Sarah Ferguson (66 años) no gana para disgustos. Tras destaparse sus estrechos vínculos del pasado con el fallecido magnate y pederasta estadounidense Jeffrey Epstein, ahora ha salido a la luz su presunto romance secreto con otro personaje de perfil siniestro como es el rapero convicto Sean 'Diddy' Combs (56). Cabe recordar que este cumple actualmente una pena de cuatro años y dos meses de prisión por delitos relacionados con la trata y prostitución de mujeres, tras el que fue uno de los juicios más mediáticos de los últimos tiempos en EE.UU. celebrado el pasado otoño.
Todo surge tras las informaciones que el influyente biógrafo y escritor inglés Andrew Lownie ha plasmado en una edición actualizada de su libro Auge y caída de la Casa de York. En sus nuevas páginas, el experto en realeza británica asegura que el cantante solía alardear entre sus más cercanos de las relaciones íntimas que mantenía con la exnuera de Isabel II. Al parecer, según el artista norteamericano, "eran amigos con derecho a roce" que mantenían encuentros sexuales esporádicos desde que se conocieron en 2004. En este sentido, se afirma que ambos se reunían en lujosos hoteles de Europa y África, llegando supuestamente a hospedarse en complejos cuyo valor superaba los 5.000 euros la noche.
Sobre cómo empezó todo, se dice que les presentaron en una fiesta organizada por Ghislaine Maxwell, la pareja y cómplice de Epstein que está en prisión por tráfico sexual de menores. El libro también asegura que el perfume Unforgivable, lanzado por el productor musical 2006, habría estado inspirado en la excuñada de Carlos III y en los gustos que ella tenía respecto a las fragancias. Tras lo dicho, desde el entorno de Fergie han negado tajantemente lo expuesto en declaraciones a The Telegraph: “Es una tontería absoluta y fabricada, rotundamente falsa y otra acusación falsa más de su parte”, señalan en alusión al escritor.
La madre de las princesas Beatriz y Eugenia, que lleva retirada de la vida pública desde hace meses por el escándalo que la rodea, fue fotografiada el pasado abril en un pequeño pueblo austriaco conocido por su estación de esquí alpina. Allí, intentando pasar desapercibida, se habría hospedado en un chalet cuyo coste no es apto para todos los bolsillos. Según las fotografías publicadas por el diario The Sun, se veía a la ex de Andrés Mountbatten-Windsor saliendo de un monovolumen Mercedes, vestida con un abrigo azul y una gorra de béisbol blanca. Antes de ese viaje, en diciembre, acudió al Palacio de St. James en Westminster (Londres) para el bautizo de su nieta, Athena Elizabeth Rose Mapelli Mozzi, junto al resto de su familia.
Desde que el caso Epstein la salpicó de lleno, la que fuera duquesa de York ha dejado de ser la madrina de varias organizaciones benéficas, entre ellas Julia's House, un centro de cuidados paliativos para niños en Corfe Mullen; así como de The Natasha Allergy Research Foundation, Prevent Breast Cancer, Children's Literacy Charity y la British Heart Foundation. En septiembre de 2025, se mostraron unos correos electrónicos enviados por ella al empresario, donde lo llamaba "amigo supremo" tras supuestamente haberle ayudado él a ella a saldar unas importantes deudas económicas acumuladas.
Tras hacerse público esos mails, fue preguntada por ello en una entrevista y lamentó profundamente los hecho, mostrándose "muy arrepentida" y asegurando que aceptar el dinero del magnate fue "un error garrafal". En cuanto a su faceta literaria, también se ha visto paralizada ya que tenía previsto sacar el 9 de octubre su nueva novela infantil Flora and Fern: Kindness along the way. El lanzamiento se retrasó al 20 de noviembre y finalmente no salió a la venta.







