Educación

La importancia de explicar a los niños qué es una frontera: "Las barreras también levantan muros en nuestros corazones"


Hablamos con Gudol y Haerang, las creadoras de un libro tan conmovedor para los adultos como necesario para ayudar a los niños a entender el mundo


Gudol y Haerang, creadoras del libro '¿Qué es una frontera?', de Duomo Ediciones© Cortesía de Gudol&Haerang
27 de julio de 2026 a las 13:21 CEST

Algunos temas son difíciles de tratar con los niños porque les puede resultar complejo de entender y eso precisamente es lo que suele hacer que hagan más preguntas al respecto. Si, además, oyen o leen información de actualidad sin entender el contexto, les puede generar incertidumbre; por ejemplo, todo lo que tiene que ver con las guerras (aunque tengan lugar en países lejanos) y con las fronteras. ¿Cómo explicarles que una línea en la tierra puede dar lugar a enfrentamientos cruentos? ¿Por qué a veces vemos a los que viven al otro lado de esa línea como diferentes o, incluso, como seres 'malvados'? Para ello hay un libro maravilloso, escrito e ilustrado con una sensibilidad que asombra a padres y madres y que es una herramienta magnífica para ayudar a los niños a entender qué es una frontera y, sobre todo, qué implica.

Se titula simplemente así, ¿Qué es una frontera?, es de Duomo Ediciones y hemos hablado con sus creadoras: Gudol y Haerang, autora e ilustradora, respectivamente. Las dos son de Corea del Sur y, por tanto, han experimentado en primera persona y desde que llegaron a este mundo cómo impacta el significado de las fronteras en la sociedad y en la vida de sus gentes. A pesar de todo el odio que se puede generar en torno a ese muro, visible o invisible, que puede llegar a ser una frontera, ellas tienen claro que también puede ser el lugar y la oportunidad perfecta para tender puentes. ¿Cómo explicarles todo esto a nuestros hijos?

Las fronteras no tienen por qué ser muros; también pueden ser puentes.

Gudol, autora del libro '¿Qué es una frontera?'

¿Por qué explicar a los niños qué es una frontera?

¡Hola! Es un honor encontrarme con mis lectores en España. Soy Gudol, la autora de ¿Qué es una frontera?.

Hice viajes como mochilera en tres ocasiones distintas a partir del año 2000, pasando un total de 28 meses viajando. Eso fue hace mucho tiempo. Desde entonces, he vivido en Corea, criando a mis dos hijos. Un día, me encontré con una fotografía de una frontera y fui incapaz de apartar la mirada. Pensé que los recuerdos de mis viajes se habían desvanecido, pero no era así. No dejaron de resonar y, finalmente, se transformaron en este libro.

Cuando escribí el primer borrador, mis hijos tenían ocho y nueve años. Intenté explicarles, con palabras sencillas, las fronteras con las que algún día se encontrarían. Hoy son estudiantes universitarios y ambos sueñan con viajar por el mundo. Es algo que no puedo —ni quiero— detener.

¿Qué deberían comprender sobre su significado?

El libro parte de la premisa de que "una frontera es una línea que rodea un país". A partir de ahí, revela el fascinante hecho de que cerca de 200 países en la Tierra están delimitados por estas líneas.

Utilizando 24 fronteras reales como ejemplo, el libro explora las normas que regulan su cruce, los cambios que se producen al atravesarlas y lo que sucede en esos espacios limítrofes. También habla de fronteras que desaparecen y de otras nuevas que surgen, así como de fronteras que no pueden cruzarse, todo desde múltiples perspectivas.

En el libro defines una frontera como “un lugar de encuentro entre personas de países vecinos”. ¿Cómo explicar a los niños que, a veces, ese lugar es en realidad de desconexión?

Cuando doy charlas en Corea del Sur, a menudo reflexiono desde la perspectiva contraria. Tanto España como Corea del Sur son países peninsulares. Sin embargo, la única frontera terrestre de Corea del Sur, al norte, está bloqueada por Corea del Norte. Es casi como una isla.

Las fronteras son lugares donde las personas de países vecinos se encuentran, pero en ocasiones, debido a conflictos, se convierten en lugares donde no pueden encontrarse en absoluto. La línea de armisticio que divide Corea del Norte y Corea del Sur ha sido así durante 70 años, del mismo modo que el Telón de Acero separó Alemania y Checoslovaquia durante 40 años.

De forma sorprendente, incluso décadas después de la desaparición del telón, los ciervos rojos del bosque de Šumava siguen negándose a cruzar la antigua frontera. Ni siquiera las crías jóvenes que nunca han visto esa línea. Esto demuestra que las barreras también levantan muros en nuestros corazones.

Sin embargo, las fronteras no tienen por qué ser muros; también pueden ser puentes. Los ciervos pueden haberlo olvidado, pero espero que los niños de Corea no lo hagan.

¿Qué es una frontera?, de Duomo Ediciones© Duomo Ediciones

Esta obra es un himno a la diversidad. ¿Qué crees que entienden los niños sobre la diversidad cuando son pequeños y cómo lo tuviste en cuenta al crear el libro?

En la guardería privada a la que asistía mi hija, el 25 % de los niños de cada clase tenía algún tipo de discapacidad. Decidí observar cómo reaccionaría ante ello. Sin embargo, incluso después de un año, no lo mencionó ni una sola vez.

Cuando finalmente le pregunté, esto fue lo único que dijo: "Cuando hacemos fila, los otros niños esperan a los que van más despacio". Eso fue todo.

Los niños aceptan la diversidad tal como es. Es al crecer cuando empiezan a adquirir un lenguaje juzgador de los adultos que les rodean o de los medios de comunicación.

En el libro intenté representar una amplia gama de diferencias: género, color de piel, tipo de cuerpo, vestimenta, discapacidad y estereotipos de roles de género. Hablé de ello en varias ocasiones con la ilustradora, Haerang. En mi opinión, ella ha logrado un equilibrio entre mostrar una visión idealizada sin perder el contacto con la realidad.

Los niños aceptan la diversidad tal como es. Es al crecer cuando empiezan a adquirir un lenguaje juzgador de los adultos que les rodean o de los medios de comunicación.

Gudol, autora del libro '¿Qué es una frontera?'

¿Cómo recomiendas que madres y padres utilicen el libro para abrir conversaciones sobre igualdad y diversidad con sus hijos?

El libro incluye páginas que comparan lo que cambia al cruzar una frontera: desde leyes y normas sociales hasta la comida, las fechas o incluso los gestos con las manos.

Pero si reducimos esa comparación de "país a país" a "tú y yo", podemos crear comparaciones mucho más interesantes: la música que escuchamos últimamente, las normas de casa, qué nos apetece cenar o cuáles son nuestros animales favoritos.

Mi sugerencia para los padres es la siguiente: después de leer el libro juntos, intenten identificar las diferencias entre ustedes y sus hijos. Aunque vivan bajo el mismo techo, son personas distintas. Exploren cómo esas diferencias pueden ampliar su mirada. Al fin y al cabo, comprender la igualdad y la diversidad empieza por aceptar las pequeñas diferencias de quienes tenemos más cerca.

Niñas leyendo© Getty Images

¿Qué pequeñas cosas cotidianas ayudan a los niños a ver la diversidad como algo natural?

Ahora mismo, el cielo sobre Seúl es blanco con un leve tono gris, porque acaba de dejar de llover. Si un niño te dice que el cielo es azul, pregúntale: "¿Y el cielo al atardecer? ¿O en un día soleado de pleno verano?"

Aunque sea el mismo cielo, su color cambia constantemente: rosa, naranja, gris, morado… Aunque usamos expresiones fijas como "el cielo es azul", el color real del cielo no encaja en una sola categoría. Ni siquiera con una caja de 60 ceras de colores podemos representar fielmente los matices del mundo real, que forman un espectro continuo.

Esto nos enseña que no todo puede reducirse a una única respuesta correcta. Si hablamos en el lenguaje del espectro —aceptando que las cosas pueden verse de muchas maneras—, quizá los niños aprendan a mirar el mundo y a las personas con una gama rica y diversa de colores.

Gudol, autora del libro '¿Qué es una frontera?'© Cortesía de Gudol
Gudol, autora del libro '¿Qué es una frontera?'

¿Cómo imaginas que un profesor podría utilizar el libro para abrir conversaciones en el aula?

Una vez vi una fotografía de un profesor leyendo ¿Qué es una frontera? a sus alumnos en clase. Para ser sincera, imaginé que ese día estaba compartiendo con entusiasmo sus propias experiencias de viaje.

Cuando era mochilera, trabajé durante un año como guía turístico para financiar mis viajes. En esos grupos había muchos profesores. En un grupo de doce personas, por ejemplo, diez solían ser docentes. Eran personas muy trabajadoras y apasionadas por las ruinas antiguas. Podía adivinar su profesión incluso sin que la mencionaran.

Si este libro sirve como punto de partida para que los lectores compartan sus propias experiencias de curiosidad y asombro ante mundos desconocidos, creo que ya habrá cumplido una función maravillosa en la transmisión de la diversidad.

¿Qué errores solemos cometer los adultos cuando hablamos de igualdad con niños pequeños?

En Corea, se da por hecho que las personas más jóvenes deben usar un lenguaje respetuoso y mostrar deferencia hacia los mayores.

A medida que envejezco, intento ser consciente del respeto que recibo simplemente por mi edad. Al fin y al cabo, el respeto debería darse y recibirse por igual, independientemente de los años.

Si tuvieras que dar un solo consejo a familias y docentes para educar en igualdad y diversidad, ¿cuál sería?

No estudié educación, así que no sé tanto sobre enseñanza como los profesores cualificados. Sin embargo, recientemente asistí como alumna a un curso de Comunicación No Violenta, donde estoy aprendiendo a relacionarme de una forma más auténtica.

En una de las prácticas recientes, el ejercicio consistía simplemente en escuchar y afirmar, sin juzgar ni evaluar. De forma sorprendente, al escuchar con atención, la otra persona empezó a abrirse con sinceridad. Escuchar frases como "así es como te sientes" llegó a emocionar hasta las lágrimas a algunas personas, y eso que éramos todos adultos.

La igualdad y la diversidad deben comenzar con la aceptación del otro sin juicio. Cuando las personas se sienten aceptadas tal como son, encuentran la fuerza para cambiar. Estas cosas no se aprenden solo con conocimiento; solo pueden practicarse plenamente cuando se experimenta lo que significa ser aceptado.

Si tuviera que dar un solo consejo, sería este: acepta primero, educa después.

Haerang, ilustradora del libro infantil '¿Qué es una frontera?'© Cortesía de Haerang
Haerang, ilustradora del libro infantil '¿Qué es una frontera?'

Preguntas a Haerang

¿Cómo puede un libro ilustrado ser una herramienta tan poderosa para enseñar valores?

Creo que los álbumes ilustrados son una forma de arte que permite a los lectores vivir una experiencia dentro del libro, en lugar de recibir una enseñanza directa.

Uno de los libros ilustrados que suelo llevar a los clubes de lectura es In the Blink of an Eye (En un abrir y cerrar de ojos), de Hiroshi Homura y Komako Sakai. Tiene muy pocas palabras y se puede leer en menos de un minuto. Sin embargo, al llegar a la última página, el espacio parece vibrar. Eso ocurre porque los corazones de quienes leen entran en resonancia.

Los álbumes ilustrados tienen la capacidad de generar esa resonancia de forma inmediata. Además, uno de sus grandes encantos es que permiten que distintas generaciones compartan una misma historia y conversen a partir de ella.

Los álbumes ilustrados son una forma de arte que permite a los lectores vivir una experiencia dentro del libro, en lugar de recibir una enseñanza directa.

Haerang, ilustradora del libro infantil '¿Qué es una frontera?'

¿Qué papel juegan las ilustraciones a la hora de transmitir valores sin necesidad de explicarlo todo con palabras?

Los niños suelen mirar primero las imágenes antes de leer el texto. Encontrarse con una gran ilustración que ocupa dos páginas es, en sí mismo, una experiencia visual.

Las ilustraciones construyen una narrativa visual que transmite situaciones y matices difíciles de expresar solo con palabras, enriqueciendo así la historia. Además, frente a un texto denso, crean espacios de respiración que invitan al lector a detenerse. Sobre todo, permiten al lector salir de la ilustración y descubrir las historias que la rodean. Ese es, para mí, el verdadero papel de la ilustración.