"Han sido dos meses muy complicados, muy difíciles, siguen siéndolo". Con estas palabras y sin poder contener las lágrimas, Rocío Irisarri ha regresado al pódcast Tómatelo con vino después de uno de los momentos más dolorosos de su vida. La creadora de contenido ha retomado su actividad junto a María Fernández-Rubíes tras la inesperada muerte de su hermano pequeño, Javo, el pasado 30 de agosto. Una pérdida que ha marcado profundamente a toda su familia y de la que ha hablado con una sinceridad que ha emocionado a sus seguidores.
No ha sido una vuelta sencilla. Nada más comenzar a dar las gracias a quienes la han acompañado durante estas semanas, Rocío se ha emocionado y ha tenido que detenerse. "No quería llorar y quería decirlo bien y no me quiero olvidar de nada", ha confesado entre lágrimas, mientras su compañera intentaba aliviar la tensión con una pequeña broma. La influencer ha reconocido que el dolor continúa muy presente y que estos dos meses de ausencia no significan que haya superado lo ocurrido. "Esto lamentablemente no es algo que sea dos meses y ya", ha explicado.
El cariño de sus seguidores, un apoyo inesperado
Uno de los momentos más emotivos ha llegado cuando Rocío ha hablado de los cientos de mensajes que ha recibido de personas a las que ni siquiera conoce personalmente. Más allá del apoyo de familiares y amigos, la creadora de contenido ha reconocido que le ha sorprendido profundamente el cariño de quienes la siguen a través de una pantalla.
"Cuando de repente gente que yo no conozco realmente [...] os habéis parado a dedicarme tanto a mí como a mi familia un gesto de cariño", ha expresado visiblemente emocionada. Algunos seguidores se han limitado a enviarle un abrazo, mientras que otros han compartido experiencias personales relacionadas con la pérdida de un ser querido.
Rocío ha asegurado que ha leído absolutamente todos los mensajes y que mantiene su intención de responderlos, aunque necesita hacerlo poco a poco. "Intento dedicarle un ratito al día a responderos los días que me siento capaz de hacerlo", ha explicado, reconociendo que algunas palabras de apoyo también requieren una enorme fortaleza emocional para ser leídas.
"No hay ningún consuelo, pero sí se hace una situación tan trágica y tan complicada un poquito más liviana", ha confesado.
"Leyendo los mensajes decía: Tengo que volver"
La influencer también ha hablado del miedo que supone regresar a las redes sociales después de atravesar una experiencia tan dolorosa. Acostumbrada a compartir momentos felices y situaciones cotidianas, Rocío ha reconocido que exponerse públicamente cuando se encuentra especialmente vulnerable le produce cierto vértigo.
Sin embargo, la respuesta de sus seguidores ha terminado convirtiéndose en uno de los principales motivos para recuperar su actividad profesional. "Me recuerda por qué hago esto, o sea, leyendo los mensajes decía: Tengo que volver", ha asegurado.
Su compañera, María Fernández-Rubíes, también ha querido destacar la importancia de ese apoyo. "Si tenía alguna duda de volver, gracias a esos mensajes lo ha tenido superclaro", ha señalado durante la conversación.
Rocío ha extendido su agradecimiento a las marcas con las que trabaja y al equipo del pódcast por el respeto, la paciencia y la comprensión que le han mostrado durante estas semanas. También ha querido enviar un abrazo a todas aquellas personas que estén atravesando un duelo.
El recuerdo de Javo, su hermano pequeño
El pasado 30 de agosto, la vida de Rocío Irisarri y su familia cambió por completo con la inesperada muerte de Javo, su hermano pequeño, conocido artísticamente como Javoo. El joven madrileño se dedicaba a la música urbana y al rap, una pasión que su hermana ha querido mantener muy presente desde su fallecimiento.
Fue la propia influencer quien, días después de la tragedia, compartió públicamente la noticia. "El 30 de agosto el mundo se paró para mi familia. Mi hermano pequeño, Javo, nos dejó de una manera muy inesperada", escribió entonces junto a varias fotografías familiares.
En aquel mensaje también hizo una petición especial a sus seguidores: que continuaran escuchando la música de su hermano para mantener vivo su recuerdo. "Si alguien me pregunta qué puede hacer por la familia, lo tengo muy claro: escuchadle mucho, que su música no deje de sonar".
Ahora, dos meses después de aquella pérdida, Rocío ha dado un paso más en su regreso a la normalidad, aunque sabe que el camino no será fácil. Lo hace acompañada de su compañera de pódcast y agradecida por el cariño de una comunidad que, como ella misma ha descubierto, también puede estar presente en los momentos más difíciles.








