En nuestro país hay una gran variedad de firmas que se han convertido en referente para vestir a invitadas —un arte que las españolas dominan como nadie—, donde es posible escoger entre infinitos diseños. Pero hay quien prefiere confeccionarse un vestido a medida para esta ocasión, sobre todo si se trata de un día tan especial como la boda de tu hermana. Es lo que decidió Pía Janonne, quien se convirtió en una de las asistentes mejor vestidas en Sevilla el pasado 26 de junio.
Fue la fecha que había escogido su hermana Paula Janonne, fundadora de Binac, para darse el 'sí, quiero'. Lo hizo en la Parroquia de San Sebastián, en la capital hispalense, luciendo un vestido de novia de T.ba. A su lado, su hermana Pía, que escogió un conjunto monocromático en tonos teja y coral: "Desde el principio sabía que quería apostar por ese color. Quería un tono con personalidad, distinto a los que suelen verse en invitadas, pero que siguiera siendo elegante y atemporal", nos cuenta.
Un look diseñado junto a su hermana con inspiración neoyorquina
Pía nos cuenta que tenía muy claro cómo quería que fuese su vestido desde el principio. "Mi hermana y yo lo diseñamos juntas desde cero, lo que hizo que fuese todavía más especial para mí". Se trataba de una creación de silueta recta en dos tonos diferentes de la misma gama, con un elegante cuerpo drapeado de escote palabra de honor y una falda asimétrica con sutiles volantes en la parte inferior que aportaban movimiento.
"Era un diseño a medida de Binac, la marca de mi hermana. Quería que fuera ella quien lo confeccionara, porque además de conocer perfectamente mi estilo, sabía que juntas podíamos crear el vestido que tenía en mente".
La inspiración partió de una de las referentes clave en la moda estadounidense, la diseñadora Donna Karan. "Siempre me ha encantado su estilo porque combina elegancia y sencillez de una forma muy natural. Esa era un poco la esencia que buscábamos cuando imaginamos el vestido". La sinergia que se crea gracias al vínculo entre hermanas, hizo posible que Paula entendiese a la perfección lo que Pía quería. "Fue un proceso muy especial y mi hermana supo transformar mi idea en realidad. Elegimos cuidadosamente los tejidos, los colores y cada detalle hasta conseguir un diseño que me representara al cien por cien".
Accesorios en armonía con el vestido y pendientes 'vintage' con historia familiar
Nuestra protagonista decidió incorporar una chaquetilla de gasa a su conjunto, aportando un toque tan elegante como práctico: "Formaba parte de la idea inicial. La pensé especialmente para la ceremonia en la iglesia y creo que terminaba de dar equilibrio al look", explica.
Y precisamente a este resultado tan balanceado del estilismo final, contribuyeron sus accesorios, comenzando por sus pendientes: "Elegí unos antiguos de coral y brillantes que son de mi abuela. Son originarios de Nápoles, la ciudad natal de mi abuelo, así que siempre han tenido un significado muy especial para mi familia", confiesa Pía. "Me hacía muchísima ilusión llevarlos ese día porque, además de encajar perfectamente con los tonos del vestido, tienen un enorme valor sentimental para mí".
Esta invitada no renunció a los centímetros de altura que le aportaron sus zapatos, pero tampoco por ello a la comodidad, apostando por una sandalias de tacón de Mint&Rose en burdeos, que combinaban muy bien con su vestido y su bolso de MIM. "Me encantaban estas sandalias, pero lo que más me sorprendió fue lo cómodas que eran a pesar de la altura del tacón. Sin duda, fueron un acierto para disfrutar de la boda de principio a fin".
Estar cómoda con lo que llevamos puesto, incluido el calzado, es una de las recomendaciones que Pía daría a cualquiera que busque convertirse en la invitada perfecta sin perder su esencia personal: "No hay nada que favorezca más que sentirse bien con lo que llevas puesto", asegura.










