El otoño y la primavera son temporadas de caída estacional, unas seis semanas en las que se pierde algo de densidad en la melena con un efecto totalmente reversible. Aunque los expertos recomienden calma y paciencia en situaciones que entran dentro de una pérdida de pelo considerada "normal", hay alarmas que avisan de la necesidad de acudir a profesionales. "Cuando una persona consulta por una pérdida importante de cabello, es fundamental revisar qué ha ocurrido durante los dos o tres meses anteriores", apunta la Dra. Cristina de Hoyos, dermatóloga y tricóloga, sobre factores determinantes como pérdida de peso, cambios hormonales, cirugías, picos de estrés intensos, dietas restrictivas, enfermedades con fiebre... Una serie de posibles desencadenantes que el especialista tiene en cuenta para afinar el abordaje médico.
La farmacéutica M. Paz Pellús, experta en dermofarmacia y portavoz de Druni, confirma que una caída puntual durante unas semanas puede entrar dentro de la normalidad, "y no significa necesariamente que estemos perdiendo densidad de forma permanente"; sin embargo, "si vemos que la raya se ensancha o que el pelo pierde volumen de manera mantenida, es mejor valorarlo con un dermatólogo".
Qué caída de pelo es considerada 'normal'
Como pistas que ayudan a no encender las alarmas sin necesidad, Pellús determina que la caída estacional destaca por difusa y temporal: "Es decir, encontramos más cabellos al lavarnos o cepillarnos, pero no aparecen necesariamente zonas concretas sin pelo. Perder entre 50 y 100 cabellos diarios puede formar parte del ciclo habitual". Como impulso para remontar la situación, la farmacéutica recomienda "una alimentación variada con suficiente proteína, descansar bien, controlar el estrés y evitar peinados muy tirantes, exceso de calor y tratamientos agresivos. Si la caída es persistente, lo más útil es identificar la causa antes de recurrir a cualquier tratamiento".
Si la caída es persistente, lo más útil es identificar la causa antes de recurrir a cualquier tratamiento.
En cuanto a la suplementación, recalca la importancia de detectar posibles déficits nutricionales antes de comenzar a tomarla por cuenta propia. Dicho lo cual, saber qué ingredientes son realmente efectivos para favorecer el crecimiento de pelo nuevo es clave de éxito: "El ácido fólico, por ejemplo, participa en la formación de células nuevas, pero tomar más vitamina B9 no hará crecer más cabello si nuestros niveles ya son adecuados. No se ha demostrado que prevenga la caída de forma general". Como remedio por vía tópica, las fórmulas que trabajan en el cuero cabelludo para calmarlo y favorecer el crecimiento son el paso extra de las rutinas de cuidado más efectivas:
Tratamientos para el cuero cabelludo
Al final, es la base desde donde crece cada cabello y como apunta Carlos Morales Raya, dermatólogo, tricólogo y director de la Clínica Dr. Morales Raya, "no deja de ser piel, aunque con un mayor número de glándulas sebáceas y folículos terminales en lugar de folículos vellosos. Tener un cuero cabelludo sano, supone producir un cabello sano y fuerte. Además, éste regulará la secreción de determinados componentes que, si bien son necesarios y protegen la fibra capilar, en exceso pueden producir patología y ensuciar el tallo. Me refiero al sebo". En consulta, el experto destaca dos protocolos:
- La mesoterapia y el plasma rico en plaquetas (PRP): "Estimulan el ciclo folicular, favoreciendo la formación de un pelo más denso y más grueso, a la par que reparan y estimulan la diferenciación folicular para evitar la pérdida capilar en determinados tipos de alopecia".
- HydraScalp with Keravive: "Es un tratamiento indoloro, no invasivo y diseñado para exfoliar, nutrir e hidratar el cuero cabelludo, mejorando la microcirculación y la absorción de nutrientes, consiguiendo así un cabello mucho más abundante, fuerte y con un aspecto saludable", señala. En cuanto al procediento, "según la fase (hay una de limpieza y exfoliación, otra de hidratación y nutrición, y una última de masaje), realizamos una limpieza y exfoliación para extraer la suciedad, la grasa y las impurezas del cuero cabelludo, a la vez que estimulamos la circulación sanguínea y facilitamos la penetración de potentes sueros antioxidantes, regenerantes (factor de crecimiento epidérmico, endotelial y fibroblástico) e hidratantes".
En definitiva, un enfoque holístico de un problema que hay que tratar con profesionales cuando proceda y evitar la suplementación sin prescripción experta para conseguir resultados reales y personalizados.







