"Fue un flechazo total". Esta es la declaración que el exnovillero lleva como bandera allá donde va con tal de relatar ese 3 de mayo de 2011, cuando se dio el momento en el que sus pupilas vieron por primera vez a Lourdes. Y parece que, quince años después, aquella primera mirada sigue teniendo algo que decir.
Ahora, tras más de una década de aquel momento, dos bodas -una por lo civil y otra religiosa, la última diez meses después de la primera y en su Triana querida, ante la Virgen de la Esperanza y el Cristo de las Tres Caídas-, aprovechamos que acaban de cumplir quince años juntos, que pronto se dice, y nos sentamos con Fran y Lourdes para preguntarles, de nuevo, si todavía esa chispa de la que nunca han dudado en poner en duda sigue igual de asintomática al paso del tiempo.
La gran pregunta se daba en los sillones, que acabábamos de estrenar, durante la inauguración del Áurea Palacio de la Tinta. Así que nos pusimos cómodos. Eso era fácil. En ese hotel, hasta el lugar menos cómodo era lo más cómodo de cualquier otro sitio. Y lanzamos la pregunta en cuestión.
Y ahí fue la pregunta: “Quince años después de conoceros, ¿qué crees que mantiene viva vuestra relación?". A lo que Lourdes respondió: “Yo no tengo la sensación de que hayan pasado tantos años. Creo que tenemos esa sensación de que siempre tienes esa ilusión por hacer cosas, por estar juntos..no la hemos perdido”.
Una respuesta que, todo sea dicho, nos esperábamos. Desde el momento en el que, media hora antes, incluso amigas del exnovillero como Remedios Cervantes le decían a Montes de su marido: ¡Cómo te mira!. Y es que, si hay algo que no necesita demasiada explicación, es una mirada. Incluso en la crónica que recogió HOLA ya constaba cómo Fran se comía a besos, en su sentido menos figurado, a su mujer y madre de tres hijos: Carmen, de once años, Curro, de siete, y el pequeño Nicolás, de un añito.
Sin embargo, lo que no nos esperábamos era lo que vendría después en boca del exnovillero. “E intentamos fugarnos los dos juntos solos por lo menos una vez al mes. Nos dio este consejo Risto Mejide. Nos dijo: ‘Tenéis que escaparos un fin de semana los dos, por lo menos uno cada dos meses”.
Nadie se esperaba esa confesión. Pero, la verdad, igual de inesperada como cierta era. Porque resulta que detrás de esas escapadas mensuales hay un nombre que quizá no hubiéramos colocado en esta historia a la primera: Risto Mejide.
La relación entre ambos, entre el exnovillero y el presentador de televisión, según registros, se remonta a 2014, cuando Fran fue invitado al programa Viajando con Chester, que por aquel entonces se emitía. Ambos mantuvieron una charla íntima y tensa en la que chocaron debido a la postura antitaurina de Risto frente a la profesión de torero de Rivera. Además, abordaron temas de la crónica social, como su boda con Eugenia Martínez de Irujo o el reparto de la herencia de su padre, Paquirri, y su conflicto histórico con Isabel Pantoja. Sin embargo, el debatir de manera sana, como dos adultos, dos posturas opuestas pero que se respetan, dio pie a que, una vez apagadas las cámaras, acudieran juntos a cenar a un restaurante japonés.
En mayo de 2015, Fran Rivera intervino por teléfono en el programa El Último Mono (La Sexta), donde el presentador catalán estaba invitado, para hablar públicamente de la curiosa amistad que mantuvieron después de aquel rodaje.
Después de este momento contextual, sabemos que la relación entre ambos debía de este parón, casi obligatorio. Le preguntamos de manera sarcástica, “Fran, no nos mientras, lo cumplís a rajatabla?” “A rajatabla, a rajatabla, aunque sea una vez”, respondía. “Y hoy…”, “Hoy es la noche”, concluía Fran deseando acabar la entrevista y la fiesta para disfrutar de su esperada cita del mes junto a su mujer. Pues nada, familia. Entrevista hecha. No os robamos más tiempo. Hay una cita mensual que cumplir.








