"¿Flores? ¿En primavera? Qué original...", dice una irónica Miranda Priestly en El diablo viste de Prada cuando su equipo le sugiere incluirlas en su revista de moda. Una propuesta que rechaza mordazmente, pero quizá se lo hubiese pensado dos veces tras ser testigo de los últimos desfiles de Alta Costura Primavera/Verano 2026. Y es que fueron precisamente las flores las grandes protagonistas de presentaciones como las de Dior, con un sublime Jonathan Anderson y sus pendientes de ciclámenes, una planta de origen persa que destaca por su capacidad de florecer durante los meses más fríos.
"Cuando se copia la naturaleza, siempre se extrae alguna lección. La naturaleza no ofrece conclusiones fijas, sino únicamente sistemas en movimiento: evolucionar, adaptarse, perdurar", explicaban desde la maison sobre este último desfile. No fue el único, sin embargo, en el que vimos cómo las flores en su versión más vistosa se apoderaban de este tipo de joyas. La diseñadora española Juana Martín o Chanel también apostaron por grandes pendientes florales para vestir a sus modelos, dejando claro que será una de las microtendencias clave de este 2026.
No es de extrañar la irrupción de estos pendientes en tamaño XL en las nuevas propuestas de las firmas, pues hace tiempo que desde la pasarela venimos observando un cambio importante. Si los 90 supusieron el fin de la celebración del exceso estético de los 80, en favor de un estilo minimalista, este año la moda nos plantea justo lo contrario: regresar al color, a las formas exageradas y a los estampados. Algo que queda clarísimo con los accesorios, que ya no acompañan simplemente nuestros looks, sino que se convierten en protagonistas, como este tipo de pendientes.
Buceando entre los últimos desfiles para la próxima temporada, destacan en especial tres categorías dentro de estos maxipendientes que evocan a las protagonistas de los jardines: los modelos metalizados, aquellos repletos de color que nos hacen pensar en los meses más calurosos y versiones cuajadas de brillos que fascinan a las invitadas más elegantes. Todas ellas comienzan a aterrizar poco a poco en los sellos más asequibles: solo hay que echar un vistazo en la sección de bisutería de Mango o Zara para percatarse de que serán las flores las que adornen nuestras orejas.
Maxipendientes de flores metalizados
Es sin duda la característica que ha puesto de acuerdo a un buen número de casas de moda este año, decantándose por pendientes confeccionados en material metalizado que nada tiene que ver con la forma puramente orgánica que defienden Dior o Chanel.
En dorado, plateado y tonos metálicos más cálidos, como el cobre, estos maxipendientes se posicionan como una opción capaz de transformar un conjunto de noche, realzando cualquier vestido negro de líneas minimalistas o trajes de chaqueta monocolor. Eso sí, los estilistas de las grandes firmas de lujo lo tienen claro: para lucirlos, nada mejor que apostar por un recogido pulido que deje el rostro despejado y otorgue todo el protagonismo a estos pendientes.
A todo color
Cuando pensamos en pendientes grandes de coloridas flores, automáticamente se nos viene a la mente la moda flamenca. Pero lo cierto es que estos diseños no se limitan en 2026 solo a las celebraciones andaluzas, sino que dan el salto a los joyeros de las chicas más atrevidas o de aquellas invitadas a bodas de día que busquen accesorios que no pasen desapercibidos.
Rozando a veces lo Rococó y en tonos muy vibrantes, como el amarillo, naranja o fucsia, son capaces de aportar energía y un toque algo preppy a nuestras elecciones, como dejaron ver firmas como Carolina Herrera durante el desfile que el pasado año celebró en la Plaza Mayor de Madrid.
Cristales, piedras y mucho brillo
Aquel maximalismo ochentero que mencionábamos al principio, queda reflejado en las versiones más 'brilli brilli' de estos pendientes de flores XL. Si bien Isabel Marant ha propuesto creaciones algo más discretas, lanzando diseños largos con pequeños capullos florales bañados en pequeños cristales, Giambattista Valli celebraba el auténtico exceso con sus flores creadas con piedras. En ambos casos, se trata de una elección de accesorios para eventos especiales.
Definen un look, no solo lo complementan
Quizás la característica más destacada de los maxipendientes florales es que ya no son solo un accesorio. Son los verdaderos protagonistas de un look. Con su tamaño y su fuerza visual, estos pendientes tienen la capacidad de transformar cualquier combinación con prendas básicas en una única.
Combinan de manera perfecta con prendas lisas en colores neutros como el blanco y el negro, como demostraba Chloé en su último desfile. Un conjunto sencillo, como una blusa blanca o un vestido negro, adquiere inmediatamente otra dimensión cuando se le añaden estos pendientes florales XL.
La clave está en el equilibrio: al elegir unos pendientes de estas características, lo ideal es mantener el resto del outfit más sencillo, especialmente si hablamos de vestir para el día a día, donde estas joyas también encuentran su lugar, reivindicándolo especialmente en el street style de Copenhague, donde las prescriptoras han repetido este modelo de flor en varios colores.






















