El cólico vespertino del lactante es la causa más frecuente de dolor abdominal en el niño durante su primer año de vida. Por ello es una de las consultas más frecuentes durante las primeras semanas de vida y una de las causas que más deterioro genera en la convivencia doméstica y familiar, pues su presentación suele ser nocturna o a primeras horas de la noche.
Síntomas del cólico del lactante
El bebé presenta después de las tomas crisis de llanto intenso y agudo, con quejido, movimientos de flexión de las extremidades inferiores, puños cerrados y abdomen tenso y abombado. No suele presentar otros síntomas digestivos, no hay vómitos ni diarrea y solamente en ocasiones aumentos de los ruidos hidroaéreos.
Por el momento de la presentación (durante la noche) persistencia y llanto incontrolable, es una situación que provoca ansiedad y angustia en los padres, fatiga, falta de sueño e inseguridad para el manejo y la crianza del bebé.
Los padres debéis saber y debéis estar informados que vuestro hijo no padece ninguna enfermedad y que, pasado un tiempo, el dolor y las molestias desaparecerán.
Causas del cólico del lactante
No son bien conocidas, pero aparece en un elevado número de niños. Pueden aparecer tanto en la lactancia materna como en la lactancia artificial y es probable que el tipo de alimentación y la forma de administrarla influyan de forma importante en su origen, pues muchos casos mejoran de forma notable con el cambio a leches especiales.
La teoría más verosímil de su origen es la que achaca los cólicos del lactante a la inmadurez del aparato digestivo de algunos niños y a cierto grado de hipersensibilidad a algunos nutrientes. Esta teoría de la inmadurez se ve reforzada por el hecho de que, pasado el tiempo (dos o tres meses), casi todos mejoran de forma espontánea y acaban por desaparecer.
¿Qué debemos hacer?
La solución a los cólicos intestinales del lactante no es fácil. Debéis consultar a vuestro pediatra para que valore la posibilidad de cambiar de tipo de leche, pues los medicamentos pueden ser útiles pero no siempre son eficaces.
Los padres debéis saber y debéis estar informados que vuestro hijo no padece ninguna enfermedad y que, pasado un tiempo, el dolor y las molestias desaparecerán. En muchos casos el tener ayuda en la casa, el ambiente tranquilo y el descanso de la madre pueden ayudar a que esta situación mejore.
Consejos para prevenir y aliviar los cólicos del lactante
- No sobrealimentéis al bebé.
- No le forcéis a que se termine todos los biberones. Ofrecedle el biberón y que él regule la cantidad que necesita.
- En ocasiones es beneficioso diluir un poco la concentración de la toma.
- Existen leches especiales en el mercado para tratar este síntoma.
- Ayudadle a que expulse los gases a mitad de la toma y al final.
- Si está muy excitado, llora intensamente y tiene el abdomen distendido, podéis relajarle con un masaje para que note el contacto y la cercanía de la madre.





