Que los nietos dan la vida a los abuelos es algo que siempre se ha pensado, pero ahora, además, lo demuestra la evidencia científica. Por un lado, según datos del Estudio de Envejecimiento de Berlín, “el riesgo de mortalidad para los abuelos que brindaban cuidado infantil sin custodia era un 37 % menor que para los abuelos que no lo hacían y para quienes no eran abuelos”, tal y como se refleja en el estudio Caregiving within and beyond the family is associated with lower mortality for the caregiver: A prospective study (El cuidado dentro y fuera del ámbito familiar se asocia con una menor mortalidad para el cuidador: un estudio prospectivo), publicado en la revista científica 'Ssience Direct' y al que ha hecho referencia en sus redes sociales recientemente Elena García Monje, farmacéutica y divulgadora.
Por otro lado, un estudio de la Asociación Americana de Psicología (American Psychological Association), ha demostrado que estos cuidados ayudan a retrasar ciertos efectos del envejecimiento: "Tanto las abuelas como los abuelos cuidadores mostraron niveles más altos de fluidez verbal y memoria episódica en comparación con los abuelos no cuidadores" que han participado en el estudio.
La investigación, titulada Grandparents’ cognition and caregiving for grandchildren: Frequency, type, and variety of activities (Cognición y cuidados de los abuelos hacia sus nietos: frecuencia, tipo y variedad de actividades), deja claro que existe “una relación entre el cuidado de los nietos y la cognición de los abuelos”, si bien queda aún por averiguar cómo influye la frecuencia y las actividades específicas del cuidado de los niños en el nivel y el deterioro cognitivo de las personas mayores.
Sobre los resultados de este estudio hemos hablado con Luis Guillén, psicólogo general sanitario de Psicopartner y especialista en Terapia Focalizada en la Emoción. Explica cómo es posible que los nietos, sin ni siquiera ser conscientes de ello, mejoran la capacidad cognitiva de sus abuelos, al tiempo que revela qué hacer para fomentar más los beneficios de este vínculo tan especial.
El cuidado de los nietos implica una estimulación cognitiva constante.
Según un estudio, los abuelos que cuidan a los nietos, tienen menos posibilidades de fallecer en los años siguientes. ¿A qué se puede deber?
Este tipo de resultados suele explicarse por una combinación de factores físicos, cognitivos y emocionales. El cuidado moderado de los nietos implica mantenerse activo, tanto a nivel físico como mental, lo que contribuye a un mejor estado general de salud.
Además, asumir un rol significativo dentro de la familia refuerza el sentido de utilidad y pertenencia, dos variables que en psicología se asocian con una mayor longevidad. También influye la reducción de la soledad y el aislamiento social, factores de riesgo conocidos en personas mayores.
¿Qué beneficios aportan los nietos a los abuelos, desde el punto de vista emocional?
Desde el punto de vista emocional, los nietos suelen aportar experiencias positivas asociadas al afecto, la cercanía y la continuidad familiar. La relación abuelo-nieto tiende a estar menos mediada por la responsabilidad directa que la relación parental, lo que facilita interacciones más lúdicas y gratificantes.
Esto puede generar emociones como alegría, orgullo o satisfacción, además de reforzar la autoestima y la percepción de apoyo social.
El estudio también señala que este cuidado puede ayudar también a reducir el deterioro cognitivo propio del envejecimiento. ¿Cómo?
El cuidado de los nietos implica una estimulación cognitiva constante. Actividades como organizar rutinas, resolver pequeños problemas cotidianos o adaptarse a las necesidades del niño requieren atención, memoria y flexibilidad mental.
Este tipo de estimulación actúa como un "entrenamiento cognitivo natural", ayudando a mantener activas funciones ejecutivas y ralentizando procesos de deterioro asociados a la edad.
¿Cambian los nietos el propósito vital de muchos abuelos?
En muchos casos, sí. La llegada de los nietos puede reconfigurar el propósito vital, especialmente tras la jubilación, una etapa en la que algunas personas experimentan pérdida de roles. Los nietos pueden ofrecer un nuevo sentido de dirección, aportando motivación, rutina y una sensación de continuidad generacional que resulta psicológicamente significativa.
Asumir un rol significativo dentro de la familia refuerza el sentido de utilidad y pertenencia, dos variables que en psicología se asocian con una mayor longevidad
¿Y al contrario? ¿Cómo benefician los abuelos a los niños?
Los abuelos aportan a los niños una figura de apego adicional, lo que en psicología del desarrollo se asocia con mayor seguridad emocional. Además, transmiten valores, experiencias y modelos de relación diferentes a los parentales, enriqueciendo el desarrollo social y emocional del niño. También suelen ofrecer un entorno más pausado, que favorece la regulación emocional y el aprendizaje a través del vínculo afectivo.
¿Cómo fomentar el vínculo entre abuelos o abuelas y nietos?
El vínculo se fortalece principalmente a través del tiempo compartido de calidad. Es importante promover interacciones regulares, adaptadas a la edad del niño y a la disponibilidad del abuelo.
Actividades cotidianas como juegos, conversaciones o rutinas compartidas suelen ser más efectivas que planes complejos. También es clave respetar los límites y capacidades de ambas partes, favoreciendo una relación natural y no forzada.
En caso de que deban asumir demasiada responsabilidad en el cuidado de los nietos y se sientan más cansados o abrumados, ¿los beneficios son los mismos para los abuelos?
No necesariamente. La evidencia sugiere que los beneficios aparecen cuando el cuidado es moderado y voluntario.
Cuando la responsabilidad es excesiva o se percibe como una obligación, pueden aparecer efectos negativos como estrés, fatiga o sobrecarga emocional, lo que contrarresta los beneficios observados en el estudio. Por tanto, el equilibrio es clave: el cuidado debe ser compatible con el bienestar del abuelo, no sustituirlo.





