Aunque para generaciones anteriores la burrata era algo más o menos ‘exótico’ en los platos, hace ya varios años que este queso tiene un lugar más asentado en los estantes de nuestros supermercados. Una delicia llegada de Italia que está formada por dos partes bien diferenciadas: por un lado, el saquito externo (hecho con mozzarella, uno de los quesos de pasta hilada más conocidos) y, por otro, un interior muy cremoso a base de hilos de pasta hilada mezclados con nata que dan lugar a la denominada stracciatella.
El resultado es un producto lácteo que, cuando es de calidad (caso, por ejemplo, de las burratas de Andria, en la región de Apulia, que cuentan incluso con sello IGP), resulta una verdadera delicatessen.
Cortar la parte externa de una burrata y descubrir su interior cremoso y jugoso es todo un espectáculo gastro. Sin olvidar, claro, el sabor delicado y suave, que tan bien combina con infinidad de recetas. Algunas realmente simples, como la propuesta de Karlos Arguiñano, un enamorado de este producto, que sugiere combinarla con unos tomates pera de conserva, un buen aceite de oliva y un poco de sal y pimienta. "Es un queso extraordinario", asegura el experto cocinero.
Pero también podemos incluirla en recetas más elaboradas: ensaladas, pizzas, platos de pasta, bocadillos, aperitivos, incluso en recetas de repostería.
A continuación, os mostramos algunas ideas para incorporar la burrata en vuestros menús; recetas tan variadas como apetecibles (si te animas a preparar alguna de ellas, puedes acceder a su modo de elaboración clicando sobre los botones de Leer más). Pero antes vamos a recordar algunos consejos y curiosidades relacionadas con este rico queso:
BURRATA: CONSEJOS Y CURIOSIDADES
- La burrata debe consumirse muy fresca. Al comprarla, revisa siempre la fecha de elaboración o caducidad, porque pierde textura y sabor con rapidez comparada con otros quesos frescos.
- Una buena burrata tiene el exterior firme pero delicado, y un interior muy cremoso. Si al tacto parece demasiado dura o seca, probablemente no esté en su mejor momento.
- El líquido de conservación es importante. La burrata debe venir sumergida en su suero o líquido protector; si está seca dentro del envase, puede haber perdido calidad.
- El color ideal es blanco brillante. Tonos amarillentos o apagados pueden indicar oxidación o falta de frescura.
- Conviene conservarla en la nevera entre 4 °C y 8 °C. Mantener la cadena de frío es clave para evitar que se altere su textura y sabor.
- Antes de servirla, es recomendable sacarla de la nevera unos 20–30 minutos. A temperatura ambiente desarrolla mejor su cremosidad y aroma.
- Una vez abierta, lo ideal es consumirla el mismo día. La parte cremosa interior se deteriora rápido y puede absorber olores de otros alimentos.
- No es un queso pensado para congelar. La congelación rompe su estructura y hace que pierda la textura suave y cremosa característica.
- Nutricionalmente, la burrata es rica en proteínas y calcio. Puede ser una buena fuente de energía y minerales dentro de una dieta equilibrada.
- También tiene un contenido elevado de grasas saturadas. Por eso conviene consumirla con moderación, especialmente si se siguen dietas bajas en grasa.
- La burrata suele ser más calórica que la mozzarella tradicional. Su relleno de nata y stracciatella aumenta notablemente el aporte energético.
- Marida especialmente bien con ingredientes simples y frescos. Tomate, aceite de oliva, albahaca, frutas o verduras asadas ayudan a destacar su sabor sin taparlo.
- El sabor auténtico debe ser suave y lácteo, nunca ácido o amargo. Un olor fuerte o agrio es señal de que no está en buen estado.
- La burrata artesanal suele tener una textura más irregular y un sabor más intenso. Las versiones industriales tienden a ser más uniformes y suaves.
Esta ensalada no puede resultar más sencilla y rápida de hacer y, al mismo tiempo, más vistosa. La única clave será elegir unos ingredientes de calidad: burrata italiana y unos buenos tomates, aprovechando ahora que están en uno de sus mejores momentos para el consumo.
Aquí ponemos unos trocitos de mozzarella sobre unas tostas con aguacate, anchoas y hierbas frescas aromáticas.
Encontramos ya en el mercado un buen número de pastas sin harina de trigo y elaboradas con legumbres. La de guisantes, además de por el colorido que aporta, nos llama la atención por su sabor. La vamos a cocinar con champiñones y una salsa pesto y la acabamos con unos trozos de burrata.
Preparamos aquí una vistosa ensalada de pasta con guisantes, habas, calabacín y piñones. Añadimos también dos deliciosas burratas, encargadas de aportar un toque de cremosidad. Anímate a hacer esta receta y sorprende a los tuyos con una ensalada diferente.
Aunque el clásico es el de carne de buey, también podemos hacer 'carpacccios' de pescado, de verduras, de frutas... Aquí el ingrediente principal para nuestro carpaccio será la remolacha (para más comodidad la compraremos ya cocida) y la cortaremos en láminas finas. Acompañaremos con una rica y cremosa burrata y aderezaremos con salsa de pesto. Fácil, diferente y muy rico.
Con la ayuda de unos aros de pastelería redondos daremos forma a este vistoso timbal de calabacín. Será este, cortado en finas láminas alargadas, el que haga las veces de 'pared' circular, cuyo espacio interior rellenaremos con una mezcla de queso burrata, piñones, anchoas y pan. Todo ello decorado con unas bonitas flores comestibles. Una receta deliciosa, diferente y de lo más 'pintona'.
El bocadillo de sardinas es un clásico, pero el que se hace con el pescado en conserva. Te proponemos una versión con sardinas frescas, que vamos a rebozar y a cocinar en el horno para que no te dejen la casa llena de olor. Lo acompañamos con burrata y con un aceite de lima que tendrás que hacer el día anterior.
Sobre unas tostitas de pan ponemos un poco de burrata, unas huevas de trucha o de salmón, unos germinados, unas escamas de sal negra y un chorrito de aceite de oliva. En pocos minutos tendrás un aperitivo super sencillos y delicioso.
Preparamos aquí un plato de pasta integral con burrata y tomatitos. Optamos por la variedad fettuccine (fideos planos y alargados).
La burrata es uno de los ingredientes para elaborar esta rica pizza. También incluiremos en ella rúcula, nueces, cebolla y tomate.


,type=downsize)
,type=downsize)
,type=downsize)
,type=downsize)
,type=downsize)
,type=downsize)
,type=downsize)
,type=downsize)
,type=downsize)
,type=downsize)



