Educación

Por qué los alumnos españoles tropiezan en el informe PISA, según una profesora: "Hemos dejado en un segundo plano algo esencial"


Una experta en innovación educativa explica qué factores están detrás de este descenso y qué cambios podrían ayudar a mejorar los resultados


Adolescente con un libro© Getty Images/Photononstop RF
8 de septiembre de 2026 a las 17:02 CEST

España ha obtenido el peor resultado de su historia en el Informe PISA 2025, la prueba internacional más importante en el ámbito educativo en la que participan 90 países, en la que se ha evaluado a 760.000 estudiantes de 15 y 16 años (30.000 de ellos, en nuestro país) y que se ha presentado públicamente hoy. Si bien es cierto que la bajada del rendimiento es generalizada en todos los países de la OCDE, los alumnos españoles han experimentado una caída mucho más pronunciada de su rendimiento y conocimientos. En concreto, han bajado 23 puntos en Lectura, 16 en Matemáticas y 8 en Ciencias, mientras que el descenso en el resto de países de la Unión Europea es de 16 puntos en Lectura, 11 en Matemáticas y 3 en Ciencias. Hay que tener en cuenta que 20 puntos equivaldrían a los conocimientos de un curso escolar completo, de manera que los alumnos españoles estarán, por tanto, un curso por debajo en Matemáticas que los de su misma edad en la República Checa, por ejemplo. Dentro de la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos), en comprensión lectora los alumnos españoles están un curso por debajo de sus iguales de Turquía. ¿Cuáles son las causas de esta caída tan pronunciada de España en el Informe PISA 2025?

Se lo hemos preguntado a Nani Conde, maestra y psicopedagoga especializada en atención a la diversidad e innovación educativa y profesora en TusClasesParticulares.com, quien considera que hay varios factores que pueden estar influyendo. Nos dice que, por un lado, las mayores dificultades para mantener la atención, comprender textos de cierta extensión, razonar sobre lo que se lee y sostener el esfuerzo cuando una tarea requiere tiempo pueden tener que ver con una exposición cada vez mayor a estímulos digitales rápidos e inmediatos. "También creo que durante los últimos años hemos hablado mucho de metodologías, innovación y digitalización, pero quizá hemos dejado en un segundo plano algo esencial: aprender también requiere esfuerzo, práctica, constancia y repetición", subraya. "Innovar no significa renunciar a leer, escribir, calcular, memorizar determinados contenidos o practicar hasta consolidar un aprendizaje".

Un alumno que no comprende bien lo que lee tendrá dificultades no solo en Lengua, sino también para entender un problema matemático, estudiar Ciencias o desenvolverse de manera autónoma

Nani Conde, maestra y psicopedagoga especializada en atención a la diversidad e innovación educativa y profesora en TusClasesParticulares.com

Por eso ve muy interesante la mención especial de la OCDE a los sistemas asiáticos, que siguen encabezando los primeros puestos en todas las materias evaluadas en PISA. "No creo que la solución sea simplemente 'poner más deberes', sino recuperar una cultura del esfuerzo y de la responsabilidad ante el aprendizaje, tanto desde la escuela como desde las familias". Conde hace referencia a las palabras de Tue Halgreen, analista senior de la OCDE y responsable de la coordinación del estudio PISA, durante la presentación del informe este lunes en Madrid y que ponía en valor “el trabajo duro” de los niños en Japón, Corea del Sur, Singapur y China. Señala que, por un lado, los niños invierten mucho tiempo haciendo deberes y que, por otro, los padres invierten muchos recursos en la educación de los hijos.

La experta en innovación educativa considera importante reflexionar sobre el mensaje que se transmite a los niños y a los adolescentes respecto al esfuerzo y la responsabilidad académica. "Facilitar la promoción de curso puede tener sentido en determinadas circunstancias pedagógicas, pero si un alumno avanza acumulando aprendizajes que no ha adquirido y no recibe después los apoyos necesarios, esas dificultades no desaparecen: se acumulan".

Adolescente en clase© Getty Images

El uso excesivo de las pantallas, ¿detrás de la caída generalizada en el Informe Pisa?

Teniendo en cuenta que la caída en el Informe Pisa no solo afecta a España, sino que es generalizada en todos los países de la OCDE, todas las miradas se dirigen a las pantallas. Sin embargo, las pantallas no son negativas por sí mismas, según nos dice Nani Conde. "El problema está en cómo, cuánto y para qué se utilizan". Puntualiza que, si bien la tecnología puede ser una magnífica herramienta educativa, cuando existe un uso excesivo o fundamentalmente recreativo "puede competir directamente con procesos esenciales para aprender: la atención sostenida, la concentración, la lectura profunda, la reflexión y la tolerancia al esfuerzo".

Además, pone de manifiesto algo que la llegada de la inteligencia artificial añade un nuevo reto; puede servir para contrastar información o para dar apoyo a un alumno y, en ese sentido, puede resultar útil; otra cuestión es que se utilice para que le redacte un trabajo o resolver un problema o una actividad que él debería elaborar por sí mismo. Ahí "estamos sustituyendo precisamente el proceso cognitivo que pretendíamos desarrollar".

"Por eso la respuesta no debería ser eliminar la tecnología, sino educar en su uso", recalca. "Necesitamos enseñar competencia digital, pero también garantizar espacios de aprendizaje sin pantallas, recuperar la lectura profunda y enseñar a los alumnos a utilizar la inteligencia artificial como apoyo y no como sustituto de su propio pensamiento".

Niños asiáticos en clase© Getty Images/amana images RF
Los alumnos de Japón, Corea del Sur, Singapur y China están en las posiciones más altas del Informe Pisa

¿Qué podríamos cambiar en España para mejorar la puntuación en el Informe Pisa?

Cuando preguntamos a Nani Conde por las medidas a tomar para cambiar esta situación, para escalar posiciones en el Informe PISA y, por tanto, para mejorar conocimientos y competencias de los alumnos españoles, lo que la maestra nos responde es hay que volver a poner los aprendizajes fundamentales en el centro. "Un alumno que no comprende bien lo que lee tendrá dificultades no solo en Lengua, sino también para entender un problema matemático, estudiar Ciencias o desenvolverse de manera autónoma".

De ahí que sea fundamental, según ella, reforzar desde las primeras etapas la comprensión lectora, la expresión escrita, el razonamiento matemático y la competencia lingüística. "Y cuando aparezcan dificultades, debemos intervenir cuanto antes, sin esperar a que el alumno acumule varios cursos de desfase".

La respuesta no debería ser eliminar la tecnología, sino educar en su uso

Nani Conde, maestra y psicopedagoga especializada en atención a la diversidad e innovación educativa y profesora en TusClasesParticulares.com

Por supuesto, eso pasa por más recursos humanos y profesionales especializados. "No podemos hablar continuamente de inclusión y atención a la diversidad si después el profesorado no dispone de tiempo, apoyos o especialistas suficientes para atender adecuadamente las necesidades del alumnado", expone.

Es necesario añadir a lo anterior, nos dice, el tender a una utilización más equilibrada de la tecnología, mayor coordinación entre familia y escuela, recuperación del hábito lector y una cultura educativa en la que esfuerzo y bienestar no se entiendan como conceptos incompatibles. "No se trata de volver a la escuela de hace treinta años, sino de conservar aquello que sabemos que funciona e incorporar la innovación cuando realmente mejora el aprendizaje".