A sus 24 años, la hija de Cindy Crawford, Kaia Gerber, está centrada principalmente en su carrera como actriz, aunque continúa realizando algunos trabajos como modelo. Su proyecto más reciente es The Shards, la nueva serie de Ryan Murphy basada en la novela de Bret Easton Ellis. En una entrevista reciente, la 'nepo baby' ha hablado públicamente de cómo le han afectado la presión social y lo mucho que a lo largo de su vida la han comparado con su madre, principalmente por haber querido dedicarse a una industria que pone sobre todo el foco en lo físico.
Kaia ha reconocido que esto la ha llevado a desarrollar desórdenes alimenticios y hemos querido analizar su situación y el papel de su madre (que en algún punto de la historia podría haberse sentido culpable) de la mano de Ana Galán (@anagalanpsicologia), psicóloga especialista en ansiedad y gestión emocional.
Crecer bajo una comparación física constante
Para Ana Galán, al margen de si tu madre es o no Cindy Crawford y, tanto si te comparan con ella ("tu madre a tu edad...") como si te comparan con tus hermanas, por ejemplo, puede hacer que aprendas muy pronto a mirarte desde fuera, como si tu cuerpo estuviera permanentemente siendo evaluado. "En personas vulnerables, esa insatisfacción corporal puede convertirse en uno de los factores que favorezcan conductas alimentarias problemáticas", dice Ana.
Por qué compararte con tu madre o con una 'celebrity' no es lo mismo
"Una celebrity es una referencia lejana, mientras que la madre es uno de los primeros espejos en los que una hija aprende a mirarse", dice contundente nuestra experta. "Además, no solo observamos cómo es físicamente nuestra madre, sino cómo habla de su propio cuerpo, qué valora de él o qué rechaza. Si a eso añadimos que constantemente otras personas comparan a madre e hija, puede resultar difícil construir una identidad corporal propia: en lugar de preguntarse: "¿cómo es mi cuerpo?", puede acabar preguntándose: "¿por qué mi cuerpo no es como el suyo?".
El papel de una madre en el lugar de Cindy
"Que tu hija haya sufrido no significa automáticamente que tú hayas sido una mala madre. Lo reparador no suele ser defenderse inmediatamente con un "yo nunca quise hacerte daño", sino poder escuchar: "no era mi intención, pero entiendo que para ti fue así", explica la psicóloga.
Consejos para evitar en casa una mala relación con la comida
Ana, asegura que, aunque no puede eliminar toda la presión externa, "sí puede conseguir que el hogar no sea una extensión de esa presión". Es importante:
- Reducir comentarios sobre peso, dietas o cambios corporales
- No convertir la apariencia en la principal fuente de reconocimiento
- Reforzar cualidades que no tengan nada que ver con el físico
"También importa muchísimo el ejemplo: podemos decirle a una hija que quiera su cuerpo, pero si nos escucha maltratar constantemente el nuestro, aprenderá más de lo que hacemos que de lo que decimos", señala la especialista. "En salud mental, entender qué ha influido es mucho más útil que decidir quién tiene la culpa", termina.









