Este 28 de mayo, Lara Álvarez cumplía 40 años, una nueva década que estrena en uno de sus mejores momentos: la presentadora contaba pocas semana antes de su aniversario que se siente "mental y emocionalmente en paz". Y lo hemos comprobado en vivo en el encuentro que, esta semana, organizaba junto a la estilista María Roberts, responsable de su reciente transformación de morena a rubia. ¿Qué le ha animado a este cambio de look? Ella misma nos lo ha contado.
Lara Álvarez explica su cambio de look
Nueva etapa, nueva imagen. Esa es la razón de que la presentadora haya cambiado su clásico pelo castaño (muy) oscuro por un "rubio vainilla con reflejos arena sobre una base más oscura", tal y como lo define María Roberts. "El pelo es un reflejo de nuestra personalidad, así que, ahora que he cumplido 40 y estoy un momento de gran cambio, quería trasladar la nueva época a mi look", ha explicado Lara Álvarez.
No es para nada raro que al inaugurar un nuevo momento vital, busquemos sentirnos de una forma diferente a través de nuestra imagen. "Si me veo distinta, me percibo distinta. Este hecho puede ayudarnos a buscar una nueva versión o a reforzar alguna parte que estuviera olvidada", nos contaba la psicóloga Patricia Expósito.
¿Por qué ha elegido el rubio?
Con su tez morena y sus ojos oscuros, es posible que no imagináramos a Lara Álvarez con el pelo rubio. De hecho, ella misma confiesa que "tenía un poco de miedo" porque las coloraciones rubias que había probado antes solían tornarse anaranjadas. "No siempre me he puesto en buenas manos", confiesa. Además, no quería verse "disfrazada". Sin embargo, de la mano de la reconocida profesional María Roberts y la línea BlondMe de Schwarzkopf, ha conseguido un rubio personalizado a sus facciones con el que se identifica al 100%.
"El rubio da fuerza a tu imagen, pero te dulcifica a la vez", afirma la gijonesa, que además ha encontrado un beneficio muy práctico a su nuevo color de pelo: "disimula las canas". Y es que, según revela, con el pelo moreno "no podía estar más de un mes sin teñirme". Por esta razón, tantas mujeres van aclarándose el pelo a medida que cumplen años, cambiando los tonos castaños por rubios ceniza que camuflen los cabellos grisáceos.
Las claves de su nuevo look
María Roberts explica la parte técnica de esta transformación que requería un punto de partida fundamental: "para pasar de morena a rubia, el cabello tiene que estar muy cuidado". En ocasiones, el cambio requiere varias citas de decoloración y tratamiento, pero en el caso de Lara, lo han logrado con "una sesión de muchas mechas y dos más para matizar, en un mes y medio". La estilista recalca la importancia de ese último paso: el matificante o tonalizante es fundamental para conseguir un color favorecedor, personalizado y brillante, "que es lo que suele faltar en los rubios", afirma.
El matiz que más se lleva esta primavera, según dice, es el arena. "Los rubios arena favorecen a muchas personas y se pueden mantener fácilmente en el tiempo", detalla. Para prolongar un color bonito y brillante, es importante seguir cierto cuidados como aplicarse una mascarilla una vez por semana, utilizar siempre aceite de medios a puntas (como hace Blanca Suárez) y, cada mes o mes y medio, rematizarlo en tu salón. "Así conseguiremos que no tire a rojo o naranja", dice María Roberts, que, según ha observado en su salón, confirma desde su experiencia la tendencia que hemos visto esta primavera en las alfombras rojas: "Cada vez se están pidiendo rubios más naturales y cuidados".








