El frío asoma la cabeza y pelo y piel piden mimo y cuidado. Si no lo has hecho ya, es momento de que empieces a reparar los daños que el sol, el cloro, el salitre y el viento han podido causar en tu rostro y tu melena. Las limpiezas, los láseres y los peelings son los tratamientos más demandados cuando el otoño comienza, pero además, pocas se libran de un buen corte de pelo y un tratamiento de hidratación. El objetivo ahora es devolver la salud al cabello, apagar matices indeseados, terminar con las puntas abiertas, reducir la porosidad y recuperar el brillo de la melena.
Por eso, después de varios años siendo rubia, Belén Écija ha decidido volver al castaño y lo ha estrenado en el FesTVal de Vitoria esta semana para presentar la nueva serie en la que actúa, Rojo sobre negro, de Thegoodmood para RTVE. Hemos hablado con su peluquera, María Baras, de Salón Cheska (@saloncheska), para saber qué color se ha puesto exactamente.
Belén Écija abandona su melena surfera y estrena un avellana-miel
La actriz ha escogido un color avellana con mucha profundidad que potencia el brillo y destaca el verde de sus ojos. Atrás ha quedado el rubio con raíz castaña que ha llevado los últimos meses o el tono más claro con el que se casó. María Baras nos ha contado que Belén "llevaba un rubio caramelo bastante surfero para el verano". Asegura que incluso llevaba las puntas de un tono vainilla. Revela que lo que han hecho ahora en septiembre es trabajar en un degradé avellana-miel, de manera que, según le dé la luz, priman unos destellos u otros. "Si le da mucho el sol se ve más caramelo", nos cuenta.
Según el estilista David Lorente, el avellana "es un tono más oscuro y natural, a medio camino entre el rubio y el castaño claro, pero siempre enriquecido con matices cálidos y ligeramente tostados. Es ideal para quienes buscan iluminar el cabello sin alejarse demasiado de su base natural. Favorece prácticamente a todos los tonos de piel, especialmente a los medios y cálidos, y resulta perfecto para suavizar rasgos o dar densidad visual al cabello fino. Es uno de los rubios más versátiles y fáciles de mantener".
El peluquero profesional Álex Sestelo lo define como un tono rico y profundo y asegura que "con las mechas adecuadas, son perfectos para reavivar las melenas que han perdido intensidad de color o brillo". Además, es un color que da mucho juego, precisamente porque se le pueden dar varios matices. La estilista Kuki Giménez, directora de Let’s Make Up School y portavoz de Druni, explica que, en pieles cálidas, funcionan especialmente bien los reflejos miel y caramelo; mientras que, en pieles más frías, el tono puede mantenerse algo más neutro, utilizando un beige dorado o un caramelo menos anaranjado. Esta opción es ideal para quienes tienen una base ceniza que vira a ocres. Es el caso de Belén, que en un momento dado de su carrera profesional también paso por un cooper intenso.
Para Baras el tono de la actriz funciona muy bien en pieles cálidas. Sugiere escogerlo no tanto en función del color de base sino del efecto que busques en tu rostro. Así, nos cuenta que para los rubios cenizas funcionan mejor los beiges pero que si lo que quieres es iluminar tu piel, lo mejor será que escojas tonos miel, caramelo o avellana.
Un color de bajo mantenimiento
La estilista nos confirma que el de Belén es "un tono de bajo mantenimiento, pero no por el color en sí sino por la técnica utilizada". "Hemos hecho un degradado dejando la raíz más avellana, natural y cercana al castaño oscuro, y hemos aplicado un balayage en rubio caramelo- miel. Así, la raíz castaña puede crecer sin cortes", explica la peluquera. Dice que esto es muy apropiado para quienes buscan espaciar las visitas al salón. "Además puedes ponerte un gloss de vez en cuando para avivar el brillo de medios a puntas y solo repetirte el color cada seis meses", explica María.
Cómo mantener la luz del pelo rubio
Para volver a tu color de base sin perder la luz del rubio, en palabras de Baras, lo mejor es apotar por un trabajo face framing, es decir, unas mechas más claras al rededor del rostro para que al recogerte la melena no te veas tan oscura. La experta dice que se las han puesto a Belén y quedan de maravilla. Dice que en general el color y la técnica que se han aplicado son superapropiados para el otoño: "son una buena transición para no verte muy oscura pero dar riqueza al tono e incluso densidad al pelo fino".
Será el otoño de los colores personalizados
"Cada vez hay menos espacio para los cortes o colores que responden únicamente a una tendencia viral. Hoy el cliente busca un look que le favorezca, que sea fácil de mantener y que proyecte una imagen cuidada sin parecer excesivamente trabajado", explica Álex Sestelo. Asegura que "el cabello se convierte en un reflejo del llamado "lujo silencioso": melenas sanas, con movimiento, colores ricos en matices y cortes que favorecen a cada persona por encima de las modas pasajeras". Consciente de esto, Belén ha recuperado, como desde 2024 vienen haciendo también muchas otras celebrities nacionales e internacionales, su color de pelo original.
No cabe duda de que la personalización seguirá siendo la gran protagonista de la temporada pero, ante todo, buscaremos salud en pelo y piel. Cada vez somos más consicentes de que menos es más, de que gana la naturalidad y de que, así como sobre una piel sana y cuidada el maquillaje se asienta mejor, también los peinados se ven más bonitos cuando se parte de un pelo hidratado y nutrido.









