La dieta vegetariana para niños, según los expertos: "Puede cubrir sus necesidades nutricionales, pero no debe improvisarse"


Hay periodos de especial trascendencia cuando se adopta una dieta vegana o vegetariana en la infancia, como la adolescencia, donde hay que garantizar una serie de nutrientes


Niña pequeña tomando brócoli sonriente© Getty Images/Cavan Images RF
15 de julio de 2026 a las 15:03 CEST

Según el Informe The Green Revolution, en España unas 620.000 personas son vegetarianas y unas 200.000, veganas, lo que supone un 2% de la población total, sin contar a las que se denominan flexitarianas, que intentan reducir lo máximo posible el consumo de carne.

Cuando los progenitores son veganos o vegetarianos es muy probable que este estilo de alimentación se extienda también a sus hijos, ya sea por motivos éticos, religiosos, medioambientales o de salud. Cada decisión tiene una base, o varias. Pero ¿cómo asegurar que en etapas de intenso crecimiento y programación metabólica el niño o el adolescente que se adhiere a esta forma de alimentación recibe todo lo que necesita?

Niña comiendo tomates de la huerta feliz© Getty Images

Más seguridad en países con tradición vegetariana

Los estudios hablan de que aquellos países, como Reino Unido o Estados Unidos, donde el auge del vegetarianismo y el veganismo lleva ya un tiempo prolongado, los resultados en la salud infantil para los menores que siguen estas dietas son mejores. ¿La causa? Los alimentos se fortifican y se suplementan de por sí, de manera que cuando llegan a los hogares ya cuentan con lo que necesitan nutricionalmente hablando, sin que sea necesaria una intervención extra por parte de los padres.

Sin embargo, esos beneficios cardiovasculares y metabólicos que puede proporcionar una dieta vegetariana o vegana bien diseñada y completa no se perciben igual en entornos donde hay menos concienciación sobre la necesidad de suplementación o del seguimiento de un profesional en la materia.

Padre con su hijo deshaciendo la cesta de la compra vegana© Getty Images

La importancia de combinar bien los alimentos

Tal como puso de manifiesto la Dra. Susana Redecillas Ferreiro, pediatra de la Unidad de Gastroenterología y Nutrición Clínica Pediátrica del Hospital Vall d'Hebrón de Barcelona, en el pasado Congreso de la Asociación Española de Pediatría, "como en cualquier dieta, es necesario combinar los alimentos adecuadamente para garantizar todos los nutrientes necesarios para el correcto crecimiento y desarrollo".

En este sentido, Fernanda Mucarzel, dietista-nutricionista del citado centro médico, expone cómo las dietas vegetarianas o veganas bien diseñadas suelen incluir más consumo de frutas, verduras, legumbres y fibra, y menos aporte de grasas saturadas, lo que puede asociarse a un mejor perfil cardiovascular y metabólico ya desde edades tempranas. Pero lanza una advertencia: "Vegetariano no siempre significa saludable, especialmente cuando predominan productos con azúcares añadidos o ricos en grasas saturadas y trans o existe una deficiencia de nutrientes esenciales".

Según destaca la especialista, una alimentación vegetariana infantil saludable debe incluir legumbres, cereales integrales, frutas y verduras variadas, frutos secos y semillas adaptados a la edad, alimentos enriquecidos en calcio y vitamina B12, y una correcta combinación de alimentos para mejorar la absorción de nutrientes como el hierro, intentando evitar el consumo de alimentos con azúcares añadidos, o ricos en grasas saturadas, trans o sal, así como alimentos ultraprocesados.

“La planificación y el acompañamiento profesional son fundamentales. Una dieta vegetariana bien diseñada puede cubrir las necesidades nutricionales de niños y adolescentes, pero no debe improvisarse”, añade.

Adolescente tomando un plato vegetariano© Getty Images

Dos momentos de especial importancia en el menor

Los primeros años de vida y la adolescencia son dos momentos de mucha trascendencia en el crecimiento y la salud, por lo que cuando se adopta este tipo de dieta hay que tener una vigilancia especial.

Cuando hablamos de lactantes, las bebidas vegetales no pueden utilizarse como sustituto de la leche materna ni de las fórmulas infantiles. A partir de los seis meses, cuando comienza la alimentación complementaria, la recomendación es añadir las legumbres como fuente principal de proteína vegetal. Del mismo modo, hay que garantizar un aporte adecuado de vitamina B12. “Las carencias nutricionales en esta etapa pueden tener consecuencias relevantes sobre el crecimiento y el neurodesarrollo”, advierte la especialista. Hay que recordar que el déficit de vitamina B12 puede provocar alteraciones neurológicas y hematológicas de gran relevancia.

En el caso de los adolescentes, muchos de ellos adoptan este tipo de alimentación sin supervisión profesional, lo que eleva el riesgo. El peligro fundamental son los déficits de hierro, calcio, proteínas, vitamina D u omega-3, que pueden afectar al desarrollo óseo, muscular y hormonal, y a la programación metabólica de la salud, especialmente en una etapa de rápido crecimiento como es la adolescencia. La suplementación es imprescindible en dietas veganas y es muy recomendable en dietas vegetarianas infantiles, vigilando sobre todo, además de la vitamina B12 ya reseñada, el hierro, el calcio, el omega-3, las proteínas y la vitamina D.