Diseñar una cocina puede ser una de las decisiones más satisfactorias de una reforma, o una de las más frustrantes. La diferencia casi siempre está en el orden de las preguntas: quién cocinará, cómo, con quién, en qué momento del día… Cocinas Río lleva desde 1978 realizando proyectos a medida, y su presencia ininterrumpida en Casa Decor desde 2018 –nueve ediciones consecutivas en la Exposición de Diseño e Interiorismo más prestigiosa de España– dice mucho de su nivel. Pedro Baños, CEO de la empresa madrileña, aplica una filosofía que no ha cambiado en todo ese tiempo: primero la vida, luego el diseño. Aquí recoge, en 10 claves, todo lo que hay que tener en cuenta antes de tomar una sola decisión.
© Paloma PachecoEl punto de partida no son los metros, son las personas
"Siempre empiezo preguntando cómo vive esa persona", explica Pedro Baños. "La cocina no se diseña desde los metros cuadrados, sino desde las personas que la van a habitar." Antes de abrir ningún catálogo ni hablar de estilos, conviene hacer una pequeña introspección: ¿cocinas cada día o eres más de fines de semana? ¿Recibes gente a menudo? ¿Tienes hijos que merodean por la cocina mientras preparas la cena? Cuanto más detallado sea ese retrato, más acertada será la propuesta.
Eso fue lo que ocurrió en esta cocina abierta al salón-comedor, que firma Los propietarios querían un espacio diáfano, pero también la posibilidad de ocultar la cocina por completo cuando la ocasión lo requiriera. Baños planteó un sistema de puertas escamoteables, que se recogen hasta desaparecer en el propio mueble, que responde a ambos escenarios.
© Eugeni PonsEl triángulo de trabajo sigue vigente, pero ha evolucionado
Según Pedro, el clásico triángulo –ya sabes, esa línea imaginaria que une frigorífico, fregadero y zona de cocción–, sigue siendo una referencia útil para entender cómo nos movemos mientras cocinamos, pero ya no es una fórmula rígida. "Ahora hablamos más de zonas funcionales y de recorridos intuitivos", apunta Baños.
En una cocina abierta al salón como esta, un proyecto de ÀBAG Studio, la dinámica cambia: el espacio se usa de otra manera, se cocina con más gente alrededor, y la preparación y el emplatado cobran tanto protagonismo como la cocción. Lo importante es que los recorridos tengan sentido y que no haya que cruzar la cocina entera para ir de la nevera al fregadero.
© Heidi CavazosLa circulación mínima es innegociable
Una cocina puede ser preciosa sobre el plano y convertirse en una trampa en cuanto entran dos personas. La referencia habitual es dejar una zona de paso libre de al menos 90 cm para que una persona se mueva con comodidad. "Una cocina debe permitir moverse con naturalidad, que exista una circulación fluida, sin obstáculos", insiste Baños. Y eso incluye pensar en la apertura de los cajones y las puertas del horno: hay diseños que, con todo cerrado, parecen perfectos; el problema aparece cuando empiezas a cocinar de verdad.
Esta tercera clave se ve de maravilla en este proyecto de Coblonal, con una isla y muebles de madera de roble en distintos frentes.
© InkoLa isla no es obligatoria
La isla se ha instalado en el imaginario colectivo como sinónimo de cocina de lujo, pero no siempre es la mejor solución. "Una isla nunca debe responder a una moda", advierte Pedro Baños. "Si compromete la circulación o reduce la funcionalidad, prefiero buscar otras soluciones."
Antes de decidirte por una, mide bien el espacio que quedaría a su alrededor. Si las dimensiones de la cocina lo permiten, te resultará muy práctica como zona de preparación, barra de desayuno, punto de encuentro… y si no, una buena mesa auxiliar o un carro móvil pueden resolver lo mismo sin sacrificar comodidad. ¿O acaso echas de menos una isla en esta cocina de Inko?
© Jordi CanosaLa iluminación en cocina es funcional antes que decorativa
"El error más frecuente es pensar únicamente en la luz general. Una cocina necesita al menos tres capas de iluminación: ambiental, para el conjunto del espacio; funcional, dirigida a las zonas de trabajo; y decorativa, para crear ambiente", señala Pedro. Esta cocina, un diseño de Pia Capdevila con muebles de Leicht con Miene Küchen y encimera de Dekton, tiene, además, dos soluciones muy sencillas y efectivas: tiras LED bajo los muebles altos y dos lámparas de suspensión sobre la península que hacen tanto trabajo estético como lumínico.
© María PujolAlmacenaje inteligente
"El verdadero lujo hoy es el orden, y eso solo se consigue con soluciones de almacenaje diseñadas a medida", afirma Pedro. Una cocina con la encimera despejada transmite calma inmediata, pero para conseguirlo hace falta haber pensado con antelación dónde va cada cosa. Es el caso de esta cocina, diseñada por Tinda's Project, que por falta de zona de almacenaje no será. ¡Qué envidia!
La regla de oro: lo que se usa a diario, a mano y a la altura adecuada; lo que se usa de vez en cuando, en altura o en zonas menos accesibles. Los interiores de cajón organizados, los cajones extra bajo el fregadero o los armarios con baldas ajustables marcan una diferencia enorme sin que se noten desde fuera.
© Andrés ArranzLos materiales se eligen por durabilidad, no por tendencia
"Busco materiales que envejezcan bien, tanto estética como técnicamente. Las tendencias cambian, pero la calidad permanece. Me interesa la autenticidad de los materiales, cómo responden al uso diario y cómo transmiten emociones con el paso del tiempo", dice Pedro.
Así que, antes de dejarte llevar por modas, pregúntate, ya no solo si el material en cuestión te seguirá gustando dentro de una década, sino también si aguantará el aceite, el vapor y los golpes.
En este caso se trata de una intervención realizada por Cocinas Río en colaboración con el prestigioso interiorista Luis Puerta, con puertas lacadas en blanco y encimeras de granito natural de Levantina en acabado mate, que aporta una textura orgánica y una resistencia excepcional.
© Amador TorilPrimero el diseño, después los electrodomésticos
Otro error frecuente es elegir los electrodomésticos antes de definir bien el espacio. "El diseño siempre debe estar por encima del electrodoméstico", defiende Baños. "La tecnología evoluciona constantemente, pero la cocina permanece muchos años".
Dicho esto, sí es importante decidir la gama de electrodomésticos –y sus medidas exactas– antes de cerrar el proyecto, para que la integración sea limpia, tal y como vemos en este otro proyecto de Cocinas Rio.
© Tiago Patrício Rodrigues, Arquitetura e InterioresLos detalles pequeños son los que se notan cada día
La altura estándar de la encimera es de 85-90 cm, pero si mides 1,80 metros o 1,55, esa medida puede resultarte incómoda a largo plazo. "Lo mismo ocurre con el tipo de tirador o la ausencia de él (en este cocina, de un proyecto de Tiago Patrício Rodrigues, son embutidos), la apertura de una puerta o la iluminación de un cajón.
"La diferencia entre una cocina y una cocina extraordinaria suele estar precisamente en esos gestos casi invisibles", apunta Pedro. Son decisiones que se toman en cinco minutos durante el proyecto y que se agradecen, o se lamentan, durante años.
© Eugeni PonsEmpezar por las necesidades, no por las imágenes que vemos en redes
El consejo final de Pedro Baños es también el más honesto: "Que no diseñe la cocina para una fotografía, sino para los próximos veinte años de su vida". Las referencias de Pinterest e Instagram son útiles para identificar estilos y acabados, pero una cocina que encaja con tu forma de vivir no tiene nada que ver con la de nadie más. Por eso, las mejores cocinas no son las que siguen modas, sino las que reflejan la forma de vivir de quienes las disfrutan cada día".
Esta cocina es un diseño de Ángel Martín Studio quien, siguiendo los gustos y necesidades de los propietarios, diseñó un espacio abierto, con una isla de mármol que integra la zona de cocción y bastante almacenaje. En este caso, la razón de prescindir de muebles altos no fue por seguir una tendencia, sino porque querían ganar sensación de amplitud y, además, se lo podían permitir, ya que, como ves, tienen armarios de sobra.




