Fue una noticia inesperada. El pasado miércoles, avanzamos en nuestra revista que Eugenia Silva y Alfonso de Borbón atraviesan una crisis. La pareja se encuentra en un período de reflexión. Tras más de una década, se han tomado un tiempo, al menos de forma temporal, y han iniciado una nueva vida separados, como muestran estas imágenes exclusivas.
Después de trece años de unión consolidada y bajo la constante mirada pública —ella, una de las grandes modelos españolas; él, un empresario de éxito— han afrontado juntos todo tipo de adversidades, pero, ahora, encaran una nueva etapa marcada por la reflexión y la prudencia. Silva cumplió 50 a principios de año celebrando un posado muy especial para ¡HOLA! y, durante aquel encuentro nos contó en la nueva etapa vital en la que se adentraba, marcada por el éxito profesional y su familia. También acababa de superar un bache de salud puesto que el pasado octubre había tenido que someterse a una operación de cadera para que le pusieran una prótesis de titanio y no se encontró dubitativa al dejarse expresarse sobre la convulsa situación a la que lleva tiempo enfrentándose: sufre artrosis severa y esta enfermedad estaba afectando a su día a día.
Tras aquella charla, también hemos podido saber que los cambios en el terreno sentimental estaban a punto de fermentar. El empresario hace escasas dos semanas que dejó el domicilio que compartía junto a ella y sus dos hijos en común, Alfonso (11) y Jerónimo (9); y ha sido captado instalándose en otra casa. Según prueban las imágenes el empresario escogió un atuendo sencillo: un jersey negro y unos tejanos denim oscuros para ser cauto y no llamar mucho la atención. También se podía ver como andaba sosteniendo una mochila y una maleta llenas de sus enseres personales. Lo que prueba que el distanciamiento es un hecho.
Por otro lado, la modelo ha sido vista durante uno de sus paseos matutinos junto a su madre, en las inmediaciones de su actual domicilio. Vestía una sudadera amarilla de corte amplio y unos pantalones de chándal grises; completaba el conjunto con unas gafas de sol y una gorra que ocultaban parcialmente sus gestos. A pesar de intentar resguardarse tras estos complementos, las imágenes dejaban entrever que la conversación con su progenitora estaba siendo un importante apoyo en un momento especialmente delicado para ella.
En pleno calendario de fashion weeks, lo llamativo es que no ha hecho acto de presencia. Sin embargo, a través de sus redes sociales sí ha compartido algunas historias que han dejado ciertas reflexiones en el aire. Entre ellas, una frase reveladora: No man is stronger than his destiny ("Ningún hombre es más fuerte que su destino"). También ha mostrado algunas de sus jornadas de entrenamiento, acompañadas de mensajes como "esa pierna va viento en popa", dejando claro que su estado de salud —marcado por una rutina deportiva prudente y constante— evoluciona favorablemente.
En definitiva, y tras una crisis que venía gestándose desde hace tiempo, ambos han optado por priorizar su crecimiento personal, la búsqueda de serenidad y la redefinición de su identidad después del desgaste propio de los años, la intensidad y la crianza. No se sabe si esta decisión será definitiva o si, en algún momento, sus caminos volverán a confluir en la misma dirección. Por ahora, solo el tiempo dirá.







