Beatriz Moreno y Borbón-Dos Sicilias y Lucas Urquijo y Fernández de Araoz no faltan a las grandes celebraciones familiares. Hace un año, su hija, Teresa Urquijo, y José Luis Martínez-Almeida, presidente de la Comunidad de Madrid, bautizaban a su hijo Lucas en una ceremonia celebrada en la finca El Canto de la Cruz. Un acto que reunió a cerca de 500 invitados, entre ellos el rey Juan Carlos, sus hijas y sus nietos.
Ahora, prácticamente en las mismas fechas, aunque con algunos días de diferencia, han vuelto a reunirse con los suyos para asistir a otro bautizo. En esta ocasión, el del segundo hijo de Casilda Fernández de Córdoba y Rodrigo Moreno de Borbón, hermano de Beatriz y ambos duques de Cardona. El pequeño, presentado ya en sociedad como Juan Ramón, recibió el sacramento rodeado de familiares y amigos.
Alicia, Clara y Delia Moreno y Borbón-Dos Sicilias, hermanas de Beatriz y, por tanto, también de Rodrigo, tampoco quisieron perderse la ceremonia. Los cuatro son hijos del matrimonio formado por Íñigo Moreno de Arteaga, I marqués de Laserna e hijo de Francisco Moreno y Herrera, conde de los Andes y grande de España, y de Teresa de Arteaga y Falguera, y de Teresa María Francisca Dorotea de Borbón-Dos Sicilias y Borbón-Parma, princesa de las Dos Sicilias y duquesa de Salerno, hija del infante Alfonso de Borbón-Dos Sicilias y Borbón y de Alicia de Borbón-Parma.
Una ceremonia con la aristocracia española
Los duques de Cardona celebraron el bautizo el pasado jueves 16 de julio, festividad de la Virgen del Carmen, en la basílica de Nuestro Padre Jesús de Medinaceli, en Madrid, en una ceremonia que reunió a representantes de algunas de las principales casas nobiliarias de España.
Entre los asistentes se encontraban los abuelos paternos del niño, Íñigo Moreno de Arteaga, marqués de Laserna, y Teresa de Borbón-Dos Sicilias y Borbón-Parma, princesa de las Dos Sicilias; Pedro de Borbón-Dos Sicilias y Sofía Landaluce, duques de Calabria; Gonzalo de la Cierva y Patricia Olmedilla, duques de Terranova; la marquesa de Arecibo; la marquesa viuda de Poza; las hermanas Fátima, Teresa y Sofía de la Cierva; Piru Urquijo, madre de Lucas Urquijo y Fernández de Araoz y abuela paterna de Teresa Urquijo, esposa de José Luis Martínez-Almeida; así como sus primos Íñigo Moreno y Enrique Ledesma.
Por parte materna asistieron sus tías, la duquesa viuda de Santisteban del Puerto y la marquesa de Carvajal, además de sus primos los marqueses de Solera, Flavia de Hohenlohe, Luis de Medina y su mujer, Clara Caruana.
Tampoco faltaron Adriana Marín, duquesa de Aliaga; Borja de Arteaga y Rocío Barreiros, marqueses de Vívola; Verónica Fernández de Córdoba, marquesa de la Puente; Fernando Martínez de Irujo, marqués de San Vicente del Barco; los condes de Casal; el diseñador Alejandro de Miguel, artífice del vestido que lució la duquesa; Mayte Spínola; Nina Wendelboe-Larsen, madre de Isabelle Junot, y Beatriz de Orleans. María Dolores de Cospedal y Carmen Lomana ejercieron como madrinas del pequeño.
Un almuerzo previo antes del bautizo
Antes de poner rumbo a la basílica, los duques de Cardona ofrecieron un almuerzo en su domicilio madrileño, servido por el catering Finca El Capricho, que se desplazó desde Córdoba para cuidar hasta el último detalle de la celebración. Tras la ceremonia, familiares y amigos continuaron disfrutando de una jornada marcada por el ambiente familiar y el reencuentro entre varias generaciones de una de las sagas nobiliarias más destacadas de España, con Juan Ramón como gran protagonista de un día que quedará para el recuerdo.
Entre conversaciones, brindis y fotografías para el álbum familiar, los invitados compartieron unas horas de celebración en un ambiente distendido, acompañando a los duques de Cardona en uno de los acontecimientos más especiales desde el nacimiento de su segundo hijo, hermano de "Casildita", que ya tiene 15 años.









