Se cumplen 100 años desde el nacimiento de una de las voces más legendarias del jazz de todos los tiempos. El cantante estadounidense Tony Bennett, que falleció en julio de 2023 a los 96 años, habría cumplido hoy un siglo. Te contamos por qué su historia de vida merece ser recordada y por qué su extraordinaria carrera sigue conquistando a nuevas generaciones. Considerado uno de los grandes crooners clásicos, comenzó a cantar con tan solo 10 años y terminó ganando 20 premios Grammy a lo largo de su trayectoria.
De Anthony Dominick Benedetto a Tony Bennett: una infancia marcada por la pobreza y el talento
El artista nació el 3 de agosto de 1926 en Astoria, uno de los barrios más emblemáticos del distrito de Queens, en Nueva York. Era el menor de tres hermanos de una familia de origen italiano, raíces que reivindicaría durante toda su vida. Los primeros años de su infancia no fueron nada fáciles. La familia atravesó grandes dificultades económicas como consecuencia de la Gran Depresión, una situación que se complicó aún más cuando su padre cayó enfermo y falleció.
Tony tenía tan solo 10 años. Lo que el pequeño no esperaba era que, ese mismo año, tendría su primera oportunidad al ser elegido para cantar en la inauguración del puente Triborough, un acto presidido por el entonces alcalde de Nueva York, Fiorello La Guardia. Aquella fue una de sus primeras actuaciones públicas, en la que dejó patente el talento que ya mostraba desde niño. Tony tuvo muy claro desde pequeño que la música y la pintura serían el camino para construir un futuro mejor y ayudar a su madre, que trabajaba como costurera, a sacar adelante a la familia.
Comenzó sus estudios en la High School of Industrial Arts de Manhattan, pudiendo desarrollar ambas disciplinas; pero las dificultades económicas le obligaron a abandonar antes de graduarse y comenzar a trabajar. Su primer contrato fue de camarero cantante, siguiendo su formación, aunque de otra manera.
La Segunda Guerra Mundial cambió para siempre su forma de entender la vida
En noviembre de 1944, tras cumplir 18 años, fue reclutado por el Ejército de Estados Unidos para completar su formación militar y ser destinado a Europa en los últimos meses de la Segunda Guerra Mundial. El artista describiría esta experiencia años después como el episodio más traumático de su vida. Aunque nunca sin separarse del arte, ya que participó en espectáculos organizados para entretener a las tropas estadounidenses. Todas estas vivencias a tal temprana edad hicieron que se convirtiera en un firme defensor del pacifismo y de la igualdad racial, valores que le acompañarían siempre.
Dos divorcios y cuatro hijos, los años más duros de su carrera debido al auge del rock
Aunque Tony Bennett alcanzó el éxito muy joven, su vida sentimental no fue tan fácil. Su primer matrimonio fue con Patricia Beech, una estudiante de arte de Ohio a la que había conocido poco antes de que su carrera despegara. En ese momento el cantante ya era conocido y el enlace despertó gran interés entre sus fans, según relataron varios medios estadounidenses de la época, cerca de dos mil fans se congregaron a las puertas de la iglesia de Nueva York para ver de cerca a su ídolo.
Fruto de aquella relación nacieron sus hijos D’Andrea y Daegal, pero la intensa actividad profesional de Bennett y las largas temporadas de gira terminaron pasando factura al matrimonio. Aunque la pareja se separó a mediados de los años sesenta, el divorcio no se formalizó hasta 1971.
El ritmo frenético de su vida profesional también se trasladaba a su vida personal, ya que ese mismo año volvió a casarse. Fue con la actriz Sandra Grant, con quien tuvo dos hijas, Joanna y Antonia. Aunque su vida personal volvía a relucir, encontrando de nuevo el amor y multiplicando el mismo con sus cuatro hijos, su el auge del rock hizo que su carrera atravesara el peor momento, sufriendo problemas económicos. Las dificultades de esos años y las tensiones familiares acabaron afectando también a su segundo matrimonio, que concluyó con un divorcio en 2007, después de una larga separación.
Lady Gaga y Tony Bennett: la amistad que hizo historia en la música y conectó generaciones
La alianza musical producida entre dos grandes cantantes de todos los tiempos terminó convirtiéndose en una de las amistades más sinceras y admiradas de la industria musical. El gran intérprete del jazz y la gran artista del pop cruzaron sus caminos en una gala benéfica en 2011 e impresionado con la capacidad vocal de ella, Bennettl la invitó a grabar con él una nueva versión de The Lady Is a Tramp, incluida en el álbum Duets II. Lo que pocos saben es que Gaga llevaba años cantando jazz antes de alcanzar la fama, lo que fue quizá el inicio de una amistad separada por más de seis décadas en la que la música fue el centro de todo.
Tras ello, volvieron a colaborar en 2014 con Cheek to Cheek, un disco dedicado a los grandes estándares del jazz. El álbum debutó en el número uno de la lista Billboard 200 y ganó el premio Grammy al Mejor Álbum Vocal Pop Tradicional, demostrando que el repertorio clásico seguía triunfando entre las nuevas generaciones. seguía teniendo un lugar destacado en la industria musical contemporánea. Bennett siempre elogió la disciplina y el talento de Gaga, mientras que la cantante nunca ocultó que trabajar junto a él había transformado su forma de entender la música, aprendiendo mucho de él.
Pero su gran relación artística no terminaría aquí, y es que a pesar de que el interpreté ya superaba los 90 años de edad, en 2021 publicaron Love for Sale, publicado en 2021 y dedicado íntegramente al compositor Cole Porter. El álbum triunfó y obtuvo seis nominaciones a los premios Grammy, alzándose con el galardón al Mejor Álbum Vocal Pop Tradicional. Con este hito, Bennett batió su propio récord y se convirtió a sus 95 años en uno de los artistas de mayor edad en publicar un álbum y alcanzar los primeros puestos de las listas estadounidenses.Cabe resaltar en que el triunfo compartido fue mas allá de los números y los premios que como conciencia, recogieron.
El verdadero triunfo que une a los dos artistas es que a pesar de que Bennett ya convivía con el diagnóstico del alzhéimer, Gaga permaneció cerca de él durante todo el proceso de grabación y también en sus últimas actuaciones. Tato fue así, que pudieron poner el broche de oro a una amistad real construida desde la admiración, el respeto y el amor compartido por la música y actuaron juntos ofrecieron dos conciertos en el Radio City Music Hall de Nueva York en 2021 bajo el título One Last Time, anunciados como la despedida definitiva de Bennett de los escenarios. Un homenaje en vida de lo más especial para Bennet, que además de honrar a su profunda amistad y los grandes éxitos compartidos, fueron el reflejo de que a pesar de que la enfermedad ya afectaba a su memoria, la música seguía siendo un lenguaje capaz de conectar al cantante con el mundo.
En su muerte en julio de 2023 la artista también le rindió un sentido homenaje, y lo definió como un mentor, amigo y una de las personas que más había influido en su carrera. Su historia demostró que la música puede derribar cualquier barrera generacional y que dos artistas separados por casi sesenta años de edad podían triunfar unidos por la música y el arte.
La inesperada historia de amor con Susan Crow, una seguidora 40 años más joven que él: unidos hasta el final de sus días, en la salud y la enfermedad
El amor le tendría preparado una última oportunidad, con la que llegaría la estabilidad sentimental que durante décadas añoró tras el “fracaso” en sus dos matrimonios anteriores. Un último flechazo de lo más polémico ya que les separarían nada más y nada menos que 40 años de diferencia. Así fue como Tony conoció a Susan Crow, una profesora neoyorquina admiradora de su música desde muy joven. Ambos relacionados con el mundo del arte, se conocieron en un evento vinculado con ello y se hicieron amigos, una relación que posteriormente crecería hacia el amor y que el mismo Bennett siempre describió como “uno de los grandes regalos de su vida”.
Después de más de veinte años juntos, la pareja contrajo matrimonio el 21 de junio de 2007 en una ceremonia privada celebrada en Nueva York, a la que asistieron familiares y amigos cercanos. Lejos de convertir la diferencia de edad en un obstáculo, ambos defendieron siempre que compartían los mismos valores y una profunda pasión por el arte y la educación.
Susan llegó para demostrar con sus actos que el amor llegaría para hacerles fuertes pese a las dificultades y que permanecerá a su lado en la salud y la enfermedad. Así es como, nunca más se separaron y esta fue clave cuando Bennett fue diagnosticado de alzhéimer. Fue ella quien ayudó a proteger su rutina diaria. Hasta el final de su vida, Bennett insistió en que Susan había sido el gran apoyo de su última etapa. Más allá de los focos y de una diferencia de edad de lo más mediática, construyeron la relación más estable y duradera de la vida del artista.
El elogio de Frank Sinatra que terminó definiendo toda su carrera: “El mejor cantante del negocio”
Hubo un reconocimiento que Tony Bennett siempre consideró uno de los mayores honores de su carrera. Cuando Frank Sinatra ya era la gran referencia de la música popular estadounidense, no dudó en definirlo públicamente como “the best singer in the business” (“el mejor cantante del negocio”). La frase tuvo una enorme repercusión porque Sinatra era un artista especialmente exigente y poco dado a elogiar a otros intérpretes de su generación.
Bennett recordó aquellas palabras durante toda su vida y las calificó como uno de los mayores reconocimientos que había recibido nunca. Aunque para entonces ya había triunfado con canciones como Because of You, Rags to Riches o I Left My Heart in San Francisco, el elogio de Sinatra terminó de consolidar su prestigio dentro de la industria musical.
Su deseo de tender puentes entre generaciones y estilos también le llevó a colaborar con artistas de todo el mundo como Alejandro Sanz, con quien grabó en 2011 Yesterday I Heard the Rain, de Armando Manzanero, incluida en Duets II. Bennett llegó a definir al cantante español como “la persona más maravillosa y el cantante con más talento que me he encontrado en los últimos años”, un reconocimiento que Alejandro Sanz siempre recuerda con admiración.
Tony Bennett sigue siendo una referencia, más allá de sus triunfos, por haber conseguido algo al alcance de muy pocos artistas: mantenerse fiel a su estilo y seguir conquistando a nuevas generaciones. Durante más de siete décadas defendió el jazz y supo cómo conectar con públicos nacidos con casi un siglo de diferencia.


















