Los Gallagher vuelven a estar juntos. Eso es algo que ya sabíamos, pero esta vez no solo sobre un escenario, sino también sobre una alfombra roja. Liam y Noel han protagonizado en Londres una de sus imágenes familiares más llamativas al acudir al estreno del documental Oasis: Don't Look Back In Anger acompañados por sus hijos. Una nueva generación que no solo sorprende por el enorme parecido con sus famosos padres, sino también por la historia que se esconde detrás de esta fotografía. Y es que, aunque resulte difícil de creer, algunos de ellos ni siquiera se conocían hasta que la reunión de 'Oasis' volvió a unir a sus familias.
En la alfombra negra de Leicester Square posaron Molly,. Gafas de sol, chaquetas y un inconfundible aire Gallagher acompañaron una estampa que habría resultado difícil de imaginar hace solo unos años. Lennon, especialmente parecido a su padre, trabaja como modelo y tiene su propia banda; Gene también se dedica a la música, mientras que Molly y Anaïs han desarrollado carreras relacionadas con la moda y, en el caso de esta última, también con la fotografía.
De no conocerse a ser inseparables
Ha sido el propio Noel quien ha revelado en el documental hasta qué punto el distanciamiento entre los dos hermanos había separado también a sus sobrinos. "Cuando mis hijos conocieron a los suyos, no se conocían. Nunca se habían visto", explica. En concreto, Donovan y Sonny jamás habían coincidido con Gene y Lennon. Ahora la situación es radicalmente distinta: "Resulta que ahora son mejores amigos", asegura. Liam, fiel a su estilo, cuenta que los jóvenes salen juntos y se lo pasan en grande, como hacían ellos en los años noventa.
Incluso hay una escena que parece cerrar el círculo. Noel relata cómo, durante la gira, Donovan acabó una noche en la furgoneta con unas copas de más cantando Rock 'n' Roll Star. Al verlo, no pudo evitar acordarse de su juventud junto a Liam y se lo dijo: “Ese éramos nosotros”.
El abrazo de Liam y Noel 15 años después
Si la imagen de sus hijos juntos resulta significativa, la de los propios Gallagher tampoco pasa inadvertida. Liam rodeó con un brazo a Noel mientras levantaba el otro puño ante los fotógrafos. Su hermano sonreía, aunque mantuvo las dos manos dentro de los bolsillos. Una peculiar muestra de cariño entre dos hombres que pasaron 15 años sin hablarse.
El documental muestra que la reconciliación tampoco comenzó con grandes abrazos. Cuando se encontraron para su primer ensayo, no hubo muestras de afecto ni conversaciones sobre todo lo sucedido. Simplemente volvieron a tocar juntos. Después llegaron los conciertos y algo fue cambiando. Los propios directores consideran que la reacción del público tuvo un papel importante en ese acercamiento, pues el simple hecho de compartir sobre el escenario aquella enorme respuesta emocional terminó uniéndolos más.
Ahora son los propios hermanos quienes reconocen cuánto ha cambiado su relación. "Todas esas pequeñas cosas que antes nos molestaban el uno del otro han desaparecido. Ya no es una lucha de poder", asegura Noel en una de las entrevistas conjuntas que recoge la película. Incluso utiliza para definir a Liam una palabra que jamás imaginó dedicarle: "encantador". Y resume estos años de reconciliación con una frase aún más reveladora: "Todo quedó perdonado sin decir una palabra".








