"Me da vértigo ir al gimnasio": Alba Díaz pone palabras a un miedo muy común y nuestra psicóloga explica cómo afrontarlo


La creadora de contenido reflexiona sobre engordar, sentirse observada y volver al gimnasio sin autoexigencia y nuestra experta analiza su mensaje


Alba Díaz en la MBFW Madrid 2026© GTRES
Elisa García FayaRedactora de Belleza y Estar Bien
28 de septiembre de 2026 a las 20:01 CEST

El llamativo mensaje de la creadora de contenido Alba Díaz, hija de la diseñadora Vicky Martín Berrocal, podría ser el reflejo del temor que tienen muchas personas que procrastinan su entrenamiento sin motivo de peso aparente. "Me da vértigo ir al gimnasio", ha escrito la coprotagonista de la serie documental Las Berrocal. Alba ha publicado en sus redes una reflexión en forma de vídeo en la que hace referencia a otro post que subió antes de verano en el que decía que había engordado seis kilos. Tanto aquel, que analizamos en su momento con una experta, como este, apelan a la reflexión y muestran la realidad de muchas personas. Así que, de nuevo, hemos recurrido al consejo de una psicóloga para que, si te encuentras en la situación de la influencer consigas encontrar razones positivas para ir al gimnasio y elaborar un discurso amable para contigo.

Alba Díaz, en la alfombra roja de los Premios GEN ¡H!, celebrados en Las Ventas este martes 22 de septiembre, en Madrid© GTRES
Alba Díaz, en la alfombra roja de los Premios GEN ¡H!, celebrados en Las Ventas este martes 22 de septiembre, en Madrid

La reflexión de Alba Díaz: presión por volver al gimnasio en septiembre

"Me propuse, antes de verano, mantener el hábito de andar, que ya era más de lo que estaba haciendo, por salud, y lo conseguí", dice Alba en su reels. "Pero luego, en verano, obviamente, pues como todos, que disfrutamos mucho y queremos estar más presentes, he sido muy feliz con mi familia y con mis amigos. A la vez, tanta tranquilidad me ha dado ansiedad. He tenido que ordenarme mucho. Por esta razón, yo tampoco he tenido estabilidad este verano", ha comentado. 

La creadora ha hecho referencia también al mes de septiembre y a los objetivos que solemos ponernos con el inicio del nuevo curso. "Siempre pensamos en septiembre como nuevo año, y aquí me encuentro a las puertas del cielo. Me da mucha cosa. El primer pensamiento que me entra en la cabeza para que me dé vértigo es "van a ver que he engordado 6 kilos. Van a estar observándome". Yo no vengo al gimnasio ni para que me aplaudan, ni para que me digan qué bien estoy, ni qué mal estoy. Para mucha gente, este es un pensamiento muy presente". 

El look anterior de Alba Díaz: melena larga y morena© albadiazmartin

También ha hecho referencia a otras situaciones que puede costar gestionar emocionalmente: "A la hora de volver al gimnasio o a la hora de irte a comprar un pantalón, constantemente nos vamos a querer excusarnos. A la única persona a la que le tienes que dar explicaciones es a ti. Y con el amor con el que me he aprendido a hablar, a ver, a tratar, yo voy a volver al gimnasio. Por mí. Para demostrarme que yo puedo cumplir lo que me propongo. Me puedo volver a priorizar". 

Y esto la ha llevado a sacar a colación un concepto muy amplio y que da mucho de qué hablar: el de la autoexigencia. "Tenemos la manía de confundir ser constante con no fallar nunca. Ser constante quizás también es volver. Y retomar algo que has pensado que no era importante durante un tiempo. Solamente me quería parar para animaros y deciros que sé lo que se siente. Y que no estáis solos. Hay que dar un paso adelante. Esta es tu señal. Y no hace falta hacerlo perfecto". 

La opinión y los consejos de nuestra psicóloga

Mª Jesús Andrés, psicóloga y fundadora de Psicomaster, experta en EMDR, en apego y disociación, expone una situación inicial en la que merece la pena detenerse: "A veces sentimos que al volver al gimnasio tenemos que dar explicaciones con nuestro cuerpo: por haber engordado, por haber perdido forma o por llevar meses sin aparecer. Si además nos cuesta aceptar ese cambio, podemos entrar pendientes de cómo nos ven, comparándonos y anticipando comentarios que quizá ni siquiera se produzcan. El gimnasio puede convertirse así en una situación de exposición. A la incomodidad con el cuerpo se suma la preocupación por cansarnos antes o no rendir como recordábamos".

Ante este escenario, recomienda revisar esa exigencia: "precisamente para retomar una actividad necesitamos permitirnos ser principiantes otra vez en algunas cosas". Y recuerda: "sentirnos observados no demuestra que nos estén juzgando. Cuando algo de nuestro aspecto nos preocupa mucho, es fácil suponer que también será lo primero que vean los demás. Una mirada puede parecernos una crítica aunque no sepamos qué estaba pensando esa persona".

Alba Díaz el 22 de enero© @albadiazmartin

Nuestra psicóloga nos invita también a buscar el equilibrio. "Tampoco sería realista asegurar que nadie juzga", advierte: "los comentarios sobre el cuerpo existen. Lo útil es distinguir lo que está ocurriendo de lo que tememos que ocurra. ¿Alguien ha dicho algo o estoy interpretando una mirada? ¿Qué otras explicaciones puede haber? Y, si alguien hace un juicio, ¿por qué tendría que decidir eso si yo puedo entrenar?".

Para terminar, Mª Jesús recuerda que a la hora de retomar el gimnasio (en septiembre, octubre, enero o cuando sea) conviene preguntarnos cuáles de las rutinas que llevábamos queremos recuperar de verdad. "A veces nos exigimos volver a una organización que ya nos resultaba agotadora antes del verano. No tenemos ninguna deuda con el calendario ni necesitamos compensar el descanso".