En verano es casi inevitable. Un fin de semana que se alarga, unos amigos que deciden quedarse a dormir, los primos de los niños que aparecen sin demasiada planificación... En las casas de vacaciones, donde el espacio suele estar muy aprovechado y los dormitorios tienen las plazas justas, disponer de una cama extra deja de ser un lujo para convertirse en una necesidad.
Eso sí, ya no vale conformarse con aquellos modelos de hace décadas, pesados, incómodos y poco atractivos. Las nuevas propuestas cuidan el diseño, mejoran los mecanismos de apertura, ofrecen colchones mucho más confortables e incluso incorporan soluciones tan prácticas como arcones, fundas lavables o sistemas modulares. En este artículo tienes la prueba. Hemos preparado una selección de 10 modelos para todos los gustos y necesidades -desde opciones compactas para apartamentos pequeños hasta versiones con chaise longue o sillones que se transforman en camas individuales- para que encuentres el tuyo.
© BoConceptCon chaise longue
Si disfrutas viendo películas en familia o eres de los que terminan la tarde leyendo con las piernas en alto, un modelo con módulo alargado merece mucho la pena. Además de ofrecer una postura mucho más relajada durante el día, el espacio bajo el asiento viene muy bien para guardar almohadas, edredones o la ropa de cama. El modelo Southampton, de BoConcept, también permite elegir el lado que mejor encaja con la distribución del salón, un detalle que facilita mucho la planificación.
Y si te estás preguntado en qué casos es mejor optar por un sofá-cama de dos plazas en lugar de un con chaise longue, solo tienes que fijarte en la planta de tu salón: si es estrecho onecesitas dejar zonas de paso despejadas, un formato convencional resulta más equilibrado.
© ConforamaEl sofá que cabe hasta en el maletero del coche
Comprar un sofá y llevártelo a casa el mismo día parecía impensable hace unos años. El modelo Tetris, de Conforama, rompe ese esquema gracias a su sistema de empaquetado al vacío, que reduce muchísimo el volumen para facilitar el transporte. Después de desembalarlo solo necesita unas 72 horas para recuperar completamente su forma. También suma puntos su funda extraíble y lavable, una característica especialmente recomendable en viviendas donde el trajín es constante.
© IKEAUna pieza, mil posibilidades
No todos los hogares necesitan un gran sofá cama. El modelo VÅRKUMLA, de IKEA, nació en los años setenta y sigue siendo una idea brillante. Como sillón, completa un rincón de lectura, un dormitorio o incluso un despacho. Si reúnes dos o tres módulos, obtienes un sofá amplio. Y cuando llega el momento de dormir, cada uno se despliega para convertirse en una cama individual.
Esa flexibilidad permite reorganizar la casa con total libertad, algo especialmente útil cuando el número de personas cambia constantemente durante las vacaciones.
© La OcaModerno y atemporal
Las piezas más fáciles de integrar suelen ser también las que mejor envejecen. Madison, de La Oca, destava por sus líneas limpias, sus proporciones equilibradas y unos originales reposabrazos con estructura metálica tapizada. Encaja igual de bien en un salón contemporáneo que en otro de inspiración nórdica o minimalista.
Otro detalle muy recomendable es que puede desenfundarse por completo y por el color de la funda no te preocupes: la marca ofrece la posibilidad de elegir entre 20 tonos diferentes, así que te resultará fácil que encaje con la decoración existente.
© Leroy MerlinVolúmenes que marcan tendencia
Las siluetas redondeadas y los acabados mullidos dominan desde hace varias temporadas los salones más actuales, y el sofá cama Essentiel, que hemos fichado en Leroy Merlin, recoge perfectamente esa estética. Su aspecto acolchado transmite sensación de confort incluso antes de sentarse y suaviza visualmente los ambientes donde predominan las líneas rectas.
Este tipo de diseños es ideal para darle al salón una imagen relajada y acogedora sin recurrir a demasiados complementos. En gris, además, combina tanto con maderas claras como con tonos arena, piedra o verde oliva.
© La Redoute Interiéurs¿Quieres que aguante el ritmo del verano?
Cuando una marca habla de un sofá desenfundable conviene fijarse en cómo se quitan las fundas. En muchos modelos el proceso resulta tan laborioso que acaban pasando años sin meterse en la tintorería.
ODNA, de La Redoute Interiéurs, juega precisamente esa baza: toda la tapicería puede retirarse con facilidad para limpiarla en seco, algo especialmente útil en viviendas de uso intensivo. Los volantes le aportan un aire relajado, casi de casa de campo actual, mientras que los cojines mullidos invitan a sentarse sin demasiados protocolos. Además, está disponible en versiones de dos, tres y cuatro plazas.
© SklumMás fácil de convertirse en cama, imposible
El respaldo del sofá cama Mati, de la firma Sklum, incorpora un mecanismo click-clack con tres posiciones distintas, muy práctico para adaptar la postura según el momento del día. Leer, descansar o tumbarse unos minutos requiere apenas un movimiento. Su diseño contemporáneo también permite prescindir de muebles auxiliares demasiado protagonistas; basta una mesa de centro ligera y una lámpara escultórica para completar el conjunto.
© Maisons du MondeUn toque de color
No todo tiene que ser gris, beis o blanco roto. De vez en cuando apetece meter una pieza que anime la decoración del salón, ¿y por qué no dejar que sea el sofá cama el mueble que rompa con esa base neutra?
El modelo Hallen de Maisons du Monde lleva una tapicería de pana de color naranja cobrizo que aporta calidez, textura y un guiño retro muy actual. El truco para que no resulte excesivo consiste en rodearlo de materiales naturales: madera clara, fibras vegetales, lino, cerámica artesanal…
© Bed & SofáDos camas independientes en un solo mueble
En muchas familias resulta mucho más útil contar con dos individuales que puedan utilizarse por separado o colocarse a la misma altura para formar una superficie mayor. Ese es precisamente el punto fuerte del sofá cama nido Cullera de Bed & Sofá.
Mediante un sencillo mecanismo de arrastre, la cama inferior se eleva hasta quedar al mismo nivel que la superior en un único movimiento. También convence por el grado de personalización: diferentes tejidos, una amplia carta de colores y fabricación nacional permiten adaptar el sofá a cada proyecto. Sus tapicerías antimanchas, resistentes al uso diario y totalmente desenfundables facilitan mucho el mantenimiento, un aspecto que conviene valorar tanto como el diseño cuando buscas una pieza pensada para acompañarte durante muchos años.
© Wabi HomeAbrir y listo
Quien ha utilizado un sofá cama antiguo conoce bien el ritual: retirar cojines, buscar dónde dejarlos y pelearse con el mecanismo. El sistema italiano evita todo eso. En este tipo de apertura, el colchón permanece plegado dentro de la estructura y se despliega al tirar del respaldo, sin desmontar el sofá ni retirar los cojines. Es uno de los sistemas más cómodos y también de los más recomendables cuando la cama va a utilizarse con frecuencia. El modelo Sungi, de Wabi Home, incorpora este mecanismo y, además, cuenta con un amplio arcón bajo el módulo lateral donde guardar almohadas, sábanas o un edredón listo para usar. Sus asientos desenfundables y la posibilidad de elegir distintas medidas y la posición del módulo alargado completan una propuesta muy versátil.




