Ha sido un parto. El cambio de look de Ferran Torres está siendo sin duda uno de los aspectos más comentados del mundial. Pero no ha sido una transformación que se haya dado de la noche a la mañana. Detrás de la nueva imagen del futbolista de la selección española, que ha roto con la influencer Martina Hunter, hay nueve meses de espera y mucho trabajo. Y ha merecido la pena porque dada la tremenda acogida que ha tenido su nuevo corte de pelo, ya son muchos los futbolistas que se han puesto en manos del estilista del delantero.
Marcos Llorente, Pedro Porro, Marc Pubill, Víctor Muñoz, Pedri o Gavi han confiado en las tijeras de Nando, el peluquero valenciano que ha conquistado a Ferran. Es el dueño de la barbería Los Honorables, en Valencia. Tiene ya cuatro salones y no se ha separado de Torres desde que este debutó en 2017. Es más, ha viajado y viaja con él y con el resto de futbolistas que lo quieren a su lado.
Por qué Ferran ha ganado tanto con su nuevo look
Su éxito se debe a que entiende perfectamente las reglas del visagismo, que estudia la fisonomía y la estructura ósea del rostro para saber qué es lo que más le favorece a cada cual. Hemos hablado con la peluquera profesional Cristina Solymosi, directora de Mabelle Salón y nos ha desvelado otras claves.
"La verdad que el cambio ha llamado mucho la atención. Al final el pelo tiene muchísimo poder en la imagen y en cómo percibimos a una persona. En su caso, dejarlo crecer ha cambiado totalmente la percepción: ahora se le ve con un estilo mucho más trabajado, más elegante, más chic y con mucha más personalidad. El cabello más largo acompaña mejor sus facciones y suaviza la imagen general", dice la experta.
Ferran Torres antes: pelo corto y rasgos marcados
"Antes, con el pelo tan corto, sus rasgos quedaban mucho más marcados y transmitía una imagen más dura e intensa. Ahora sigue manteniendo su esencia, pero con un aire más sofisticado y actual", comenta.
Es importante que tu peluquero te conozca
Además Cristina repara en un aspecto importante al que ya hacíamos referencia al principio: "un cambio de imagen no ocurre de un día para otro; hay meses de transición donde hay que tener paciencia y creer en el camino". "En este caso se nota que hay una relación de años con su peluquero, y eso es fundamental. Cuando un profesional lleva tiempo trabajando con alguien, llega a conocer su cabello, su estilo de vida, su personalidad y lo que quiere transmitir. Esa conexión es la que permite crear cambios realmente personalizados", sostiene Cristina.
"Para mí, un gran cambio de look no es solo cortar o dejar crecer el pelo: es saber leer a la persona que tienes delante y acompañarla hasta encontrar una versión donde se sienta identificada", concluye Solymosi. La experta señala que Nando ha conseguido algo que a muchos peluqueros les cuesta: "encontrar ese equilibrio entre imagen, personalidad y autenticidad". "El resultado habla por sí solo", termina.








