La Semana Santa es también una invitación a disfrutar de la gastronomía con calma. Más allá de las escapadas, la ciudad se llena de planes que reinterpretan los sabores de siempre, de dulces tradicionales a menús especiales, y convierten estos días en la excusa perfecta para salir a comer sin prisas.
El plan más castizo en Chueca
Con la llegada del buen tiempo, hay direcciones en Madrid que cobran un atractivo especial. Una de ellas es El Lince Chueca, que se consolida como parada imprescindible para quienes buscan un picoteo informal con personalidad. Su terraza, en plena Plaza de Pedro Zerolo, se convierte en uno de esos lugares donde apetece dejar pasar la tarde sin mirar el reloj. Más aún si se tiene en cuenta su propuesta non stop, disponible a media tarde, pensada para quienes llegan fuera de hora, pero con ganas de comer bien. La carta se mueve entre el recetario castizo y un formato más desenfadado, con bocados fáciles de compartir: desde croquetas y gildas hasta opciones más contundentes en formato brioche o mollete, con la inevitable y deliciosa casquería de Javi Estévez. No faltan tampoco embutidos y quesos seleccionados, ideales para acompañar con una copa de vino. Un plan versátil que funciona igual de bien como aperitivo tardío, merienda salada o afterwork improvisado en uno de los barrios más animados de la ciudad.
📍 Plaza de Pedro Zorolo, 10
El aperitivo clave: Aperol Spritz
La llegada de la Semana Santa también marca el regreso de los planes que giran en torno al aperitivo, las terrazas y las reuniones improvisadas entre amigos. En ese contexto, Aperol actualiza uno de sus grandes iconos con el rediseño de su botella, una versión más estilizada que mantiene intacta su esencia y pone en valor su característico color naranja. La nueva silueta, inspirada en la armonía de la estética italiana, incorpora un relieve en el hombro que juega con la luz y refuerza su presencia en la mesa o la barra. La etiqueta frontal, ahora más discreta, deja todo el protagonismo al color, mientras que en la parte trasera se incluye una guía para preparar el clásico Aperol Spritz, un gesto que subraya el carácter social y compartido de la bebida. Más allá del diseño, la marca sigue apelando a su filosofía original: convertir el momento del aperitivo en una pausa que invita a la conversación. Ya sea en una terraza urbana, en un beach club o en una comida tras una escapada, el Aperol Spritz se mantiene como ese ritual sencillo que encaja con los planes de primavera y con la manera más relajada de celebrar.
📍 Plaza del Humilladero, 4
Pascua dulce en Four Seasons Hotel
En pleno corazón de la ciudad, El Patio se convierte estos días en una parada ideal para los más golosos dentro de Four Seasons Hotel Madrid. Hasta el 5 de abril, su equipo de pastelería, liderado por María José Parra, presenta una selección especial de postres pensados para celebrar la Pascua con un equilibrio entre tradición y creatividad. Entre las propuestas destacan el 'Huevo de Oro', con chocolate, avellana y praliné; el 'Nido de Frambuesa', más fresco y frutal; y una torrija reinterpretada con brioche caramelizado, crema de almendra, ron y helado de vainilla, que aporta un guiño contemporáneo a un clásico imprescindible de estas fechas. La experiencia se completa con otras opciones que combinan texturas y sabores en un entorno elegante que invita a detenerse y disfrutar sin prisas. Un plan perfecto para hacer una pausa dulce en Semana Santa sin salir del centro.
📍Sevilla, 3
Brunch especial de Pascua en InterContinental Madrid
El InterContinental Madrid propone un plan con sabor festivo: una edición especial de su popular brunch dominical con motivo de la Pascua. La experiencia mantiene su formato habitual —un completo buffet con más de 200 referencias— en el que no faltan puntos de quesos y embutidos ibéricos, mariscos, arroces, carnes y pescados preparados al momento, además de opciones internacionales como sushi o ceviches. Un recorrido gastronómico pensado para probar de todo y sin prisas, en un entorno elegante bajo la cúpula del lobby. En esta ocasión, la parte dulce adquiere un protagonismo especial con un guiño claro a la tradición: la torrija, uno de los iconos de la Semana Santa. Aquí se presenta en tres versiones: clásica, con pasta filo y con crema caramelizada, que reinterpretan el recetario tradicional con un toque actual. La propuesta se completa con repostería artesanal en formato mini, tartas variadas y una vistosa fuente de chocolate, todo ello acompañado de música en directo. Un plan redondo para alargar el domingo y celebrar la Pascua sin salir de Madrid.
📍 Castellana, 49
El pescado de moda: Bacalao negro salvaje
Si te gusta descubrir productos especiales, apunta este plan: el bacalao negro salvaje de Alaska se convierte estos días en el gran protagonista de las jornadas gastronómicas de La Máquina. Hasta el 8 de abril, varios de sus restaurantes en Madrid lo sirven en distintas versiones para sacarle todo el partido a este pescado tan valorado en la alta cocina. ¿La clave de su éxito? Una textura superjugosa, casi mantequillosa, y un sabor suave que engancha desde el primer bocado. En carta lo encontrarás en recetas muy apetecibles: desde platos más tradicionales como el potaje de vigilia o la tortilla de bacalao, hasta opciones más actuales como el bacalao negro con miso blanco, una combinación que le va especialmente bien. Un plan perfecto para darse un capricho esta temporada —y descubrir por qué este pescado tiene tantos fans en todo el mundo—.
📍 Varias direcciones
Alta cocina con producto local
Corsario presenta su nueva carta de temporada, una propuesta que combina técnica, producto y una mirada muy personal sobre la cocina actual. Al frente está el chef Liván Valdés, que apuesta por una cocina honesta, centrada en el sabor y en el respeto por el producto. Entre los platos que ya están dando que hablar, destacan la carbonara de navajas a la brasa —una versión inesperada y muy apetecible—, el virrey con guiños a la bouillabaisse o la liebre a la Royal en formato pithivier. También hay espacio para recetas más reconocibles, como su sopa de cebolla inspirada en la de Paul Bocuse o las croquetas de jamón ibérico, que nunca fallan. El broche dulce lo pone un postre de piña y coco en diferentes texturas, pensado para cerrar la experiencia con un toque fresco. Todo con un hilo conductor: producto de cercanía, técnica bien medida y una cocina que busca emocionar sin excesos.
📍 Tamayo y Baus, 1
La ruta más dulce de la primavera
Pocas cosas saben tanto a Semana Santa como una buena torrija. Y esta primavera, Madrid vuelve a rendirse a este clásico con la nueva edición de la Ruta de la Torrija, un plan perfecto para los más golosos. Hasta el 12 de abril, distintos locales de la ciudad reinterpretan este postre de toda la vida —ese que nació como receta de aprovechamiento— en versiones que van mucho más allá de la original. Porque sí, la torrija de pan, leche y canela sigue teniendo su encanto, pero ahora comparte protagonismo con propuestas mucho más creativas. Brioche, chapata, chocolate, frutos rojos, pistacho o incluso versiones con vino dulce: la ruta es una invitación a probar cómo un dulce tan sencillo puede transformarse en algo totalmente nuevo sin perder su esencia. Entre los participantes hay nombres tan míticos como Lhardy, junto a otros restaurantes repartidos por toda la región. Además, quienes participen podrán votar por su torrija favorita y entrar en el sorteo de una escapada con noche de hotel incluida, el broche perfecto a este recorrido gastronómico. Un plan que mezcla nostalgia, creatividad y sabor, y que confirma que la torrija nunca pasa de moda.
📍 Varias direcciones
El templo del mini hand roll
No dejes de probar la deliciosa gastronomía japo del restaurante Chiru. Ubicado en el barrio de Chueca, apuesta por la cocina más actual, directa y adictiva, donde el producto, la técnica y el momento lo son todo. Su especialidad son los mini hand roll, a parte de la amabilidad del equipo que no escatima en sonrisas ni en simpatía. Ponte en sus manos para que te aconsejen qué comer. Una forma desenfadada y auténtica de disfrutar el sushi: alga nori crujiente, rellena al momento con arroz, pescado y salsas, pensada para comerse con la mano y siempre recién hecha. Se presenta en formato mini, permitiendo probar, compartir y recorrer toda la carta sin renunciar a nada, con hasta 12 opciones que van desde los clásicos de salmón con sésamo hasta creaciones premium como el Wagyu A5 flambeado con cebollino o el sorprendente handroll de anguila con foie. Y lo mejor: puedes disfrutar de estas delicias a un precio absolutamente imbatible, desde 1,90 € hasta 7,50 €.
📍 Infantas, 32



















