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El inspirador discurso de Alba Díaz en los Premios GEN ¡H!, analizado por nuestra psicóloga: "Ojalá mostrarse como una es no se considerase un acto valiente"


La experta analiza las palabras más reseñables de su mensaje: hablamos con ella de autoestima, autocompasión y la sensación de no ser suficiente


Alba Díaz en el photocall de los premios GEN H en Madrid el 22 de septiembre de 2026© GTRES
Elisa García FayaRedactora de Belleza y Estar Bien
2 de octubre de 2026 a las 13:17 CEST

Alba Díaz recogió el Premio GEN ¡H! en la categoría "Impacto positivo y Autenticidad" con un discurso en el que habló de autoestima, miedo, autocompasión y de la importancia de aprender a ocupar nuestro espacio sin pedir permiso ni perdón. Sus palabras, pronunciadas además en un momento de especial exposición como es recibir un reconocimiento público, dejaron varias reflexiones sobre nuestra relación con nosotros mismos y con la mirada de los demás. 

Pero ¿qué hay detrás de esa necesidad de aprobación? ¿Por qué nos cuesta tanto mostrarnos tal y como somos? ¿Y qué ocurre cuando el miedo aparece justo cuando estamos dando un paso adelante? La psicóloga Ana Belén Medialdea, psicóloga general sanitaria, especialista en terapia con adolescentes, adultos y familias desde el enfoque de la terapia breve (una modalidad de psicoterapia orientada a resolver problemas concretos de forma rápida y eficaz, generalmente en un período de entre tres y 10 sesiones) analiza las ideas que Alba puso sobre la mesa y explica por qué trabajar la autoestima no consiste únicamente en aprender a querernos más, sino también en dejar de abandonarnos cuando aparecen las dudas.

Alba Díaz en los premios Gen H de la revista HOLA en septiembre de 2026 en Madrid© GTRES

El valor de la autoestima en el discurso de Alba Díaz

La influencer aseguró que "mostrarse como una es" no debería considerarse un acto de valentía. Ana Belén explica que esto puede ocurrir porque desde muy pequeños aprendemos que pertenecer también implica adaptarnos. "Vamos descubriendo qué partes de nosotros reciben aprobación, cuáles generan rechazo, qué esperan los demás de nosotros… y, casi sin darnos cuenta, podemos empezar a construir una versión de nosotros mismos que busca ser aceptada", sostiene Ana.

Alba Díaz en uno de los desfiles de la semana de la moda de Madrid en septiembre de 2026© GTRES

Para la experta "el problema aparece cuando nos adaptamos tanto a lo que creemos que los demás esperan que terminamos alejándonos de lo que realmente somos, queremos o necesitamos". Señala que "una autoestima sana no consiste en gustarte todos los días ni en sentirte segura constantemente. Tiene mucho más que ver con poder ser tú incluso cuando existe la posibilidad de no gustar. Y eso no siempre es fácil, porque mostrarnos de verdad implica aceptar algo inevitable porque cuando eliges ser tú, también renuncias a controlar la mirada de los demás".

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En su libro, Las 5 estaciones de la autoestima, Ana habla precisamente de que nuestra relación con nosotros mismos atraviesa distintas etapas. "No llegamos un día a un lugar llamado "autoestima" y nos quedamos allí para siempre", dice. "Hay momentos en los que nos sentimos fuertes y otros en los que volvemos a dudar. Lo importante es aprender a no abandonarnos precisamente cuando aparece esa duda". 

Según la psicóloga, "la autoestima es la relación que tenemos con nosotros mismos y como cualquier otro tipo de relación necesita ser cuidada siempre. No hay ningún amor que sobreviva al descuido, el amor propio tampoco". Y añade: "quizá el verdadero reto no sea conseguir que todo el mundo acepte quién eres, sino dejar de rechazarte tú para evitar que otros puedan hacerlo".

Alba Díaz, tras recibir su premio© Javier Alonso

Alba hizo también una reflexión sobre "ocupar espacios sin pedir permiso ni perdón", lo que nos lleva a preguntarle a Ana por qué parece que siempre necesitamos la aprobación de los demás. "Es profundamente humano", nos responde. "Somos seres sociales y necesitamos sentir que pertenecemos". Para ella, "el problema comienza cuando esa mirada se convierte en el criterio con el que decidimos cuánto valemos". 

"Cuando una persona ha aprendido que para ser querida tiene que agradar, cumplir expectativas, no molestar o hacerlo todo bien, puede llegar a la vida adulta sintiendo que necesita justificar constantemente el espacio que ocupa. Pide perdón por poner un límite, por decir que no, por cambiar de opinión, por destacar, por necesitar algo o incluso por sentirse orgullosa de sí misma. Así es como poco a poco empezamos a hacernos pequeños para que los demás estén cómodos. Ocupar nuestro espacio no significa pasar por encima de nadie, significa comprender que podemos tener en cuenta a los demás sin tener que desaparecer nosotros".

Alba Díaz recibe el Premio GEN ¡H! en la categoría Impacto positivo y Autenticidad, entrega Lorena Durán© Javier Alonso
Alba Díaz recibe el Premio GEN ¡H! en la categoría Impacto positivo y Autenticidad, entrega el premio Lorena Durán

Hay una idea que para Ana es fundamental cuando trabaja la autoestima: dejar de preguntarnos únicamente "¿qué pensarán de mí?", ¿esto gustará", y empezar también a preguntarnos "¿esto me gusta a mí?". Porque podemos pasarnos una vida intentando conseguir la aprobación de todo el mundo y, paradójicamente, perder por el camino la aprobación más importante que es la nuestra.

Alba Díaz, en la alfombra roja de los Premios GEN ¡H!, celebrados en Las Ventas este martes 22 de septiembre, en Madrid© GTRES

Alba Díaz habla de la autocompasión

En su discurso, la creadora de contenido habló también de lo necesario que resulta aprender a "no machacarse" y aprender "a mirarse, quererse y darse la mano". Para Ana, "esta es probablemente una de las partes más bonitas de su discurso". Señala que "a veces confundimos querernos con decirnos cosas bonitas frente al espejo, y la relación con uno mismo es muchísimo más profunda". La experta recuerda que "tratarnos con compasión significa aprender a acompañarnos también cuando fallamos, cuando tenemos miedo, cuando no llegamos a todo o cuando aparece una versión de nosotros que no nos gusta demasiado". 

"Autocompasión no significa conformarse. Significa corregirnos sin destruirnos, abrazar nuestras imperfecciones, cuidarnos aunque no nos gustemos y ser amables con nosotros mismos", dice nuestra psicóloga.

Alba Díaz ha contado con total sinceridad el fuerte episodio de ansiedad que ha sufrido durante sus días de descanso en El Rocío© Getty Images

La sensación de 'no ser suficiente'

De las palabras de Alba se desprende también una cuestión reseñable y se la hemos planteado a nuestra experta. ¿Por qué a veces, cuando nos dan un premio o reconocimiento, dudamos y nos preguntamos si lo merecemos de verdad, si somos suficientes? Para nuestra experta la respuesta es sencilla: los momentos importantes no solo nos enorgullecen, también nos exponen. 

"Cuanto más importante es aquello que estamos viviendo, más miedo puede darnos no estar a la altura. Me parece especialmente significativo que Alba verbalice esa duda precisamente mientras recibe un premio por su autenticidad. Porque demuestra algo importante: tener inseguridades no significa tener una mala autoestima. Una autoestima sana no elimina todas nuestras dudas; cambia la manera en la que respondemos a ellas", reflexiona Ana. Y saca a colación un mensaje interesantísimo: "vivimos en una cultura muy orientada al siguiente objetivo. Conseguimos algo e inmediatamente pensamos en lo siguiente. Por eso me gusta que Alba hable también de "saborear" lo conseguido. Porque si nunca nos detenemos a reconocer lo que hemos conseguido, ningún logro termina de convencernos de que somos suficientes". 

Media Image© albadiazmartin

Los nervios del discurso y la jugada del cortisol

Alba Díaz bromeó con que durante la gala era "1% Alba y 99% cortisol". Pero ¿qué nos ocurre cuando sentimos que estamos siendo observados y evaluados por los demás? Según nuestra experta "cuando sentimos que estamos siendo observados o evaluados, nuestro organismo puede interpretar esa situación como una amenaza y activar una respuesta de estrés y cuanto más intentamos controlar cómo nos están viendo, más difícil resulta comportarnos con naturalidad". 

Pero la experta lanza un mensaje de tranquilidad: "a veces pensamos que primero tiene que desaparecer el miedo y después podremos dar el paso pero lo que realmente necesitamos, y más si se trata de inseguridad y miedos es dar el paso con el miedo a nuestro lado y es entonces cuando descubrimos que éramos mucho más capaces de lo que pensábamos". Y termina: "El miedo cuando lo miramos a la cara se convierte en coraje, en cambio cuando huimos de él se convierte en pánico. Nunca olvidemos que miedo evitado es miedo incrementado, ¡siempre!".