Vuelven al lugar de siempre, a su refugio de paz frente al mar. Eugenia Silva repite en Formentera la misma cala, las mismas fechas y los gestos de cada verano: el baño temprano, la toalla compartida, la merienda cuando cae el sol. Y a su lado sus dos hijos y Alfonso de Borbón, como siempre, porque a pesar de que su situación como pareja ya no sea la misma, siguen siendo una familia muy unida.
Juntos han sido fotografiados disfrutando de un día de playa con sus niños, Alfonso, de doce años; y Jerónimo, de nueve. Una estampa que no es novedad, sino continuidad porque para ambos lo más importante son sus hijos y la costumbre familiar se mantiene por encima de los cambios.
A finales de febrero ¡HOLA! adelantaba que después de 13 años juntos, la "top" y empresaria y el empresario habían decidido llevar caminos separados y tomarse un tiempo de reflexión y distanciamiento a causa de una crisis que venía desde hacía un tiempo.
Han pasado unos días en la casa que la modelo tiene en la isla, en compañía de un grupo de amigos
Fuentes cercanas nos comentan que ahora han pasado unos días en la casa que la modelo tiene en la isla, Can Eu, en compañía de un grupo de amigos. Pero detrás de estas imágenes en la playa no parece que pueda haber ninguna lectura más allá de lo que muestran. En ningún momento ha habido confirmación de una reconciliación por ninguna de las partes y según hemos podido saber, que ambos compartan estos días con sus hijos con naturalidad no implica que se estén dando una nueva oportunidad.
Eugenia, a quien se ve sonriente y muy relajada en familia, está disfrutando mucho de estos días de descanso en su casa, donde ha recibido la visita de amigos, según muestran las fotos que ha ido compartiendo en redes. "Julio. Mar, sol y la gente de siempre. Poco más hace falta", escribía junto a varias instantáneas.
Según hemos podido saber, el hecho de que pasen unos días de vacaciones junto a sus dos hijos, Alfonso y Jerónimo, no significa que exista una reconciliación como pareja
Espectacular como siempre con traje de baño negro, también mostraba la cicatriz de la operación de cadera a la que se cometió el pasado mes de octubre para ponerse una prótesis de titanio por un problema de artrosis severa. Un momento complicado, que ha superado con éxito y del que se recuperó muy rápido. Ella siempre ha sido muy deportista, practica yoga, pilates, hace ejercicios de fuerza habitualmente y es muy disciplinada, por lo que su rehabilitación ha sido muy rápida y en un abrir y cerrar de ojos ya estaba caminando sin muletas y estaba de vuelta en su trabajo, entre viajes, shootings y rodajes.
Sus hijos, su prioridad
pesar de su separación, siempre han estado unidos por sus hijos, que son su prioridad y su motor de vida. Así nos lo contaba la propia Eugenia el pasado mes de mayo en Cannes, donde presentó el corto La Tarara, en el que trabajó junto a Ingrid García-Jonsson, Lucas Catalán y Bárbara Lennie: "Estoy en un momento muy creativo y también muy consciente de dónde quiero poner mi energía y mi tiempo, siempre con la prioridad en la atención y cuidado de mis hijos. Quizá ahora valoro más que nunca el tiempo de calidad, la calma. Ahora mismo estoy muy centrada en desarrollar iniciativas propias desde The Crew y Limited —su agencia de representación de talento—, y también en proyectos más personales, como The Travel Within x Eugenia Silva, que surge de una reflexión sobre otra manera de viajar y de mirar los lugares".
Eugenia y Alfonso nunca han llegado a casarse, ya que como la modelo nos ha contado siempre que le hemos preguntado, para ellos nunca ha habido unión mayor que la de ser padres. "Con dos hijos, me considero más que casada con Alfonso", asegura.
Ambos han llevado este difícil episodio con la mayor discreción. El empresario, hijo de Alfonso de Borbón y Escasany —primo en cuarto grado del Rey don Juan Carlos— y Marisa Yordi, ha estado también volcado en sus hijos y al igual que la modelo, no ha querido pronunciarse en ningún momento sobre la situación personal que atraviesan.
Una historia de amor de quince años
Aunque consolidaron su historia de amor hace trece años, la empezaron hace quince, si sumamos los dos años que estuvieron saliendo antes de romper y reconciliarse cuatro años más tarde. Empezaron su relación en 2007 y, tras dos años de noviazgo, Eugenia y Alfonso se dijeron adiós en marzo de 2009.
El pasado febrero, después de trece años juntos, conocimos que habían decidido tomarse un tiempo de reflexión y distanciamiento, aunque han seguido manteniendo su unión como padres
La ruptura se achacó a la distancia, ya que la modelo, en pleno auge de su carrera, pasaba la mayor parte de su tiempo en Nueva York. En sus idas y venidas se encontraban, pero no fue hasta cuatro años después, en 2013, cuando se reencontraron. Fue en una fiesta que organizó Cari Lapique en la localidad malagueña de Casares, en el exclusivo Beach Club de Finca Cortesín.
Aquella velada volvió a unirlos y, ese mismo año, decidieron darse una segunda oportunidad que ha durado hasta ahora. El pasado mes de enero, con motivo de su 50 cumpleaños, Eugenia nos concedió una entrevista en la que nos hablaba del secreto de su unión con el padre de sus hijos: "Creo que la clave es que somos un muy buen equipo. Nos complementamos mucho, especialmente a la hora de ejercer como padres. Tenemos muy claro qué queremos para nuestros hijos, cómo queremos educarlos y qué valores deseamos transmitirles". Ahora, solo el tiempo dirá si tras este tiempo de reflexión y distanciamiento deciden poner un punto final definitivo a su historia como pareja o intentarlo de nuevo.
















