Carlos III y la reina Camilla protagonizan una noche histórica en Windsor: el regreso de una visita de Estado que no se repetía desde hace 44 años


Una noche memorable en la que las damas de la Casa Real han deslumbrado rescatando algunas de las joyas más valiosas del patrimonio británico


Los reyes Carlos y Camilla ofrecen un banquete de honor al Sultán de Omán© Getty Images
Jose MorenoREDACTOR ESPECIALIZADO EN REALEZA
Actualizado 20 de octubre de 2026 a las 21:54 CEST

La Sala de San George del Castillo de Windsor se ha convertido en el escenario de una gran velada de Estado con motivo de la visita del sultán de Omán, quien ha sido recibido con todos los honores en una noche excepcional. Carlos III y la reina Camila han encabezado la representación del Reino Unido, quienes han querido ejercer de anfitriones en una noche llamada a reforzar los lazos bilaterales entre ambos países, así como entre dos de las dinastías más influyentes del mundo. Un momento en el que las damas de la familia Windsor han sacado a relucir algunas de las alhajas más importantes del joyero real, acaparando todo el protagonismo a través del brillo de los diamantes de las históricas piezas exhibidas tras el recibimiento ofrecido esta mañana. 

Los príncipes de Gales durante el banquete de Estado ofrecido © Getty Images
Los príncipes de Gales durante el banquete de Estado ofrecido

Los diamantes vuelven a ser protagonistas

Esta noche se ha vivido otro de los grandes momentos de la historia con el auténtico despliegue de protocolo en el que el sultán Haitham bin Tarik de Omán ha sido el gran protagonista. Una velada de Estado en la que las damas de la dinastía han sacado a relucir sus mejores atuendos, así como algunos de los diamantes más destacados de entre las piezas del joyero real. Y es que, desde la visita del presidente de Nigeria el pasado mes de marzo, el Castillo de Windsor no había vuelto a acoger uno de estos banquetes que convierten el escenario en un perfecto telón de fondo donde la historia, el protocolo y la elegancia se unifican para representar lo que se conoce en términos de Estado como relaciones bilaterales. 

Carlos III y la reina Camilla hacen su entrada en el Castillo de Windsor© Getty Images
Carlos III y la reina Camilla hacen su entrada en el Castillo de Windsor

La elección de las diademas para la velada de Estado no fue un detalle más de la noche. Detrás de cada joya hay una historia que conecta el presente de la familia real británica con algunas de las mujeres que han dejado huella en su historia. La princesa de Gales volvió a confiar en la Lover’s Knot, una de las diademas más reconocibles de la realeza británica. Elaborada con perlas y diamantes, fue encargada por la reina Mary de Teck al joyero Garrard en 1913. Aunque forma parte del joyero histórico de la Corona, esta pieza está especialmente ligada a Diana de Gales, que la lució en numerosas ocasiones y la convirtió en una de sus señas de identidad. La reina Camila, en cambio, se decantó por la tiara de las Niñas de Gran Bretaña e Irlanda –Girls of Great Britain and Ireland–, una joya con más de un siglo de historia. Fue regalada a la reina Mary con motivo de su boda en 1893 y, con el tiempo, pasó a convertirse en una de las piezas más emblemáticas de Isabel II. Su importancia fue más allá de los actos oficiales: la diadema llegó a ser tan conocida que su silueta quedó inmortalizada en los billetes y sellos británicos.

La princesa de Gales ha hecho uso de su emblemática tiara de diamantes© Getty Images
La princesa de Gales ha hecho uso de su emblemática tiara de diamantes

Un despliegue de distinción que sitúa a los miembros de las dos dinastías en un marco de máxima solemnidad y donde, antes del inicio del banquete, el recibimiento ha culminado con el intercambio de algunas de las condecoraciones más destacadas de cada país. Mientras que el rey Carlos III ha concedido al sultán de Omán la Orden de la Jarretera —máxima distinción otorgada por un monarca británico—, Haitham bin Tarik ha otorgado al soberano inglés la Orden de Al Said, al tiempo que la reina Camilla ha sido condecorada con la Orden de Omán de Primera Clase. 

El rey ha ofrecido un discurso con motivo de la visita© Getty Images
El rey ha ofrecido un discurso con motivo de la visita

Una visita que, en cierto modo, ha tratado de poner de relieve el valor de ambas monarquías y en la que el recuerdo de Isabel II ha estado más presente que nunca. Y es que este se trata del primer encuentro del rey y el sultán en el marco de una visita de Estado desde que ambos ascendiesen al trono. Mientras Carlos III lloraba la muerte de su madre —y celebraba haber alcanzado el título de monarca— en 2022, el sultán de Omán ascendió al trono en 2020 tras el fallecimiento de su primo, el sultán Qabús bin Said, quien murió sin dejar descendencia directa ni hermanos que pudieran sucederle de forma automática. Tampoco había nombrado públicamente a un heredero en vida para evitar disputas políticas. 

Con la icónica mesa presidencial del Salón de San Jorge vestida para la gran velada, cada uno de los asientos es alineado minuciosamente con instrumentos de medición© Getty Images
Con la icónica mesa presidencial del Salón de San Jorge vestida para la gran velada, cada uno de los asientos es alineado minuciosamente con instrumentos de medición

De acuerdo con la constitución del país, la familia real tenía un plazo de tres días para acordar un sucesor. Si no lograban ponerse de acuerdo, debía abrirse un sobre cerrado y sellado por el propio Qabús antes de morir, en el cual indicaba el nombre de su elegido. Para acelerar el proceso y garantizar una transición pacífica, el Consejo de la Familia decidió abrir directamente la carta, revelando que el deseo de Qabús era que su primo Haitham bin Tarik fuera el nuevo soberano, quien ahora realiza la primera visita de Estado al Reino Unido por parte de un sultán de Omán en 44 años.

Detalle de la preparación en el Salón de San Jorge, donde la colocación de cada silla es medida al milímetro para mantener la simetría perfecta de la majestuosa mesa del banquete© Getty Images
Detalle de la preparación en el Salón de San Jorge, donde la colocación de cada silla es medida al milímetro para mantener la simetría perfecta de la majestuosa mesa del banquete

Un momento de lo más especial y cargado de simbolismo, pues tanto la reina Isabel II como el anterior sultán, Qabús bin Said, protagonizaron esta misma visita oficial que hoy vuelve a celebrarse casi medio siglo después. Asimismo, con este destacado viaje, el actual soberano de Omán da un paso más en su intensa agenda internacional, pues en tan solo seis años de sultanato ha realizado un total de dieciocho visitas de Estado a diferentes países, entre los que se encuentran Arabia Saudí, Catar, España y los Países Bajos. Un broche de oro que culmina ahora con su paso por el Reino Unido, donde cada miembro de la familia real británica ha sacado a relucir su máximo encanto para recibir al sultán de Omán en una noche verdaderamente excepcional.