Si hace menos de 24 horas teníamos todas las miradas puestas sobre la Catedral de Oslo, donde la realeza global se reunió para dar el último adiós a Harald V de Noruega, este jueves 10 de septiembre viajan hasta Liverpool con motivo del lanzamiento de una nueva iniciativa que busca facilitar herramientas para la prevención del suicidio. El príncipe Guillermo, quien sí acudió al funeral de Estado, y Kate Middleton, cuya ausencia en aquella cita ocupó titulares alrededor del mundo, la han presentado junto a estrellas del deporte como el capitán de la selección inglesa Harry Kane o el piloto de Fórmula 1, George Russell, comprometido con la influencer jerezana, Carmen Montero Mundt. Para este regreso a los focos, en el que es su primer acto institucional después de las vacaciones de verano, la Princesa de Gales
Kate Middleton reaparece en su primer acto tras el verano: traje azul y un detalle simbólico
No se ha desvelado por qué Kate no ha acompañado a su marido en la procesión repleta de royals que partió del Palacio Real este miércoles hacia la Catedral de Oslo para despedir al rey Harald V. Aunque su primogénito, el príncipe George, comenzó ayer sus estudios en Eton College, sus otros dos hijos, la princesa Charlotte y el príncipe Louis, aún se preparan para su regreso a la escuela en Lambrook, por lo que todo apunta a este como el motivo de su inesperada ausencia.
Eso sí, no porque no se haya vestido de luto significa que se ha mantenido ajena a las demostraciones de afecto de la realeza internacional por el fallecimiento del monarca nórdico. Encontramos en este nuevo look de la Princesa de Gales unos detalles que, curiosamente, tomaron mucho protagonismo también en los estilismos de las reinas y princesas durante el funeral de Estado. Hablamos de las perlas, presentes en las joyas de la reina Letizia, Charlene de Mónaco, Máxima de Países Bajos, su hija Amalia, Rania de Jordania, Mary de Dinamarca, Victoria de Suecia y más invitadas de su calibre.
¿A qué se debe? Marta Callejo, nuestra experta en protocolo, nos comentaba: Durante el siglo XIX, las perlas llegaron a interpretarse simbólicamente como lágrimas, mientras que su color blanco y su brillo moderado las convertían en una de las pocas joyas compatibles con los códigos de sobriedad del luto".
Una blazer con botones perlados
Podemos asumir que, en señal de respeto a la familia noruega, Kate ha vuelto a aparecer este jueves luciendo su aclamado traje azul azul verdoso, que rompe con lo esperado al mostrar botones en blanco efecto perla y una original espalda fruncida, que hace que el diseño se entalle a la perfección. Lo firma el sello británico Edeline Lee y define la silueta de la princesa de manera que marca cintura muy elegantemente. Todo un acierto para la cita que el matrimonio tenía prevista.
Este look de sastrería lo estrenó en el primer viaje internacional que realizó tras recuperarse de la enfermedad que el fue diagnosticada de cáncer. Fue la pasada primavera de 2026, durante una ceremonia de recibimiento por parte del alcalde de Reggio Emilia (Italia), que se lo vimos en conjunto con un body blanco que simula ser una camisa, de Roland Mouret, aunque en esta oportunidad hemos notado que ha cambiado de registro por una camiseta sencilla de color crudo y cuello redondo.
La discreción en los complementos elegidos sigue la línea que la nuera de Carlos III ha querido trazar en esta vuelta a la rutina: discreción, sobriedad y naturalidad son tres pilares que rigen su armario para este otoño. Como única joya, aparte de su icónico anillo de compromiso, ha optado por un collar de eslabones redondos y ovalados entrelazados con cierre de palanca extragrande, chapado en oro de 14 quilates, que firma Laura Lombardi; el mismo diseño que se puso para llevar a su primogénito al primer día de clases en Eton. Y tiene su lógica, ya que solo este colgante consigue dar un aspecto más contemporáneo y de tendencia a los trajes y vestidos clásicos de Kate.









