El truco de Penélope Cruz para proyectar seguridad que respalda la psicología: "Me río mucho de mí misma"


Analizamos con la psicóloga María Jesús Andrés las palabras de la actriz: ¿nos puede ayudar su filosofía en momentos difíciles?


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Elisa García FayaRedactora de Belleza y Estar Bien
12 de septiembre de 2026 a las 7:30 CEST

La reacción de Penélope Cruz a la ovación que ella y su marido, Javier Bardem, han recibido en Venecia esta semana con motivo del estreno de Búnker, su décima película juntos, es el reflejo de la naturalidad con la que la actriz se toma todo en la vida. Durante su encuentro con una periodista en la premiére de The Invite en Los Ángeles, Penélope Cruz reconoció que, pese a la imagen de seguridad que proyecta, no se considera una persona especialmente autoconfiada

La actriz explicó que afronta sus inseguridades con sentido del humor y, sobre todo, con la capacidad de reírse de sí misma, una actitud que atribuye en parte a la influencia de su hermano y que ahora también intenta transmitir a sus hijos. Acostumbrada a cuestionárselo todo, tanto en su vida personal como en su trabajo, Cruz considera que esa mirada autocrítica le ayuda a relativizar sus inseguridades y, de hecho, cree que sentirse demasiado segura podría incluso jugar en su contra como actriz, ya que la duda y el cuestionamiento forman parte de su manera de trabajar. Nos hemos puesto en contacto con María Jesús Andrés, psicóloga experta en EMDR, en Apego y Disociación y fundadora del Centro de Psicología Psicomáster para descubrir si reírnos de nuestros propios defectos es algo que pueda ayudarnos en momentos difíciles.

El humor nos ayuda a sufrir menos

"El humor introduce distancia", comienza diciendo María Jesús. "Cuando somos capaces de reírnos de algo que nos preocupa dejamos, por un momento, de estar completamente atrapados dentro de ello. No hace desaparecer el problema, pero modifica su tamaño psicológico. Y reírse de uno mismo tiene algo particularmente saludable cuando no es una forma de despreciarse: significa aceptar que podemos ser inteligentes y ridículos, competentes y torpes, estupendos y bastante absurdos dependiendo del momento. Pretender mantener permanentemente una imagen impecable de nosotros mismos es agotador. El humor nos permite renunciar un poco a esa vigilancia", explica.

Penélope Cruz en el Festival de Cine de Venecia en 2026© Getty Images

Dudar de uno mismo, ¿es bueno a veces?

Respecto a lo que Penélope decía de que dudar de si misma es algo que la ayuda de algún modo a avanzar en su día a día, María Jesús señala un matiz: "Hay una duda útil que nos obliga a revisar, aprender y no instalarnos en la complacencia; y otra que deja de referirse a lo que hacemos para definir lo que somos". La psicóloga asegura que no tiene nada que ver preguntarse "¿Podría haberlo hecho mejor?" con decirse "no soy suficientemente buena". Lo primero permite avanzar, lo segundo puede paralizar. "La seguridad psicológica no consiste en no dudar nunca; consiste en poder actuar también cuando tenemos dudas", indica la especialista.

Penélope Cruz en el Festival de Cine de Venecia en 2026© Getty Images

El éxito no siempre se traduce en autonconfianza

A menudo pensamos que cuanto más éxito tenga una persona, más segura puede sentirse de si misma pero nuestra experta desmiente esta creencia. "Se puede tener muchísimo talento, experiencia y reconocimiento y seguir sintiendo miedo al fracaso, vergüenza o inseguridad. Además, de las personas famosas vemos fundamentalmente el resultado: la película, el premio, la alfombra roja. No vemos las dudas de las horas anteriores", afirma. "El éxito cambia muchas circunstancias externas, pero no sustituye automáticamente la conversación que uno mantiene consigo mismo", añade.

Penélope Cruz en el Festival de Cine de Venecia en 2026© Getty Images

El truco de inspirarte en Penélope Cruz para superar la vergüenza

En el vídeo, la reportera reconoce que se inspira en la intérprete española para potenciar su valentía y superar su timidez y esto, según nuestra experta, es algo que tiene mucho sentido psicológico. "Muchas conductas se aprenden observando a otros. A veces no sabemos cómo comportarnos con seguridad porque nunca hemos ensayado esa forma de estar en una situación", sostiene. 

Confirma que tomar temporalmente a otra persona como referencia puede ayudarnos: cómo entra en una habitación, cómo habla, cómo tolera equivocarse, cómo responde ante una crítica. Nos invita, incluso, a preguntarnos: "¿qué haría esa persona ahora?". Para la psicóloga, "lo interesante es que, después de repetir una conducta, aquello que empezó siendo casi una interpretación puede incorporarse a nuestro propio repertorio". Y concluye: "No se trata de convertirse en Penélope Cruz; se trata de utilizar durante un rato una seguridad prestada hasta encontrar la propia".