El rey Carlos y la reina Camila ofrecieron una cena especial para los líderes de la Commonwealth en el penúltimo día de su viaje a Antigua y Barbuda. Su Majestad el Rey aprovechó la ocasión para pronunciar un discurso ante los invitados y no pudo evitar hacer una broma sobre el incidente del paraguas ocurrido pocos días antes.
El monarca esbozó una sonrisa burlona al compartir una ingeniosa frase en la que hizo referencia a actuar como un "paraguas" en su función, una clara alusión al bochornoso momento en el que se quedó sin resguardo bajo un gran aguacero.
"Aunque quizás parte de mi papel como jefe de la Commonwealth sea servirles a todos de paraguas", bromeó.
El chiste fue recibido con risas en el comedor y una ronda de aplausos. El padre de los príncipes Guillermo y Harry de Inglaterra es conocido por sus frases en los discursos, y esta, sin duda, dio en el clavo.
El percance de la lluvia ocurrió el lunes, cuando un diluvio torrencial les sorprendió en el estadio de críquet Sir Vivian Richards. "¿Dónde está el paraguas?", preguntó el rey en repetidas ocasiones, alzando los brazos mientras caía el agua. Mientras que a su esposa, la reina Camila, le entregaron un paraguas transparente para protegerse, el rey se quedó bajo el chaparrón mientras su equipo intentaba desesperadamente encontrar uno. Más tarde bromeó diciendo que le estaban "creciendo berros en los pantalones".
La broma del rey Carlos sobre el gobierno británico
Esta no fue la única broma que hizo Carlos durante su discurso, ya que aprovechó la oportunidad para lanzar una pulla a la política británica de su país. Dijo: "Ha sido un gran placer conocer a tantos primeros ministros, casi tantos como los que he tenido en casa". Carlos no pudo evitar reírse de su propio chiste nada más soltarlo, y los invitados se sumaron a él con un murmullo de risitas que resonó por toda la sala.
La cara oscura del viaje del rey Carlos
Aunque el viaje de Carlos y Camila ha dejado muchos momentos alegres y ligeros, una sombra les acompaña debido a la historia del comercio de esclavos. Al llegar al Caribe, el monarca abordó la cuestión calificándola de "un capítulo vergonzoso de la historia", y añadió: "Me llena el corazón de horror y el alma del más profundo pesar personal". Aunque ha reconocido la crueldad y el terror de los actos, no ha pedido perdón por ellos.
Se han producido llamamientos exigiendo una disculpa formal e incluso reparaciones por parte del Reino Unido. En el Caribe se han convocado protestas en las que los manifestantes portaban pancartas con mensajes como: "Dices que lo lamentas, así que pide perdón", "Los crímenes contra la humanidad nunca podrían ser legales. Pide perdón ya" y "Pide perdón por el mayor crimen contra la humanidad y tengamos justicia".









