De los años 30 a los 70: las 10 piezas de diseño que vuelven a nuestras casas sin parecer sacadas de otra época


Diseños vintage se mezclan con muebles actuales para crear espacios más personales, eclécticos y llenos de carácter


Salón con sofá en L y mesa de centro de diseño© Vitra
8 de septiembre de 2026 a las 13:16 CEST

Una casa decorada de una vez, con todos los muebles de la misma colección, resulta impecable, pero también corre el riesgo de parecer demasiado calculada. Frente a esa uniformidad, se impone una decoración más personalinteriores que se construyen con calma, poco a poco, y donde diseños actuales se mezclan con otros heredados o recuperados.

Ahí entra el llamado nuevo "vintage", un auge del interés por el diseño del siglo XX. El repertorio es enorme: las formas orgánicas de los años 40 y 50, el diseño escandinavo, la experimentación de los 60, las curvas y volúmenes de los 70… Diseñadores como Isamu Noguchi, Hans J. Wegner, Eero Saarinen, Gae Aulenti, Pierre Paulin, Afra y Tobia Scarpa o Charles y Ray Eames forman parte de ese legado. Muchas de sus piezas siguen editándose hoy; otras se pueden localizar en anticuarios, mercadillos, rastros, subastas y tiendas especializadas.

La cuestión está en saber integrarlas. Porque combinar piezas de distintas épocas, estilos y procedencias sin convertir la casa en un catálogo de diseño requiere criterio. No se trata de rodearse de muebles vintage, sino de escoger los que tienen sentido para cada espacio y encontrar la manera de relacionarlos con el resto de la decoración. 

En este artículo te traemos 10 diseños del siglo XX que nos encantan y que dan muchas pistas sobre cómo llevar a casa el estilo de los grandes clásicos sin que el resultado parezca sacado de otra época.

110
Rincón del salón con sillón naranja© Cassina

Dale espacio a las piezas con mucha presencia

El sillón Soriana de Afra y Tobia Scarpa, diseñado en 1969 para Cassina, tiene una silueta imposible de confundir. Sus formas envolventes y su volumen, que son sin duda parte de su atractivo, ya hacen mucho por la decoración.

Por eso, alrededor conviene bajar el tono. Un sofá de líneas rectas, una mesa de centro ligera o una alfombra lisa dejarán que el sillón sea el punto fuerte de la zona de estar

También es importante la distancia entre piezas. Un asiento voluminoso necesita aire alrededor y agradece estar acompañado por elementos visualmente más ligeros. Es una cuestión de proporción: si todo pesa, nada destaca.

210
Mesa de comedor con sillas diferentes© F. Frinzel

Romper el juego de las sillas

Un comedor con sillas de diferentes épocas es una de las formas más fáciles de llevar el nuevo vintage a casa, siempre que la mezcla tenga algún criterio. En este caso aparece, entre otras, la S661 de Günter Eberle, un diseño de 1954 (con carcasa de madera), y la S4, de Mart Stam, en 1931 (sin patas traseras), junto a otros asientos de procedencias y estilos distintos. Todas, de Thonet.

La clave no está en que todas se parezcan, sino en encontrar un punto de unión. Puede ser el color, el acabado de la madera, la ligereza de las estructuras o incluso una misma altura de asiento. Cuando las diferencias son grandes, una mesa de líneas sencillas ayuda a poner orden. 

310
Salón con sofá en L y mesa de centro de diseño© Vitra

Contrapón curvas y líneas rectas

La mesa de centro Noguchidiseñada por Isamu Noguchi en 1944 y fabricada por Vitra, tiene una apariencia sorprendentemente actual. Sus tres elementos (dos piezas curvas de madera y un sobre de cristal) forman una escultórica silueta fácil de integrar en un salón contemporáneo. El truco está en acompañarla de líneas rectas tal y como se ha hecho en este ambiente, decorado con un sofá de obra en L y una alfombra con un patrón a rayas.

410
Muebles de Carl Hansen & Son en ambiente verde y rojo© Asier Rua para Casa Decor

Arte y diseño, frente a frente

En este proyecto de Lieve Studio para Jacob Delafon, en Casa Decor 2025, una gran obra de arte ocupa el centro de la composición y pone una nota gráfica y expresiva entre los dos sillones CH25, un diseño de Hans J. Wegner de 1950 para Carl Hansen & Søn. Su formato vertical contrasta con la disposición horizontal de las dos butacas y crea un eje visual que ordena el conjunto. 

El dibujo, de líneas negras y fondo en rojo, blanco y amarillo, recoge además algunos de los colores presentes en el espacio, mientras que su lenguaje gráfico y rotundo actualiza la imagen de los sillones, de líneas limpias y estructura de madera. 

510
Sillón rojo con reposapiés a juego© Knoll

Repite un color para conectar distintas piezas

El sillón Womb Chair de Eero Saarinen, diseñado en 1948 para Knoll, tiene en este ambiente un aliado muy claro: el rojo de su tapizado reaparece en la obra de arte de la pared y en las sillas del comedor.

Es un recurso muy útil cuando se mezclan muebles de distintas épocasNo importa que no sea exactamente el mismo tono. Compartir una gama cromática basta para que la decoración tenga continuidad sin caer en el típico conjunto demasiado coordinado.

610
Lámpara de mesa vintage© Erik Lefvander

Una pieza pequeña, pero bien escogida

Las lámparas de sobremesa son una buena puerta de entrada al vintage. Ocupan poco, son fáciles de cambiar de sitio y dan la posibilidad de añadir una pieza especial sin tener que modificar toda la habitación.

La Kaiser idell, concebida por Christian Dell en 1936 para Fritz Hansen, es uno de los diseños más reconocibles de la Bauhaus. Por su tamaño (21 x 5 x 47 cm), no tendrás problema en encontrarle sitio. En un escritorio, una mesilla o una cómoda, su silueta destaca especialmente sobre muebles de líneas sencillas. Y si son de madera, mejor: el acabado cálido matiza el punto industrial del acero.

710
Silla de madera pintada en verde© Herman Miller

Clásicos que se actualizan

La firma danesa HAY ha recuperado diseños de Charles y Ray Eames que actualmente fabrica Herman Miller y los ha reinterpretado con nuevos colores y materiales. Entre ellos, la icónica silla de madera laminada moldeada de los años 40, que ahora está disponible en verde. 

La operación es interesante: la pieza, aunque reconocible, adquiere un aire más actual y desenfadado, en sintonía con la tendencia "colourful haven" y los interiores de tonos vibrantes.

Tenlo en cuenta también si te animas a reciclar muebles viejos o heredados. Cuando el acabado original está muy deteriorado o la madera no es buena, pintarlos es una buena forma de darles una segunda vida.

810
Sillón de diseño© GUBI

Los 70, mejor con una dosis de contención

El F300 de Pierre Paulin, un diseño de finales de los 60, resume buena parte de la estética que asociamos a aquel momento: formas curvas, volumen y una idea del confort mucho más relajada. Lo fabrica GUBI.

Para integrarlo en una casa actual, el entorno tiene mucho peso. Paredes en tonos neutros, textiles lisos y muebles de líneas depuradas rebajarán el componente retro sin restarle personalidad al sillón. 

910
Comedor con mesa de madera y sillas Cesca© Heidi Cavazos

Deja que las maderas se entiendan

Cuando se mezclan varias maderas, no hace falta perseguir una coincidencia exactaEs suficiente con que los tonos se entiendan entre sí. 

Lo vemos en este comedor proyectado por Coblonal. Las sillas Cesca, un diseño de Marcel Breuer en 1928 que edita Knoll, son de acero tubular, madera y caña tejida a mano, y se han combinado con una mesa de roble macizo. Los acabados no son idénticos, pero sí de una gama similar, por lo que se crea un suave contraste que da riqueza al conjunto sin romper su armonía.

1010
Lámpara de los años 60 en salón moderno© Asier Rua para Casa Decor

En clave futurista

La lámpara Pipistrello, creada por Gae Aulenti en 1965 para Martinelli Luce, es uno de los grandes iconos del diseño italiano del siglo XX. Nació en pleno auge de la carrera espacial y de la fascinación por la tecnología y el futuro que marcó la década de los 60. Y eso también se nota en su diseño. La base es una estructura telescópica de acero que permite regular su altura y su pantalla, con formas ondulantes, evoca las alas de un murciélago en pleno vuelo, un guiño que da nombre a la pieza (pipistrello significa murciélago en italiano). Pero no se trata solo de estética: el difusor de metacrilato opalino proyecta una luz suave y envolvente, perfecta para crear ambientes cálidos. 

En este caso, su diseño futurista complementa la estética vanguardista del salón que la interiorista Miriam Alía recreó para Bang & Olufsen en una de las últimas ediciones de Casa Decor.