Todo el mundo que ha pisado el Macondo Park para ver los conciertos de Shakira en Madrid sale con la misma sensación: impresionado por el súper espectáculo que la cantante colombiana ofrece en la gira Las Mujeres Ya No Lloran World Tour y preguntándose qué ha hecho para estar igual que cuando tenía 30 años. Bueno… quizá no igual… ¡Mejor aún! Porque a sus 49 años -sí, has oído bien, ya roza los 50 y además es madre de dos hijos- está igual que cuando estaba en la veintena. ¿El secreto? Hemos consultado a Carmen Peñas para que nos explique qué tratamientos podría haber detrás de su eterna juventud.
La experta en medicina estética de Clínica Peñas nos cuenta que además de la envidiable genética de la artista, las imágenes que tenemos de ella desde que comenzó su carrera musical a los trece años hasta la fecha reflejan varios cambios anatómicos, que dan pistas de los tratamientos a los que habría recurrido. Y el resultado es increíble porque ha cambiado ligeramente, pero sin dejar de parecer ella.
Eso sí, también hay que decir que el estado de ánimo y la felicidad también influyen en la imagen que proyectamos. Ella, después de haber sufrido una dolorosa ruptura con el padre de sus hijos, Gerard Piqué, ha sabido curar sus heridas y resurgir con más fuerza y energía todavía, gritando a los cuatro vientos “Las mujeres ya no lloran las mujeres facturan”… Y eso también deja huella por fuera.
¿Cómo se consigue llegar así, como si no pasara el tiempo, a los 49 años?
De Shakira se ha dicho de todo: rinoplastia, rellenos, lifting… Pero de algunas cosas tenemos información y de otras solo fotografías. Lo que sí está descrito son neuromoduladores, ácido hialurónico y tratamientos tecnológicos.
¿Cuáles? Queremos saber…
Vamos por partes. Por un lado, veo un minilifting. Hay un óvalo y un tercio medio sorprendentemente bien reposicionados, que podrían ser compatibles con cirugía de reposicionamiento facial, pero no podemos saber al cien por cien por una fotografía si existe un lifting ni qué técnica se habría utilizado (deep plane o no). Lo que sí es cierto es que durante la actuación del evento del Mundial de fútbol parecía un poco inflamada, una inflamación típica de un minilifting, como el de Clínica Peñas, por ejemplo. También tecnología de luz/láser. Esto sí lo ha mostrado ella: antes de los conciertos utiliza un dispositivo LYMA y masaje/drenaje facial; en su vídeo en redes explica que lo emplea para desinflamar cada día.
¿Qué más cambios ves en estos años?
Todos sus cambios son sutiles, pero sí los hay y están muy bien hechos. Su nariz parece más estrecha y refinada, especialmente la punta y el dorso. Podría ser una rinoplastia sutil; sobre todo se nota en la punta. En los labios actualmente hay más volumen y definición, sobre todo en el labio superior, que podría ser compatible con ácido hialurónico, además del maquillaje.
¿Cómo mantiene los rasgos y la forma que tenía su cara hace 20 años?
El óvalo facial, en particular el mandibular, siempre lo ha tenido muy pronunciado. Lo ha ido manteniendo con varias cosas: la fibrosis cutánea y la musculatura; inductores de colágeno (cada 2 años desde los 30); ácido hialurónico (tiene la cara más redondita que antes incluso, y eso es mantenimiento de volumen, sobre todo en pómulo y mentón); y medicina regenerativa (PRP) para la calidad de la piel. Tiene una piel luminosa y radiante, y ella es súper pro de lo natural. No dudo que este sea uno de sus tratamientos estrella y que también se cuide ese pelazo con él. Por otro lado, para mantener la mirada, veo blefaroplastia superior y neuromoduladores en frente y cejas. Este es tal vez uno de los cambios más evidentes que pasa con la edad y que se nota en su fisionomía facial.













