El verano suele asociarse de forma inevitable al mar. Sin embargo, no hace falta recorrer cientos de kilómetros hasta la costa para disfrutar de un buen chapuzón, porque en España contamos con numerosos espacios de interior donde el agua se convierte en la gran protagonista de la temporada estival, ya sean playas fluviales, embalses y lagos acondicionados para el baño que cada año ganan más adeptos.
Uno de esos rincones se encuentra en la provincia de Córdoba. A orillas del embalse de Iznájar se extiende una playa de interior que cada verano se convierte en un oasis para quienes buscan combinar naturaleza, tranquilidad y deportes acuáticos.
Este verano, además, el conocido como Lago de Andalucía luce una imagen poco habitual. Tras las abundantes lluvias registradas durante la primavera, el embalse afronta la temporada estival con cerca del 90% de su capacidad, un nivel que no se veía desde hacía más de una década y que devuelve a este inmenso mar de interior todo su esplendor.
Con una capacidad cercana a los 1.000 hectómetros cúbicos y más de 100 kilómetros de orilla, el embalse de Iznájar no solo es el mayor de Andalucía, sino también el tercero más grande de España. Construido sobre el río Genil, es una infraestructura clave para el abastecimiento y el regadío, pero, al mismo tiempo, se ha convertido en uno de los principales destinos de turismo de interior de la comunidad.
AQUÍ SÍ HAY PLAYA
A sus orillas se encuentra la playa de Valdearenas, un arenal de más de un kilómetro y medio acondicionado para el baño con arena, amplias zonas de césped donde encontrar espacio incluso en los días de mayor afluencia y unas vistas privilegiadas al pueblo blanco de Iznájar, encaramado sobre una colina y coronado por su castillo. Por la calidad de sus aguas y los servicios disponibles, se ha convertido en uno de los lugares más solicitados del interior andaluz durante los meses de verano.
A Valdearenas no le falta de nada, porque cuenta con duchas, aseos, zonas de sombra, merenderos y establecimientos donde tomar algo o comer junto al agua. Pero, además, en sus aguas tranquilas también se pueden practicar numerosas actividades acuáticas, desde alquilar un kayak a subirte a una tabla de paddle surf, a hacer vela, hidropedales o pescar. Y si vas con tu perro, tienes que saber que esta fue una de las primeras playas de interior de Andalucía con una zona de baño reservada para tu mascota. En el mismo entorno está el hotel Caserío de Iznájar, el Camping Valdearenas, dos restaurantes, una escuela náutica...
EL BONITO PUEBLO DE IZNÁJAR
En las aguas del embalse se refleja la gran joya de la Subbética cordobesa: el blanco y apretado caserío de Iznájar, que después del baño es una visita obligada por ser uno de los pueblos más bonitos de España. Elevado sobre un cerro, en una auténtica península, su casco histórico conserva la huella de su pasado musulmán, con callejuelas empinadas y encaladas que conducen hasta el castillo de origen árabe que corona el barrio de la Villa y la iglesia de Santiago Apóstol, sus dos grandes monumentos. Completan el recorrido un antiguo silo de la época de Carlos III, la pintoresca plaza Rafael Alberti, un singular corral de comedias engalanado al más puro estilo de los patios cordobeses y sus miradores naturales abiertos a un paisaje de agua, valles y olivos.









