Paz Vega atraviesa días de cajas, calor y mucho movimiento. La actriz, que acaba de regresar a Madrid tras unos compromisos profesionales en Venecia, ha aprovechado su vuelta para avanzar en los últimos preparativos de su cambio de casa. Ni las altas temperaturas que se viven estos días en la capital han sido un impedimento para la protagonista de Lucía y el sexo, que afronta esta etapa de transición arropada por los suyos. Después de dejar hace unos meses la que fue su vivienda familiar en el barrio de Justicia, la intérprete, que durante un tiempo ha estado viviendo con su hermana Sara, se dispone ahora a instalarse en un nuevo espacio que simboliza también el inicio de un capítulo vital que encara con energía renovada.
No está sola en este proceso. Sus hijos, Orson (19), Ava (16) y Lenon (15), con quienes mantiene un vínculo especialmente estrecho, y su hermana la acompañan en cada paso. En las imágenes que Paz ha compartido en redes sociales se aprecia ese ambiente familiar y cómplice: madre e hijo protegiendo un espejo y algún que otro objeto delicado, operarios moviendo piezas de mayor tamaño y ella, siempre estilosa, incluso en plena faena.
La actriz aparece con pañuelo en la cabeza, maxigafas de pasta —una tendencia a la que se ha sumado con naturalidad— y el clásico papel de burbujas entre las manos, ese material imprescindible para resguardar los objetos más delicados. “En movimiento y constante crecimiento. Gracias @sitspain por hacerlo tan fácil!”, ha escrito en sus redes, agradeciendo a la empresa que la está acompañando en estos días de reorganización.
En otra de las instantáneas, Paz se toma un respiro y posa rodeada de cajas, sillas envueltas y otros materiales propios de cualquier traslado, con un total look en marrón chocolate de camisa y pantalón fluido, y el pañuelo a juego. Una imagen que transmite calma en medio del desorden y que refleja el equilibrio que parece haber encontrado en esta etapa.
Su hija Ava, que está a punto de cumplir 17 años, también ha participado activamente. Aunque, como cualquier adolescente, ha aprovechado un momento de pausa para revisar el móvil entre tanto movimiento, por si llegaba alguna información importante. La escena, natural y cotidiana, muestra el clima familiar que envuelve estos días: todos suman, todos acompañan.
Un gran momento profesional
Mientras organiza su nueva casa, Paz vive uno de sus momentos más estimulantes en el plano profesional. Está inmersa en las grabaciones de MasterChef Celebrity Legend y ultimando la preproducción de Ana no, su segunda película como directora. El proyecto adapta la novela de Agustín Gómez Arcos, uno de los autores más singulares y reivindicativos de la literatura española del siglo XX.
La protagonista de la cinta será una mujer viuda que emprende un viaje desde el sur hasta el norte del país para visitar a su hijo encarcelado. Un personaje de enorme carga emocional que interpretará Ángela Molina, una de las grandes figuras del cine español. Su presencia aporta al proyecto una profundidad interpretativa que encaja con la sensibilidad que Paz ha demostrado en su debut como directora.
Reconstrucción personal y fuerza renovada
En lo personal, la actriz continúa encontrando su equilibrio tras la separación de Orson Salazar, padre de sus tres hijos, anunciada el pasado mes de abril después de 25 años de matrimonio. Desde entonces, Paz ha tenido muy cerca a su hermana Sara y a sus hijos, que han sido su compañía más constante. Sobre su hermana, también actriz, Paz ha declarado: “Hemos estado siempre superunidas desde pequeñas. En los momentos buenos es muy fácil, lo importante es estar en los momentos complicados, y ella es mi grandísimo apoyo”.
Tres meses después, se muestra más fuerte y con las ideas claras. “Estoy en un momento en el que miro al futuro con mucha ilusión, con alegría, con ganas y con luz”, confesaba recientemente en una entrevista con ¡HOLA!. Más que sentirse una mujer nueva, asegura que está recuperando a la Paz que fue: “Más que ser una nueva yo, siento que es como abrazar a aquella que fui en su día”.
En esta etapa, sus hijos —Orson Jr., Ava y Lenon— y su hermana Sara han estado muy presentes y la han acompañado en cada paso. Y este proceso de instalarse en una nueva casa, prácticamente completado, parece marcar también un momento de transición: dejar atrás una etapa y abrir otra, más serena, más consciente y plenamente suya.












