La última vez que Penélope Cruz se tiñó su melena de rubio tenía 19. "Perdí la mitad del pelo", confesó 26 años después, en el estreno de Los abrazos rotos (2009), sobre la razón por la que siempre que tiene que aparecer rubia, recurre a pelucas. Así ha sido de nuevo en el rodaje de La invitación, su última película, donde aparece con una melena clarísima, y algo más corta que el corte midi que lleva últimamente en la vida real.
Un cambio de look a lo Marilyn Monroe
Aunque en sus últimas alfombra rojas Penélope Cruz se ha convertido en la mejor embajadora de la melena midi, con base castaña y mechas rubias, cherry o caramelo, en la gran pantalla luce una imagen muy diferente. En La invitación, la película dirigida y coprotagonizada por Olivia Wilde que llegaba a los cines estadounidenses el pasado 26 de junio (en España se estrenará en octubre), podemos ver a la intérprete con un long bob desfilado, con flequillo ladeado y en un rubio platino digno de la mismísima Marilyn Monroe. De ahí que nos haya recordado a la icónica estrella de Hollywood.
En esta nueva producción, Penélope Cruz da vida a Pina, una psicoterapeuta y sexóloga que forma una extrovertida pareja junto a Hawk (interpretado por Edward Norton). Sus tranquilos vecinos, Joe (a quien da vida Seth Rogen) y Angela (Olivia Wilde), les invitan a cenar... y hasta aquí podemos leer, aunque seguramente conozcas el resto de la historia porque está basada en la película española Sentimental (2020), de Cesc Gay.
¿La inspiración para su cambio de look real?
Lo cierto es que este corte de pelo por encima de los hombros, capeado y atrevido le sienta muy bien a Penélope Cruz. De hecho, puede que verse tan favorecida con la peluca durante el rodaje, la animara a despedirse del pelo largo y estrenar un long bob en la vida real. Ese es el look que ha llevado a lo largo de este año, desde enero, con mechas más o menos claras, peinado de mil formas (liso, rizado; suelto, recogido...) y siempre con el flequillo ladeado.
Otras veces que Penélope Cruz ha sido rubia en la pantalla
No es la primera vez que Penélope Cruz se vuelve rubia por exigencias del guion. Como recordábamos al arranque, en 2020 ya recurrió a una película (también muy Marilyn) en el rodaje de Los abrazos rotos, uno de los trabajos más galardonados de Pedro Almodóvar. La propia Penélope recibió varias nominaciones por su papel de Magdalena, y ganó el Fotogramas de Plata a Mejor actriz de cine y el Premio EñE del Cine a Mejor interpretación femenina protagonista.
En 2018, volvía a transformarse en rubia, esta vez en la pequeña pantalla. Para dar vida a Donatella Versace en la serie American Crime Story: el asesinato de Gianni Versace, además de ensayar el acento italiano, tuvo que enfundarse una peluca platino, más larga esta vez, aunque de nuevo con la raya lateral (¿será su favorita?).
Penélope Cruz fascina de todas las maneras, rubia o morena, pero lo cierto es que su colorimetría (piel media, ojos oscuros) encaja más con el pelo castaño caramelo que suele llevar fuera del set, con su look en la vida real. En alguna ocasión la hemos visto coquetear con las mechas rubias para dar luz a esa melena, aunque nunca ha vuelto a atreverse a decolorarse el pelo por completo como hizo aquella vez con 19 años, tras la que dijo "nunca más".











