Antes y después: así han ganado una planta más en esta casa de Barcelona, convirtiendo la terraza en un apartamento de 50 m²



¿Y si una terraza pudiera disfrutarse mucho después de terminar el verano? Esta azotea de Barcelona tenía espacio y muchísima luz, pero apenas se aprovechaba. El Ático de Daniela la ha transformado en una nueva planta de 50 m² con salón, comedor, cocina, baño, despacho y espacio para invitados.


Antes y después: de terraza de ático sin uso a un miniapartamento familiar de 50 m² para disfrutar todo el año. Proyecto de El Ático de Daniela© El Ático de Daniela
2 de octubre de 2026 a las 15:27 CEST

El verano termina, pero no necesariamente la vida en una terraza. Este proyecto del estudio de arquitectura de interiores y decoración El Ático de Daniela  parte precisamente de esa idea: aprovechar una azotea que tenía luz, amplitud y muchos metros, pero apenas ofrecía posibilidades reales de uso, para convertir parte de ella en una estancia independiente y confortable durante todo el año. 

El resultado está en la cubierta de un edificio del Poblenou, en Barcelona: 50 m² nuevos dentro de una terraza de unos 150 m², conectados directamente con el dúplex familiar mediante una escalera de caracol. ¡Un minipiso completo sobre la casa principal!

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Antes de la terraza azotea, reformado por El Ático de Daniela© E.A.D.

Antes: una azotea con metros, pero prácticamente sin uso

Cuesta relacionar esta imagen con el resultado final. El punto de partida era una terraza de cubierta prácticamente técnica, diáfana y bastante deteriorada, con el pavimento descuidado, cerramientos oxidados, chimeneas e instalaciones a la vista. Sin embargo, había algo que merecía ser aprovechado: muchísima luz y una extraordinaria sensación de amplitud en pleno Barcelona.

El objetivo, aunque ambicioso, era crear sobre esta terraza un verdadero espacio interior que sumara nuevas posibilidades a la vivienda de la planta inferior.

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Salón-comedor del proyecto de El Ático de Daniela© El Ático de Daniela

Después: 50 m² que parecen mucho más

El verdadero reto no era simplemente sumar metros habitables. La familia necesitaba funciones que la casa principal (se trata de un dúplex) no podía ofrecer con la misma independencia: un lugar tranquilo para trabajar, descansar o leer; espacio para reuniones y celebraciones; y también la posibilidad de alojar invitados. ¡Y este es el resultado! 

Ahora, una distribución abierta permite que salón y comedor compartan el espacio y que la luz procedente de los grandes ventanales llegue prácticamente a toda la estancia.

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Antes de la terraza ático© E.A.D.

Más que cerrar una terraza: crear algo que faltaba en casa

Partiendo de esto, se ha creado un miniaapartamento completo con zona de día que se convierte en dormitorio de invitados, baño y cocina. Y en solo 50 metros, porque también se accede a una zona exterior desde aquí, que nada tiene que ver con esto. 

Así, el nuevo pequeño apartamento independiente, queda conectado con la vivienda principal y con el exterior. Como explica Eva Sánchez, fundadora de El Ático de Daniela, buscaban “una especie de refugio sobre Barcelona” capaz de transformarse con pequeños gestos.

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Proceso de las obras del ático© E.A.D.

El gran cambio: ganar una planta más para la vivienda

Aquí se entiende bien el potencial que tenía el espacio antes de ver el resultado final. La azotea cuenta con aproximadamente 150 m² y se sitúa justo encima del dúplex donde vive la pareja propietaria con su hija de ocho años.

El trabajo de El Ático de Daniela no consistió en cerrar toda la terraza, sino en crear sobre ella un nuevo volumen interior de unos 50 m², manteniendo además la relación con el exterior. Eva Sánchez lo resume así: “Ganamos una planta más para la vivienda, pero sobre todo un lugar capaz de adaptarse a la vida de cada uno de ellos”.

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Salón-comedor del proyecto de El Ático de Daniela© El Ático de Daniela

Un comedor que puede crecer cuando llega gente

En una superficie contenida, es muy interesante que cada pieza tenga más de un único uso. Así, en la zona de comedor y junto a uno de los ventanales se diseñó un banco de lectura con almacenaje inferior, una petición expresa de la propietaria, que viaja semanalmente por trabajo a París y quería contar con un rincón tranquilo para leer o descansar.

Pero el banco tiene una segunda vida. Cuando se organizan comidas familiares, la gran mesa de roble de dos metros puede desplazarse hacia él para incorporarlo como asiento adicional y aumentar el número de comensales. 

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Mueble con dos funciones en el salón© El Ático de Daniela

La oficina que desaparece cuando termina la jornada

Esta es probablemente una de las soluciones más ingeniosas de la reforma. Uno de los propietarios trabaja habitualmente desde casa y deseaba disponer de una oficina independiente del dúplex. Había, sin embargo, una condición: al acabar de trabajar, no quería seguir viendo el despacho.

El estudio responsable de este proyecto, El Ático de Daniela, diseñó entonces un gran mueble a medida con una puerta corredera que permite ocultar por completo la zona de trabajo. Incluso la mesa dispone de un sistema para recogerse e integrarse dentro del propio mobiliario. “Cuando termina la jornada laboral, la oficina desaparece literalmente y el espacio vuelve a pertenecer a la familia”, explica Eva.

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Detalle del salón, convertible en dormitorio de invitados© El Ático de Daniela

Un salón que también puede convertirse en dormitorio

Además, esta zona de estar es cambiante. El sofá se convierte en una cama de 145 cm de ancho. La hija de ocho años lo utiliza para cumpleaños y noches de pijama con sus amigas, pero también permite alojar cómodamente a invitados.

Las mesitas redondas pueden desplazarse de un punto a otro según haga falta una superficie de apoyo, mientras que el mobiliario de almacenaje mezcla madera y blanco —el color favorito de la propietaria y un hilo conductor en otros proyectos que el estudio ha realizado para esta familia— para mantener la continuidad de todo el interior. “Queríamos que el mobiliario no ocupara el espacio de una manera rígida, sino que pudiera adaptarse con facilidad a cada situación”, explica Eva.

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Nueva cocina creada en poco espacio. Proyecto de El Ático de Daniela© El Ático de Daniela

Una cocina pequeña que aprovecha cada centímetro

Para que estos 50 m² funcionaran realmente como una planta autónoma, hacía falta una cocina, pero sin permitir que esta dominara visualmente toda la estancia. ¡Dicho y hecho! Eva diseñó una minicocina compacta y muy integrada, que sorprende por su capacidad de almacenaje. Los frentes blancos y lisos reducen su presencia visual, mientras que el acabado pétreo de la encimera y el frente introduce textura. 

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Detalle de la mini cocina© El Ático de Daniela

Interior y terraza siguen conectados

Aunque en este proyecto se incorpora un volumen cerrado que permite aprovechar el espacio y usarse durante todo el año, nunca se quiso borrar la idea de que estamos sobre una azotea. La cocina lo demuestra especialmente bien: la entrada de luz y las vistas hacia la parte exterior mantienen constantemente presente la terraza.

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Baño del proyecto de El Ático de Daniela© El Ático de Daniela

Un baño completo para funcionar también como apartamento

Incluir un baño completo cambia por completo las posibilidades de este nuevo espacio. No es únicamente una sala familiar en la azotea. Cuenta con ventana hacia la terraza, por lo que recibe luz natural.