Cada vez somos más conscientes de la importancia que tiene "cuidarnos hoy para que no tengan que cuidarnos mañana" pero muchas veces esto lo reducimos al plano de la alimentación y el ejercicio físico cuando realmente hay otras muchas cosas que entran en juego y son igualmente importantes. Es el caso de la salud mental. El entrenamiento cerebral es importante para todos y así nos lo ha confirmado Catalina Hoffmann.
Es experta en estimulación cognitiva y entrenamiento cerebral con más de 20 años de experiencia. Es la creadora del Método Neurofitness y ha escrito más de 10 libros, incluyendo la Trilogía Neurofitness. Para ella hay dos etapas en la vida en las que entrenar el cerebro es importante: la juventud y el embarazo. Pero más allá de estas, es, para ella, es indispensable siempre, incluso cuando no hay problemas de memoria y el cerebro esta 100% sano.
¿Por qué crees que es importante que jóvenes y mujeres embarazadas también entrenen su cerebro?
De entrada, entrenar el cerebro es importante para todos, pero en el caso de estos dos grupos tiene una importancia extra, porque hablamos de personas que tienen el cerebro en pleno proceso de transformación.
En el caso de los jóvenes el cerebro todavía está en formación. Durante la adolescencia y la juventud se fortalecen habilidades como la memoria, la concentración, el pensamiento crítico y la toma de decisiones. Entrenar el cerebro puede ayudar a que esa última etapa de madurez cerebral (no olvidemos que la corteza prefrontal termina de madurar en la veintena) se haga de la manera correcta. Además, hay que tener en cuenta que jóvenes y adolescentes tienen instaurados, ahora mismo, hábitos que son muy perjudiciales para el cerebro, como el uso descontrolado de las redes sociales o el abuso de la Inteligencia Artificial.
En el caso de las embarazadas, el entrenamiento cerebral ayuda a activar la memoria y la capacidad para concentrarse, que suelen verse afectadas por los cambios hormonales. Reduce el estrés y la ansiedad y contribuye a que la madre conserve un buen estado emocional y mental, lo que influye positivamente en el desarrollo fetal.
Cuando hablamos de entrenar el cerebro, muchas personas piensan en juegos de memoria o apps. ¿Qué significa realmente entrenar el cerebro desde un punto de vista científico y práctico?
Entrenar el cerebro va mucho más allá de juegos de memoria o aplicaciones. Comienza con unos buenos hábitos, que contribuyan a que el cerebro esté sano. Esto implica un buen descanso, una buena hidratación, una buena alimentación y una suplementación que tenga también en cuenta las necesidades cerebrales.
Además, entrenar el cerebro supone realizar respiraciones conscientes, para mejorar la oxigenación; meditar, para reducir los niveles de estrés y contribuir a una concentración más profunda y al silencio neuronal; y, por supuesto, realizar ejercicios diversos que nos ayuden con distintas habilidades cognitivas, registrando cómo vamos avanzando. Al final, reducir el entrenamiento cerebral a hacer solo juegos de memoria es como reducir el entrenamiento del cuerpo a hacer solo ejercicios de bíceps… algo totalmente incompleto.
En una sociedad cada vez más acelerada y digital, ¿qué hábitos cotidianos están dañando más nuestra salud cognitiva, incluso desde edades tempranas?
De entrada, el uso (o más bien abuso) que hacemos del móvil o la tablet. Hay personas que lo primero que hacen en el día es mirar el móvil y que se acuestan también mirando el móvil. Eso daña mucho nuestro descanso, altera nuestros biorritmos y afecta al sistema de recompensa de nuestro cerebro, que se acostumbra a tener constantes "chutes" de dopamina sin haber hecho esfuerzo alguno.
También nos daña mucho ese mal hábito de acostarnos tardísimo, sacrificando horas de sueño por, por ejemplo, ver una serie, lo que afecta a la capacidad de nuestro cerebro para "limpiarse" durante la noche.
Otro hábito cada vez más común es el uso de la Inteligencia Artificial para absolutamente todo. Este uso descontrolado afecta negativamente a nuestra creatividad, nuestra memoria y nuestra capacidad de razonar y tomar decisiones. Además, muchas personas están dejando de socializar con humanos para pasar a "socializar" con la I.A., y eso es antinatural y profundamente perjudicial para un cerebro que está diseñado para la interacción humana.
¿Existen beneficios específicos del entrenamiento cerebral durante el embarazo, tanto para la madre como para el desarrollo futuro del bebé?
¡Desde luego! En el embarazo, los cambios hormonales pueden afectar seriamente a la memoria y la capacidad de atención de la madre, dando lugar al conocido como "cerebro de embarazada". Y es que se ha visto que, con este proceso, hay cambios estructurales en el cerebro, que pierde materia gris, ya que se reconfigura para priorizar al bebé y sus cuidados y potenciar el vínculo madre-hijo. En este sentido, el entrenamiento cerebral puede ayudar a reforzar y recuperar aquellas habilidades que más se ven afectadas por el "cerebro de embarazada", manteniendo la agilidad mental.
Además, el entrenamiento cerebral ayuda a reducir los niveles de estrés y ansiedad y a mantener la estabilidad emocional, en un momento en el que las hormonas toman el control, los miedos se disparan y la lista de cosas por hacer y de cosas que aprender no deja de crecer.
En el caso del bebé, los beneficios también son importantes. De entrada porque, si la madre está tranquila, el entorno emocional del bebé es más saludable y el ambiente hormonal es más equilibrado. Además, actividades como escuchar música binaural, leer en voz alta, pasear o aprender cosas nuevas suponen una forma de estimulación prenatal indirecta que contribuye positivamente al desarrollo cerebral fetal.
Por último, hay algo muy importante, y es que la conexión que la madre tiene con sus emociones gracias al entrenamiento contribuye a que se establezca una buena relación de apego antes y después del parto.
Para quienes no sienten que tengan un deterioro cognitivo: ¿qué les dirías a los escépticos que piensan que “si el cerebro funciona bien, no hace falta entrenarlo”?
Les preguntaría: ¿necesitas tener un accidente de coche para empezar a usar el cinturón de seguridad? No, ¿verdad? Si con nuestra salud física entendemos la importancia de la prevención, con nuestra salud cerebral deberíamos hacer lo mismo. Entrenar el cerebro cuando todo "funciona bien" (habría que ver si realmente eso es así) nos ayuda a potenciar las capacidades que tenemos y a prevenir su deterioro. Sin embargo, si esperamos a tener grandes problemas de memoria o de concentración, el trabajo que tendremos que hacer para recuperar las capacidades perdidas será mayor.
Catalina insiste en la importancia de tener en cuenta que, "generalmente, no somos conscientes de nuestro deterioro cognitivo hasta que es bastante acusado, por lo que muchas veces pensamos que el cerebro está funcionando de manera correcta cuando no es así".














