Casilda Fernández de Córdoba y Rodrigo Moreno de Borbón, duques de Cardona, celebraron el jueves 16 de julio, día de la Virgen del Carmen, el bautizo de su hijo, Juan Ramón. La ceremonia, celebrada en la basílica de Nuestro Padre Jesús de Medinaceli, de Madrid, unió emoción familiar, historia y tradición en torno a una de las grandes casas nobiliarias de España.
La llegada del pequeño Juan Ramón tiene para sus padres un significado difícil de expresar con palabras. Después de una larga travesía marcada por el dolor y la pérdida, la duquesa pudo cumplir por fin uno de sus mayores deseos: volver a ser madre. El bebé nació el pasado 7 de mayo, en el Hospital Universitario La Paz, de Madrid y, desde entonces, ha llenado de felicidad la vida de Casilda y Rodrigo, así como de su hermana mayor, Casildita, que ya tiene 15 años.
"Ha sido un milagro de niño. Ha llegado después de perder cuatro embarazos avanzados. He perdido un niño por año...", desveló a ¡HOLA! Casilda, que se puso en manos de la doctora Juana Crespo de Valencia y, al fin, pudo descubrir cuál era el problema: "Me operó dos veces y, gracias a eso, he conseguido tener a este niño milagro".
Fue una ceremonia muy emotiva, especialmente para Casilda Fernández de Córdoba, por las dificultades que tuvo para ser madre de su 'bebé milagro'
Sus palabras reflejan la emoción con la que la familia está viviendo estos primeros meses junto al pequeño, convertido ya en el centro de todas las miradas. La felicidad también ha transformado el día a día de Casildita —nacida del primer matrimonio de su madre—, que ha recibido al bebé con enorme ilusión. "Está felicísima con su hermano, siempre pendiente de él y cuidándole todo el tiempo. Es una madrecita para él. Estoy muy orgullosa de ella", confesó la duquesa.
La importancia de su nombre
El nombre del pequeño no ha sido elegido al azar. Según nos explicaron sus padres, el niño se llama Juan Ramón por el primer duque de Cardona, tío de Fernando el Católico, quien le elevó de conde a duque por financiar la conquista del Reino de Granada, tanto económicamente como aportando toda la artillería con sus lombardas, lo que hizo posible llevar a cabo la conquista.
También en honor de la doctora Juana Crespo, que fue quien consiguió el "milagro" de su nacimiento, junto a la doctora Alicia Hernández. Y como tributo a San Ramón Nonato, patrón de los partos, los niños y las embarazadas. En 1204, el VIII vizconde de Cardona se encontró muerta a una campesina embarazada; extrajo al bebé de su cuerpo mediante una cesárea y lo prohijó y le dio su nombre y apellido. Murió, siendo obispo, en el castillo de Cardona.
Por parte de la familia paterna, asistieron sus abuelos, Íñigo Moreno de Arteaga y Teresa de Borbón dos Sicilias y Borbón Parma, princesa de las Dos Sicilias
El pequeño recibió las aguas bautismales en la capilla de la Inmaculada que se encuentra en el interior de la basílica de Jesús de Medinaceli y ante la imagen de Nuestra Señora de los Dolores, que preside el espacio donde está el panteón de los duques de Medinaceli, bisabuelos maternos del niño, que son los únicos enterrados allí, ya que después de la Guerra Civil se encargaron de reconstruir la iglesia. Para los duques de Cardona este fue también un momento muy especial, ya que su hijo ha sido el primer miembro de la casa de Medinaceli en recibir el sacramento en este templo.
Un faldón con historia
El pequeño llevaba el faldón de cristianar de la Casa Medinaceli. Se trata de una pieza histórica con mucho simbolismo, ya que data de finales del siglo XIX. Con este batón de primoroso encaje fueron bautizadas las hijas del XVII duque de Medinaceli, Victoria Eugenia Fernández de Córdoba, conocida cariñosamente como "Mimi", la XVIII duquesa de Medinaceli; Paz, la XV duquesa de Lerma, y Casilda, la XX duquesa de Cardona y madre de la actual duquesa, además de Casildita y el pequeño Juan Ramón.
"Los únicos que no nos hemos bautizado con este faldón fuimos mi abuelo, el XVII duque de Medinaceli, ya que llevó un faldón negro de luto al ser hijo póstumo, y yo, que, por ser ahijada de la XVI duquesa de Osuna, recibí el bautismo con el faldón de esta casa ducal", nos aclara Casilda.
Juan Ramón llevó el faldón de cristianar de la Casa Medinaceli, una pieza de exquisito encaje que data de finales del siglo XIX
El rito fue concelebrado por el padre Benjamín Echeverría, párroco de la basílica, y el padre Juan Tuñón, canónigo y archivero de la catedral de Oviedo. Y los padrinos fueron la exministra María Dolores de Cospedal y Carmen Lomana, con las que Casilda mantiene una profunda amistad desde hace años, y Rafael Fernández-Crehuet y Jaime Racionero, todos muy cercanos a los duques. La ceremonia contó con la intervención del Coro Filarmonía de Madrid, dirigido por Rafael Albiñana y con la dirección artística de Pascual Osa. Y en el apartado musical, especialmente significativa fue la participación de Casildita, que emocionó a todos los presentes al cantar para su hermano el aria Caro mio ben.
Una vez que el pequeño recibió el sacramento, fue presentado ante el Señor de Madrid, acompañado por una amplia representación de la Archicofradía de Nuestro Padre Jesús de Nazareno. A continuación, los asistentes desfilaron ante el Cristo de Medinaceli y le besaron los pies.
Antes de acudir a la iglesia, los duques de Cardona ofrecieron un almuerzo en su domicilio de Madrid, servido por el catering Finca El Capricho, que se desplazó desde Córdoba. Entre los asistentes estuvieron los abuelos paternos del niño, Íñigo Moreno de Arteaga, marqués de Laserna, y Teresa de Borbón dos Sicilias y Borbón Parma, princesa de las Dos Sicilias; sus tíos Pedro de Borbón Dos Sicilias y Sofía Landaluce, duques de Calabria; Gonzalo de la Cierva y Patricia Olmedilla, duques de Terranova; la marquesa de Arecibo; la marquesa viuda de Poza; Alicia, Beatriz y Clara Moreno de Borbón; Lucas Urquijo; las hermanas Fátima, Teresa y Sofía de la Cierva, y sus primos Íñigo Moreno y Enrique Ledesma.
Por parte de su madre, asistieron sus tías la duquesa viuda de Santisteban del Puerto y la marquesa de Carvajal y sus primos los marqueses de Solera, Flavia de Hohenlohe, Luis de Medina y su mujer, Clara Caruana.
También estuvieron presentes Adriana Marín, duquesa de Aliaga; Borja de Artega y Rocío Barreiros, marqueses de Vívola; Verónica Fernández de Córdova, marquesa de la Puente; Fernando Martínez de Irujo, marqués de San Vicente del Barco; los condes de Casal; Alejandro de Miguel, quien hizo el maravilloso vestido de la duquesa; Mayte Spínola; Nina Wendelboe-Larsen (madre de Isabelle Junot), y Beatriz de Orleans.
Luis de Medina y su mujer, Clara Caruana; Flavia de Hohenlohe y Nina Wendelboe-Larsen (madre de la marquesa de Cubas) asistieron también al almuerzo que los duques de Cardona dieron en su casa
El más antiguo de España
El ducado de Cardona es el título con el origen más antiguo de España. Se remonta al año 791, cuando Carlomagno concedió el señorío de Cardona y sus célebres minas de sal a Folch de Anjou para defender la Marca Hispánica. Durante siglos, los Cardona fueron conocidos como los "reyes sin corona", por el enorme poder e influencia que llegaron a ejercer.

















