Mientras mujeres cada vez más jóvenes se somete a cirugías estéticas para cambiar las facciones que no le gustan y tratar de borrar, de la mano de los médicos estéticos, sus complejos, todavía hay otras muchísimas que se resisten a pasar por quirófano para modificar su rostro, su cuerpo o su edad aparente. Entre esas miles que no quieren operarse estaba hasta hace nada la comediante y actriz estadounidense Rosie O'Donnell, quien, sin embargo, acaba de revelar que se ha sometido a un lifting facial y ha explicado al detalle su cambio de postura, resaltando el poder de la cirugía para volver a sentirte bien en tu piel.
El cambio de opinión de Rosie O'Donnell sobre la cirugía estética
Según ha contado en un amplio post compartido en sus redes, Rosie O'Donnell se oponía a los liftings por razones "morales": "Me había autoproclamado líder de todas las mujeres que jamás, bajo ninguna circunstancia, se harían uno. Pensaba que era una traición. Al feminismo. Al envejecimiento. A nuestro equipo de mujeres en todo el mundo", escribe la humorista antes de explicar qué le llevo a cambiar de postura al respecto: adelgazar más de 20 kilos.
"Entonces perdí 23 kilos… No eran arrugas… era la gravedad. Me miraba al espejo y pensaba: esto no es envejecimiento, esto es… fundirme con intención. Intentaba ser madura al respecto. Y decía cosas como: “Esto es natural. Esto es merecido”. Y luego… “¿hasta qué punto tiene que parecer merecido?”. Hay un punto en el que la aceptación empieza a sentirse como una mentira", continúa O'Donnell.
Qué sucede en la cara cuando pierdes mucho peso
Las pérdidas de peso tan importantes, sobre todo cuando se producen en poco tiempo, tienen consecuencias visibles en la estética del rostro y el cuerpo. Mientras a nivel corporal es habitual sufrir descolgamiento en brazos, piel sobrante en el abdomen, caída en los glúteos y flacidez en las piernas, en la cara se produce un fenómeno conocido como Semaglutida Face (la famoa Ozempic Face, como se le llama últimamente).
Según explica la doctora Beatriz Beltrán, médico estético, se trata de una "pérdida de volumen en zonas como las mejillas, sienes y zona mandibular, lo que provoca un aspecto envejecido, con la piel más flácida y los rasgos más marcados". El envejecimiento facial se debe, principalmente, a dos motivos: pérdida de colágeno (la proteína que mantiene la estructura cutánea) y pérdida de grasa. Y, como ya sabrás, al adelgazar no eliges de qué zona perder la grasa, así que también se produce en el rostro, que termina pareciendo mucho mayor a la edad real.
Por qué O'Donnel decidió hacerse un 'lifting facial'
Verse con un aspecto con el que no se identificaba llevó a la actriz a replantearse su postura sobre las cirugías faciales. A pesar de que el menor de sus cinco hijos, de 13 años, le pidió que no se hiciera un lifting, O'Donnell se dio cuenta de que no hacérselo cuando realmente quería era igual de limitante que hacérselo sin querer. Y de ahí nació su nueva posición, apoyada en sus viejos principios: “Quiero que [mis hijos] crezcan en un mundo en el que no sientan que tienen que cambiar, pero que también sepan que, si quieren, pueden hacerlo sin perder su integridad moral", ha explicado.
En enero se puso en manos de un médico en quien confiaba porque "había tratado a amigos míos que seguían pareciendo ellos mismos”, ha dicho, y se sometió a la intervención, de la que ahora, tras cuatro meses, ha compartido este "antes y después":
En qué consiste el 'lifting' en el tercio inferior
La intervención a la que se ha sometido la estadounidense de 64 años se centra en el tercio inferior del rostro, la zona que más suele sufrir el descolgamiento tras perder peso. La técnica tradicional ejecuta unas incisiones en los extremos del rostro, detrás de la mandíbula o justo delante de la oreja, desde las que se tensan los tejidos para devolverles tersura, borrar las arrugas que la flacidez producía alrededor de la boca (un efecto conocido como "sonrisa de payaso") y recuperar la estructura mandibular.
Hoy en día, existen alternativas menos agresivas, como el llamado "minilifting". "Es un procedimiento quirúrgico mínimamente invasivo que trata la flacidez del tercio inferior facial y secundariamente de la parte alta del cuello. Reposiciona tejidos con incisiones más pequeñas, de forma ambulatoria y una recuperación más rápida que un lifting tradicional", explican las doctoras Ángela Ojeda y Sara Dominguez, fundadoras de Stem Beauty. Lo más probable es que Rosie O'Donnell haya optado por esta opción más moderna.
En Stem Beauty, además, combinan esta intervención con transferencia de grasa autóloga (de la propia paciente) procesada para restaurar el volumen de forma natural e impulsar, desde dentro, la regeneración gracias a sus componentes biológicos. Afirman que "el procedimiento no es nada doloroso, las pacientes se van de alta con un protocolo de analgesia domiciliaria con el que refieren estar bastante bien desde el primer día", si bien puede notarse algo de tensión o presión y se requieren unos 5 o 6 días de recuperación, "con retorno a actividades sociales en aproximadamente 10 días", dicen estas expertas.
La reflexión post-cirugía de Rosie O'Donnell
En su extenso escribo compartido a través de Substrack, la actriz afirma que tras el lifting se ve más descansada, pero, lo más importante, se siente "emocionalmente estable". “No desaparecí, no me convertí en otra persona, simplemente dejé de discutir con el espejo”, afirma. Y continúa: "Mientras me preparo para el último día de colegio con mi benjamín, el último de la camada, aquí, a mis 64 años, con una nueva parte inferior del rostro y el cuello, simplemente estoy feliz de estar viva. Capaz de sentir y elegir, y de usar mi voz siempre que me apetezca. Por la niña que fui, la mujer que soy y todas aquellas que se unen a mis filas mientras seguimos adelante en el tercer acto. Esta soy yo”.













