Con estas temperaturas tan elevadas que nos acompañan, solo apetecen platos frescos y ligeros. En ese escenario, las ensaladas se convierten en auténticas protagonistas del verano: rápidas de preparar, muy versátiles y capaces de transformarse en platos completos sin complicaciones.
Lejos de ser una simple combinación de hojas verdes, las ensaladas son hoy un terreno creativo donde caben ingredientes de temporada, contrastes de texturas y combinaciones que van mucho más allá de 'lo de siempre'. Frutas jugosas como la sandía o el melocotón aportan frescor y dulzor; las legumbres, los cereales o la pasta las convierten en platos saciantes y equilibrados; las conservas marineras de calidad o los quesos añaden buen aporte proteico.
TRUCOS PRÁCTICOS PARA REINVENTAR TUS ENSALADAS DE VERANO
Hemos reunido siete ideas de ensaladas perfectas para dar la bienvenida al verano. Pero antes, vamos con algunos tips prácticos a tener en cuenta para que este tipo de recetas suban de nivel.
UNA CUESTIÓN DE TEXTURAS
Para que una ensalada tenga un poco de gracia y no resulte un plato ‘plano’, es muy recomendable que sus ingredientes combinen distintas texturas. Esto es, que tenga algún elemento crujiente (zanahorias, calabacín en crudo, cebollas, picatostes de pan, frutos secos, semillas…); algún elemento jugoso (ingredientes con un alto contenido de agua como tomates, pepinos, frutas, etc.); y algún elemento cremoso (aguacate, quesos, tofu…).
FRUTA DE TEMPORADA: DEL POSTRE A TUS ENSALADAS
Además de como postre, la fruta fresca de temporada es ingrediente ideal para las ensaladas más variadas. Así que, si no lo haces, recuerda que puedes sumar cachitos de sandía (estos combinan muy bien, por ejemplo, con el queso feta); o bien de melón, de melocotón, de nectarina… También las brevas funcionan bien, etc. Estos productos darán un interesante contraste de sabor dulce a tu ensalada. Por cierto, que puedes sumar la fruta al natural, pero también hay veces que encontramos fruta cocinada previamente a la parrilla o plancha y después sumarla a la ensalada.
SUSTITUTOS DE LA PASTA COMO BASE
Cuando queremos salir de la típica base de lechuga, buscando ensaladas algo más saciantes, es común recurrir a la pasta como base de ensaladas. Pero hay vida muchísimo más allá. Por ejemplo, las legumbres son fantásticas -una gran forma de seguir comiéndolas en verano- debido a su sabor y grandes propiedades nutricionales. Además, para un resultado rápido, puedes optar por lentejas, alubias, garbanzos ya cocidos. También resultan muy ricas las ensaladas con base de quinoa, de bulgur, de arroz integral… Y sí, aun así sigues prefiriendo pasta; sal de las clásicas espirales o mariposas y prueba con otros tipos de pasta: la frégola típica de Cerdeña podría ser, por ejemplo, una opción.
SUMA UN TOQUE DE UMAMI
Es buena idea también sumar siempre algún ingrediente de sabor un poco más potente que eleve el sabor del conjunto. Hablamos de los alimentos ricos en umami (uno de los cinco sabores básicos, junto con dulce, salado, ácido y amargo, descrito como un sabor intenso, profundo y prolongado…). Es, por ejemplo, el caso de ingredientes como las anchoas o el atún en conserva, los quesos curados como el Parmesano, el jamón serrano o ibérico, los espárragos, el tomate, las setas, los encurtidos…
COMBINACIÓN DE VERDURA FRESCA Y COCINADA
Toda ensalada debería tener un componente vegetal, más allá de lo que sumemos después. En este sentido, puede funcionar bien para salir de lo de siempre, combinar las verduras en fresco (espinacas, rúcula, lechuga, etc.) con otras verduras cocinadas: por ejemplo, unas rodajas de calabacín pasadas previamente por el grill o por la plancha; unos pimientos o berenjenas asadas; unas judías verdes o alcachofas en conserva (ya cocidas…).
VINAGRETA CLÁSICA: SÍ, PERO NO SIEMPRE
La vinagreta clásica, a base de aceite de oliva, vinagre y sal, es una de esas apuestas seguras para aliñar las ensaladas. Pero también aquí se puede innovar un poco para salir del aburrimiento. Puedes probar con otros muchos aderezos. Aquí os dábamos un montón de ideas para salir de lo de siempre en materia de aliños.
CONSERVAS DE PESCADO
Las buenas conservas de pescado ‘alegran’ casi cualquier ensalada. Y en este sentido, también aquí hay vida más allá del clásico atún. Tenemos conservas de caballa, melva, sardinas, anchoas, ventresca de bonito… Piensa en ellas la próxima vez que quieras incluir algo de proteína animal en la ensalada. Por cierto, que también funciona muy bien como ingrediente de origen animal en las ensaladas el pollo (una pechuga cocida, o a la plancha, cortada en cachitos, por ejemplo).
7 ENSALADAS PARA SABOREAR EN VERANO
Para acceder al modo de elaboración de estas propuestas, tan sencillo como clicar en los botones de Leer más.
A la sandía y el queso feta se suman en esta veraniega ensalada otros ingredientes como aceitunas negras, tomates cherry y albahaca fresca, todo regado con un aderezo sencillo.
La panzanella es una ensalada típica de la región italiana de la Toscana, cuyos ingredientes nos recuerdan a los de nuestro gazpacho. Resulta muy sencilla de hacer, económica, riquísima y perfecta para los días más calurosos. Se puede servir, bien como entrante, o bien como un almuerzo o cena ligera.
La quinoa es un ingrediente comodín que podemos mezclar con infinidad de ingredientes de todas las categorías. En esta receta, lo usamos como si fuera un cuscús en frío, es decir, vamos a preparar con él una especie de tabulé, que es una ensalada que lleva tomate, pepino, perejil y menta.
Esta deliciosa ensalada aúna las propiedades nutritivas del salmón (pescado azul) y del aguacate, con el toque refrescante y las vitaminas del melón, una de las frutas estrella del verano.
Escogemos varios vegetales: judías verdes, patata, pimiento, tomate, cebolla roja y aceitunas negras; le ponemos sardinas en aceite de lata; añadimos huevo cocido y aliñamos con una vinagreta clásica y un toque de pimienta negra. Muy fácil, ¿no? Este tipo de ensaladas son muy completas y están repletas de aportaciones nutritivas para nuestro organismo. Esta en concreto tiene un cierto parecido con la clásica ensalada niçoise.
La rúcula es una hortaliza muy común en la zona del Mediterráneo. Se utiliza para preparar sobre todo ensaladas, bocadillos, sándwiches, pizzas... Tiene numerosos beneficios para nuestro organismo y combina bien con multitud de ingredientes. Es la base de esta ensalada, que también lleva rodajas de calabacín a la parrilla y avellanas.
Nunca nos cansamos de investigar en el universo de las ensaladas: sencillas, más complicadas; frías o calientes; con verduras, frutas, pastas, legumbres, frutos secos, cereales... Y si nos referimos a proteínas animales, ¡son tantas y tan variadas las que podemos incluir en este plato! Apostamos por unos filetes de pollo en tiras y unos dados de piña, ambos cocinados a la brasa para esta espectacular ensalada.




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