Las imágenes que muestran el deterioro de Cantora, la finca que durante décadas perteneció a la familia Rivera y que más tarde se convirtió en el hogar de Isabel Pantoja, han impactado a quienes mejor conocieron sus espacios. Hace unos días trascendió la reacción de Kiko Rivera al estado de abandono del hogar que heredó de su padre. Ahora ha sido su exmujer Irene Rosales quien también se ha pronunciado sobre la situación, después de que El precio de..., el programa presentado por Santi Acosta, mostrara el material íntegro grabado en el interior de la propiedad.
"El deterioro de una casa tan grande y que necesita tanto trabajo, al final en unos meses se echa abajo. No veo que haya sido por querer hacer que esté todavía peor la casa", ha reflexionado Irene en un breve encuentro con Europa Press. "Ya lo dije yo en el programa, que al final es una casa que ha sido muy vivida y que yo he estado ahí y la he visto llena de vida", ha recordado.
Aunque ha reiterado su opinión sobre un deterioro natural por ser una finca grande que necesita trabajo de mantenimiento, sí ha admitido que las imágenes la han dejado en shock. "Verla así impacta mucho". Irene Rosales, no obstante, cree que su exmarido, así como su familia, se refugiarán en los momentos allí vividos: "Estoy segura que los bonitos recuerdos se los han llevado ellos y ya está. Ya habrán cerrado esa etapa. Da pena, pero más pena les tendrá que dar a ellos, seguro". Lo que no ha querido hacer es profundizar en cómo ha vivido esta situación su exmarido, con quien mantiene una tensa relación, que ha ido a peor tras su última campaña publicitaria con dardo al DJ: "Eso ya no lo sé, no lo sé. Así que nada".
La sevillana ya había visto un avance del material conseguido por El precio de... Durante el estreno de El verano se mueve, el espacio conducido por Ion Aramendi y en el que colabora Irene, se hizo eco de las imágenes. "A ver, pues da tristeza. Me imagino que a la familia le dará todavía más tristeza porque es una casa que se ha vivido muchísimo, que tiene mucho recorrido, mucha historia", comentaba entonces.
Kiko Rivera, a punto de llorar
Esta misma semana, se conoció la reacción del DJ. Aunque no se ha pronunciado públicamente, como sí lo ha hecho su exmujer, según desvelaron en Vamos a ver, Kiko Rivera comprobó personalmente el mal estado de Cantora antes de que trascendieran las imágenes en Telecinco. Aquello tuvo lugar el pasado abril, cuando regresó a la finca después de cinco años para recoger varios objetos pertenecientes a su padre, por petición de Isabel Pantoja.
"Con lo que hemos vivido en esta casa, ¿cómo puede estar todo tan dejado?", repitió el hijo pequeño de Paquirri en aquella ocasión, según informó el periodista Pepe del Real. El colaborador explicó que una persona del entorno del DJ le confesó que el hijo de Isabel Pantoja "estaba sorprendidísimo y se le partía el alma".
A Kiko Rivera le impactó especialmente el estado de la piscina, "llena de maleza y hierbas". "Me cuentan que se llevó las manos a la cabeza y no podía creer que todo estuviera tan dejado", contó Pepe del Real. El DJ tampoco se mostró indiferente al estado en el que se encontraba el salón, uno de los espacios más significativos de Cantora. "Entró en su habitación, en la de su tío y en la de su madre. Hizo ese recorrido prácticamente solo, acompañado únicamente por Lola [su pareja]. La estancia que más le impresionó ver vacía y desolada fue el salón. Me cuentan que estuvo a punto de echarse a llorar al entrar", informó el colaborador.
El recuerdo de Isa Pantoja
La hija de Isabel Pantoja también compartió su opinión, pero a través de sus redes sociales. Durante una ronda de preguntas y respuestas con sus seguidores, confesó que no sabe si será capaz de ver el documental. "En el fondo siempre pensé que algún día volvería, así que eso me hace sentirme triste", comentó. También recordó el día que abandonó definitivamente Cantora, tras convertirse en madre por primera vez. "Me costó muchísimo, pero me sirvió para encontrar mi fuerza interior, afrontar todos los cambios que llegaron a mi vida y tomar decisiones firmes para poder avanzar", reconoció.
Isa Pantoja, como ocurrió con Irene Rosales, ya había visto las primeras imágenes de El precio de..., que adelantó ¡De Viernes! "Me remueve muchas cosas. Ha sido mi casa", expresó entonces. Respecto a la finca, contó que en su día, "era casi un santuario, como el templo de Paco". "Para verla así... no me lo puedo imaginar", aseguró. "Lo que me ha impresionado mucho es el salón de los toros, por cómo está", añadió la hija de la cantante, coincidiendo así con su hermano, Kiko Rivera.







