10 madrinas con vestido largo y tocado que son pura inspiración para las bodas de otoño
Aunque el protocolo dicte que hay que ponerse mantilla cuando el novio lleve chaqué, ellas quisieron prescindir de este accesorio clásico triunfando con sus elecciones
Existe un protocolo concreto para las bodas de día y otro para las de tarde, pero las madrinas tienen sus propias normas. Son las únicas invitadas que pueden vestir de largo sin importar a qué hora se celebre el enlace, y aunque deben ponerse mantilla siempre que el novio lleve chaqué, lo cierto es que son muchas las que no se sienten cómodas con este elemento y prefieren reemplazarlo por un tocado.
La tradición indica que el tocado no debe superar el ancho de los hombros ni ser llamativo en exceso, pero todo depende del estilo de boda y del gusto de quien lo luzca. Si te estás planteando recurrir a este favorecedor accesorio, hemos seleccionado algunos de los tocados que mejor quedan con vestido largo como inspiración para bodas de otoño. Estos son nuestros favoritos.
Las madrinas tienen su propio código de protocolo, pero en ciertos detalles sí se rigen por el mismo que el resto de invitadas, por ejemplo cuando hablamos de llevar pamelas. Esta, de tamaño XL y de Mimoki es perfecta para una boda de día y para combinar con una prenda mucho más sencilla y fluida, como un vestido tipo túnica ligeramente ablusado por una lazada en la cintura.
Los tocados tipo casquete gustan cada vez más a las novias y también a madrinas que prefieren prescindir de la clásica mantilla. Este es de Alium Alta Sombrerería y la madre del novio lo luce con un favorecedor dos piezas (cuerpo con ligero péplum y falda larga) de Poydel. El tono verde es perfecto sobre todo para bodas de entretiempo.
El rojo, en todas sus versiones, es uno de los colores que más favorece y alegra. Un motivo que ha llevado a infinidad de invitadas a incluirlo en sus looks y las madrinas no son una excepción. Lourdes lo eligió para su elegante vestido fluido, con capa, que combinó con guantes a tono y un tocado tipo plato. Es uno de los más cómodos de llevar, ya que suele estar sujeto por una diadema, y también uno de los más elegantes y favorecedores.
Un sombrero Non La es una pieza tradicional vietnamita que tiene forma cónica y quela experta en tocados Isabel Terroso ha reinterpretado en varias ocasiones. Un ejemplo es el que luce la madrina de la imagen, que era desmontable, en dos colores y funcionaba fenomenal con el vestido; un diseño de Isabel Sanchís, fluido, con drapeados estratégicos y un broche en la zona central del cuerpo.
Tambiél el rojo fue el color elegido por esta madrina, con un diseño de Poydel. Tiene los hombros estructurados, el cuerpo ligeramente ablusado y un favorecedor corte en la zona alta de la cintura que, además de estilizar la silueta, ayuda a alargar visualmente las piernas. Ana lo combinó con un original tocado con redecilla de Masario y sandalias de Bimani.
En bodas de finales de septiembre o principios de octubre, los estampados en tejidos livianos como las gasas quedan de maravilla y aportan frescura a diseños sencillos, como el que luce esta madrina, de Jorge Vázquez. Estas prendas funcionan mucho mejor con tocados que con mantillas. Este, tipo diadema y con algunas plumas de Sombreros Conchitta, nos encanta.
Irache eligió para la boda de su hijo un favorecedor diseño de Fátima González. Era un vestido con el cuerpo ligeramente ajustado, escote geométrico, cintura ceñida por un fajín del mismo tejido y falda compuesta por cuatro volantes que rompían con la sencillez del diseño sin aportar un extra de volumen. La madrina lo combinó con un tocado con decoración floral de Mariana Barturen Couture en un rosa suave. Nos gusta por la mezcla de colores y por el romanticismo que aporta la fusión de volantes y flores.
El escote barco es uno de los preferidos por las madrinas por su elegancia y sofisticación. Lo mejor es que funciona bien con prendas de líneas sencillas, como este diseño minimalista de Helena Mareque, con capa y adornado por unas pequeñas grullas. El toque definitivo al look lo añade este turbante-joya, de pedrería verde, obra de Balel. Un diseño muy especial que también podría llevar una invitada.
Aunque la mayoría de las madrinas prefiere apostar por vestidos lisos, hay quien se atreve con diseños estampados. El look de la imagen es obra de Jorge Vázquez, y pese a tener un fondo bastante claro, gracias al colorido del dibujo, es apto para cualquier tipo de boda. Ella lo combina con un bolso tipo sobre y un elegante tocado, con base de casquete, elaborado en parasisal y buntal por Sombrerería Conchitta.
Los vestidos lisos y con un poco de cola suelen funcionar fenomenal con sobrecapas de gasa y prendas delicadas (que a veces van incorporadas en el propio diseño) que dan un aire elegante al look. Si como la madrina de la imagen optas por uno de estos diseños (el suyo es de Pronovias), nuestro consejo es que hagas como ella y apuestes por un tocado a tono, para que no llame en exceso la atención. El suyo, ladeado, queda bien con el pelo recogido o semirrecogido.