Hemos visto su entrada millones de veces, con periodistas apostados a sus puertas en busca de una imagen o una declaración. Sin embargo, Cantora ya no es el búnker inexpugnable de la familia Pantoja. Aquella imagen parece haber quedado atrás y, por primera vez en cuatro décadas, las cámaras de televisión han logrado cruzar las puertas de la que durante años fue una de las fincas más herméticas de España. Las imágenes forman parte de 'El precio de Cantora', el especial que próximamente emitirá Telecinco y presenta Santi Acosta, y ya han despertado la emoción de quienes mejor conocieron la propiedad. Tras la conmoción de Isa Pantoja al ver el avance en '¡De Viernes!', ahora ha sido Irene Rosales quien ha compartido con Ion Aramendi, durante el estreno de 'El verano se mueve', la tristeza que le produce comprobar cómo ha cambiado una casa que recuerda como "muy vivida".
"Era una casa muy vivida": la emoción de Irene Rosales al volver a ver Cantora
Las imágenes muestran una finca muy distinta a la que durante años fue el refugio de Isabel Pantoja y escenario de algunos de los capítulos más importantes de la historia de la familia. Habitaciones vacías, estancias desmanteladas y espacios que poco tienen que ver con el ambiente que recordaban quienes la frecuentaron durante décadas.
Irene Rosales, que conoció bien la finca durante su relación con Kiko Rivera, no ocultó la nostalgia que sintió al ver el avance del documental.
"Me da tristeza. Imagino que a la familia le dará más tristeza porque es una casa que se ha vivido muchísimo, que tiene mucho recorrido y mucha historia. Ahora se ve completamente vacía", aseguró durante su conversación con Ion Aramendi.
La colaboradora también quiso poner el foco en la dificultad que suponía mantener una propiedad de esas dimensiones y aventuró una explicación para el estado en el que se encuentra hoy.
"Menos los últimos años, siempre ha tenido mucha gente. Imagino que tirarían la toalla en el momento en el que sabían que la iban a vender", afirmó.
Sus palabras tienen un significado especial porque hablan desde el recuerdo de una casa que conoció llena de vida, muy alejada de la imagen que ofrecen ahora las cámaras.
¿Cuándo fue la última vez que Irene Rosales estuvo en Cantora?
Durante la entrevista, Irene también recordó cuándo fue la última vez que pisó Cantora. Según explicó, fue el día del ya conocido enfrentamiento entre Kiko Rivera e Isabel Pantoja, un episodio que marcó el inicio del largo distanciamiento entre madre e hijo y que convirtió la finca en escenario de una de las mayores crisis familiares de la crónica social.
Aquella ruptura se prolongó durante años, pero la situación ha cambiado en los últimos meses. Después de retomar el contacto telefónico, Kiko Rivera e Isabel Pantoja han vuelto a verse en varias ocasiones y recientemente compartieron unos días en Gran Canaria junto a los hijos del DJ.
El propio Kiko confirmó el reencuentro a su regreso a Sevilla. "Yo ayer estaba con mi familia, con mis hijos, con mi madre, disfrutando de esos ratitos que me llenan de alegría", explicó ante los medios, confirmando que la reconciliación entre ambos sigue avanzando.
De refugio de Isabel Pantoja a una finca vendida por 1,2 millones: así ha cambiado Cantora
Durante décadas, Cantora fue mucho más que una vivienda. La finca gaditana se convirtió en el gran refugio de Isabel Pantoja tras la muerte de Paquirri y en uno de los escenarios más herméticos y mediáticos de la crónica social española. Ahora, meses después de que la cantante la abandonara definitivamente y de que la propiedad fuera vendida por 1,2 millones de euros a un empresario libanés de nacionalidad francesa, las primeras imágenes de su interior muestran una realidad muy distinta a la que recordaban quienes la conocieron.
Por primera vez en más de cuatro décadas, las cámaras han podido recorrer sus estancias y mostrar una finca muy alejada del esplendor que la convirtió durante años en la “fortaleza” de la familia Pantoja. Habitaciones vacías, espacios desmantelados y rincones irreconocibles reflejan el paso del tiempo en una propiedad que durante décadas permaneció cerrada al objetivo de las cámaras.
Este acceso inédito ha sido posible gracias a El precio de Cantora, el especial que próximamente emitirá Telecinco y que recorre la finca junto a Canales Rivera, Laura Cuevas, Pepi Valladares y Dulce Delapiedra, todos ellos testigos de algunos de los episodios más significativos vividos entre sus muros.









