“Estoy en un momento en el que miro al futuro con mucha ilusión, con alegría, con ganas y con luz”, nos contaba Paz hace una semana en la entrevista de su vida publicada en esta misma cabecera. Tras pasar unos días en La Serenísima por compromisos profesionales, la actriz ha regresado a Madrid, donde ha decidido instalarse para reorganizar su vida personal. La intérprete ha elegido esta semana para llevar a cabo los últimos detalles de la mudanza a su nueva residencia, situada en el barrio de Justicia, tal y como adelantó la revista Diez Minutos, dando así un paso más en esta nueva etapa vital tras 25 años de matrimonio.
En este importante cambio no ha estado sola. Sus hijos, Orson, Ava y Lenon, con quienes mantiene un vínculo especialmente estrecho, así como su hermana Sara, la han acompañado en los últimos preparativos, arropándola en cada detalle de una mudanza que simboliza el comienzo de una nueva vida.
La estrecha relación de Paz Vega con sus hijos, su mayor apoyo
En las imágenes captadas se la ve relajada y, en algunos momentos, recurriendo a sus gafas de sol para esquivar en parte los flashes que la persiguen, aunque sin poder ocultar una sonrisa. "He vuelto a generar esa capacidad de soñar y de crear en mi cabeza proyectos y nuevas maneras de estar", confesaba hace apenas una semana. Una ilusión que también parecía reflejarse en quienes la acompañaban. Ava, de 16 años, intercambiaba sonrisas y miradas cómplices con su madre, dejando patente la conexión que las une, mientras el resto de la familia participaba con naturalidad en los preparativos de la mudanza.
No es la primera vez que esa complicidad queda reflejada públicamente. Hace poco más de un mes, madre e hija, junto a Orson Jr., disfrutaban de una jornada en familia durante el primer concierto de Bad Bunny en Madrid. Participaron en las actividades previas al espectáculo y, horas antes, la actriz compartía imágenes junto a Ava mientras ambas se preparaban para la cita con el artista puertorriqueño.
Esa cercanía con sus hijos no responde a momentos aislados. Al contrario, quienes la conocen aseguran que forma parte de su día a día y que, en estos meses de cambios personales, Orson, Ava y Lenon se han convertido en su principal refugio. Así lo expresaba ella misma en la entrevista concedida a este medio: “Veo que son tres personitas, cada uno con su personalidad y con su carácter, pero los tres con un fondo maravilloso. Mira, si algo hemos hecho bien es criar a estos tres ángeles, de los que estoy superorgullosa. No tiene nada que ver con el éxito, ni con lo listos que sean… tiene que ver con la bondad y con el corazón. Y los tres tienen un fondo buenísimo”.
Sara Vega, el apoyo incondicional de la actriz
En estas últimas semanas, además de refugiarse en el trabajo -volcada en las grabaciones de MasterChef y ultimando los detalles de la preproducción de Ana no-, la actriz ha encontrado en su familia el sostén necesario para afrontar este nuevo capítulo. Un núcleo especialmente sólido que parece venir de lejos y que tiene mucho que ver con la relación que siempre ha mantenido con su hermana Sara, tres años menor, quien no se ha separado de la intérprete desde que tomó la difícil decisión de separarse. “Mi hermana lo es todo para mí. Hemos estado siempre superunidas desde pequeñas. En los momentos buenos es muy fácil; lo importante es estar en los momentos complicados y ella es mi grandísimo apoyo”, nos aseguraba.
Un vínculo que ayuda a entender la importancia que Paz siempre ha concedido a la familia. La complicidad que mantiene con Sara encuentra ahora su reflejo en la relación que ha construido con sus propios hijos, con quienes comparte una unión especialmente estrecha. Ellos se han convertido en el gran pilar de esta nueva etapa y, tanto en los momentos cotidianos como en los más decisivos, demuestran que siguen siendo su refugio y el apoyo incondicional con el que afronta el futuro.











