Las torrijas más originales y deliciosas: de chocolate, de café o en forma de sándwich


Las clásicas son imbatibles. Pero de vez en cuando también nos gusta ponernos un poco más creativos. Si te ocurre lo mismo y vas a hacer torrijas estos días, echa un ojo a estas ideas.


Sándwich de torrijas relleno de crema de chocolate y fruta. © Gtresonline
27 de marzo de 2026 a las 12:39 CET

Hace solo unos días os contábamos algunos de los errores más frecuentes que hacen que las torrijas que hacemos en casa a veces no sean todo lo ricas que nos gustaría. Y es que, cuando unas torrijas son buenas de verdad, nada puede superar a la receta clásica. 

Torrijas tradicionales.© Gtresonline
Torrijas tradicionales.

Pero, como toda receta popular y con siglos de historia a sus espaldas, también es susceptible de ser versionada de mil y una maneras. Hoy vamos a daros un buen puñado de ideas para preparar unas torrijas que se salen de lo canónico, por si os apetece poneros algo más creativos estos días en la cocina.

VARIANTES A PARTIR DE LA TORRIJA TRADICIONAL

A partir de la receta más clásica, vamos a introducir algunas variantes para dar un toque diferente y menos convencional a este emblemático postre.

  • Un toque de café.   Infusiona la leche con café (puede ser también café descafeinado). Después, espolvorea un poco de cacao o azúcar glas por encima. Recuerda ligeramente al tiramisú.
  • Con cacao.   Cuando infundas la leche, suma cacao en polvo. Usa pan brioche y, una vez fritas, rocía por encima con crema de chocolate calentita.
Torrijas de chocolate.© Gtresonline
Torrijas de chocolate.
  • Sabor tropical.   En lugar de leche convencional, utiliza leche de coco y añade un poquito de cardamomo o de jengibre. Una vez hechas, sírvelas con una mermelada o confitura de alguna fruta tropical: mango, maracuyá...
  • Estilo asiático.   Cuando infusiones la leche, suma un poco de té matcha y, cuando estén ya fritas las torrijas, acompáñalas con una crema de limón o de yuzu, para dar un toque de acidez que combina muy bien con el dulce.
  • Un toque de glamour.   Prepara una reducción de cava (pon una taza de cava con tres cucharadas de azúcar en un cazo a fuego medio, remueve. Cuando empiece a hervir, baja el fuego y deja que reduzca lentamente hasta que adquiera una textura tipo almíbar). Sirve las torrijas con esta reducción y unos frutos rojos.
  • Contraste dulce-salado.   Prepara un caramelo casero calentando azúcar en un cazo a fuego medio, sin remover al principio, hasta que se funda y adquiera un color dorado. En ese momento, añade con cuidado un chorrito de nata caliente (muy poco a poco, ya que puede burbujear) y remueve hasta integrar. Incorpora una pizca de sal y mezcla bien hasta conseguir una salsa lisa y brillante. Deja que temple ligeramente antes de usarlo como topping. Ese contraste dulce-salado aporta un resultado final muy interesante.

¿TORRIJAS SIN PAN? TAMBIÉN SON POSIBLES

Si las ideas anteriores eran variantes sobre la receta clásica con pan, aquí vamos a sustituir ese elemento principal por otras opciones más creativas:

  • Con sabor a donut.  En lugar de pan, usamos donuts. Los cortamos por la mitad de forma longitudinal, los usamos como si fueran las rebanadas de pan. Eso sí, los donuts absorben rápido la leche, así que ten cuidado de que no se deshagan. Para darles un toque de sabor extra, puedes sumar a la leche infusionada con chorrito de Baileys. Puedes servir las torrijas de donuts al estilo clásico o, por ejemplo, acompañarlas con un poco de nata y unas virutas de chocolate.
  • Con sabor a croissant.  Con unos croissants del día anterior, que se hayan quedado ya algo secos, puedes hacer también unas torrijas diferentes. Córtalos por la mitad y empléalos como si fueran las rebanadas de pan. Para un toque diferente, puedes infusionar la leche con un poco de vainilla y, al servir las torrijas, acompañarlas con unas almendras laminadas tostadas por encima.
  • Con sabor a tortita.  Si has hecho tortitas (más o menos gruesas; no hablamos de crepes) y te han sobrado, también puedes usarlas para hacer unas torrijas diferentes. Al igual que en el caso anterior de los croissants, úsalas como si fueran las rebanadas de pan. Si te gusta el sabor a ron en los postres, puedes sumar un chorrito cuando infusiones la leche.
Torrija hecha con masa de roscón, de la panadería madrileña Pan Delirio. © Pan Delirio
Torrija hecha con masa de roscón, de la panadería madrileña Pan Delirio.
  • Con sabor a roscón de Reyes.  Si tienes roscón de Reyes congelado de la pasada Navidad, puedes aprovecharlo y usarlo para hacer unas torrijas de roscón. La forma de hacerlo sería muy similar a la receta tradicional: corta el roscón en rebanadas gruesas (mejor si ya está algo seco) y utilízalas como base. Ten en cuenta que, al llevar ya aromas de azahar y cítricos, no es necesario recargar mucho la leche; puedes infusionarla suavemente con canela y piel de naranja. Una vez fritas, quedan especialmente bien si las sirves con un almíbar ligero o un toque de miel, e incluso con la propia fruta escarchada del roscón para reforzar ese sabor tan característico.
  • Veganas.  Si quieres hacer una versión vegana, sustituye la leche por una bebida vegetal (como almendra o avena, que funcionan especialmente bien por su sabor suave). Para reemplazar el huevo, prepara una mezcla con harina de garbanzo y agua o bebida vegetal (aproximadamente 2-3 cucharadas de harina por cada medio vaso de líquido), removiendo bien hasta obtener una textura similar a la del huevo batido, sin grumos. El proceso es el mismo: empapa el pan en la bebida vegetal infusionada, pásalo después por esta mezcla y fríe las torrijas como harías normalmente.
  • Al horno o en airfryer.  Recuerda que también puedes hacer las torrijas al horno o en air fryer si buscas una versión más ligera. Para el horno, precaliéntalo a 180°C, coloca las torrijas sobre una bandeja con papel vegetal, píntalas ligeramente con aceite o mantequilla y hornéalas durante unos 15–20 minutos, dándoles la vuelta a mitad de cocción para que se doren de forma uniforme. Si optas por la airfryer, colócalas en la cesta (sin amontonarlas), pulveriza un poco de aceite por encima y cocínalas a 180°C durante unos 8–10 minutos, también girándolas a mitad de tiempo. En ambos casos, el resultado es más ligero que el de la fritura, pero seguirán quedando doradas por fuera y jugosas por dentro.

PRESENTACIONES DIFERENTES

Además de las ideas de sabor, también puedes jugar con la presentación para sorprender:

Sandwich de torrijas relleno de crema de chocolate y fruta. © Gtresonline
Sandwich de torrijas relleno de crema de chocolate y fruta.
  • Mini sándwiches de torrija. Corta cada torrija por la mitad y coloca una mitad sobre otra, como si fuera un sándwich. Entre las dos capas, unta crema de chocolate y añade unas finas láminas de naranja (puede ser plátano, fresas...). Ensarta el sándwich con un palo largo de brocheta y remata la parte superior con algún trozo de fruta (como en la imagen superior). Queda muy vistoso y es perfecto para servir como postre individual.
  • Torrijas en brocheta. Corta las torrijas en cubos o rectángulos pequeños y ensártalas en brochetas, intercalando fruta, marshmallows... Puedes rociarlas con un poco de caramelo, miel o chocolate fundido antes de servir. 
  • Torrijas en vaso.  Coloca capas de torrija troceada, crema pastelera o mascarpone y fruta en vasos individuales. Termina con un toque de cacao en polvo, frutos secos picados o un poco de mermelada. Es un postre tipo trifle que permite jugar con los sabores y colores.