Y Taína creció. La menor y única mujer de los cuatro hijos de la modelo Valeria Mazza y el empresario Alejandro Gravier celebró su 18 cumpleaños este pasado 22 de abril. Y más allá de su belleza, que está a la vista, lo que más sorprende gratamente es la mujer dulce, divertida y creativa en la que se ha convertido. El arte es todo para ella y, desde pequeña, se prepara con dedicación, sabiendo que ese es su destino. Además, junto a su madre forma una pareja poderosa y superfemenina. Se ve que disfrutan, son cómplices y se apoyan. Y, aunque en su casa sean minoría, como cuenta la cumpleañera, entre risas, se hacen sentir.
Después de dos días de lluvias intensas en Buenos Aires, el sol sale justo a tiempo para que madre e hija protagonicen esta producción exclusiva para ¡HOLA! en donde las confesiones y los sueños están a la orden del día. "¡Tenía muchas ganas de cumplir 18, me encanta el número!", comienza Taína con total espontaneidad. Y sigue: "Amo el día de mi cumpleaños, para mí es una fiesta. Tengo amigos de mamá y papá que me preguntan qué quiero para mi día y la verdad es que no deseo nada, con pasar tiempo con todos los que quiero me basta. Además, mi cumpleaños ha caído esta vez en miércoles, que es un día largo para mí en la facultad. Estoy estudiando en el IAM (Instituto Argentino de Musicales), así que todo el tiempo que pueda estar en casa con mi familia está bien. Siempre me quedo la noche previa hasta las doce con mamá y papá esperando todos juntos para soplar las velas.
¿Qué sientes tú, Valeria?
¡No me lo puedo creer! En nuestra casa los cumpleaños son un momento de celebración, así que hay toda una ceremonia alrededor del homenajeado y, ese día, tiene el privilegio de poder decidirlo todo. Taína quiere hacer una fiesta, así que estamos organizando algo muy alejado de lo que fue la celebración de los 15, pero muy divertido, con sus amigos más adelante.
El día del cumpleaños de un hijo uno suele revivir un poco lo vivido. ¿Qué imágenes de Taína te vienen a la cabeza?
Valeria: Lo primero que me viene a la mente es que es la menor, ¡así que el hecho de que ya la pequeña tenga 18 es impresionante! Es como ir cerrando etapas, ¿sabes? Ya los tengo a todos en la universidad. Y, a la vez, lo vivo con mucha alegría. También pienso en que mi hija siempre tuvo mucha personalidad. Siempre fue muy decidida y muy artista. Pero no solo porque sea su vocación y vaya a ser, si Dios quiere, sino por su forma de ser. Desde pequeña se notaba en cómo planteaba las cosas, en lo que quería, en las cosas por las que luchaba. Ella quería su vestido de princesa, quería sus colores, quería vestirse como a ella le gustaba; siempre tuvo mucha personalidad y peleaba por esas cosas que, evidentemente, para ella marcaban la diferencia. Antes de que naciera, veía a las amiguitas de mis hijos con las uñas pintadas, con los pelos un poco revueltos y maquilladas —te hablo de niñas de cinco, seis o siete años— y decía: "ay, qué horror". Y resulta que la mía era eso mismo, pero potenciado. Ella vino así, deseando todo aquello, así que, bueno, lo hemos disfrutado mucho porque siempre fue muy activa, de hacer espectáculos. Cada vez que teníamos invitados o cada vez que nos juntábamos o viajábamos con familias amigas, ella terminaba cantando, montando su propio show. Daba el toque de color, de sonido, de diversión.
Una enorme diferencia con el universo masculino que tenías hasta el momento en tu casa.
V: ¡Claro! Ella es mi gran compañera. Cuando nos dividimos en la familia durante algún viaje es, por lo general, por una cuestión de intereses. El padre se va con los chicos y yo me quedo con Taína. Nosotras somos muy compañeras y también, muchas veces, cuando salen determinados temas, nosotras dos entendemos perfectamente de qué estamos hablando. Discutimos y defendemos nuestra posición porque somos del mismo equipo.
Los sueños de Taína
Terminaste el colegio el año pasado y ya estás a full con la música, que es lo que te encanta.
Taína: Sí, terminé el año pasado en el Northlands. Siempre tuve claro que iba a hacer algo relacionado con el arte, así que en marzo empecé en el IAM. Desde pequeña estudio teatro musical, música, baile y canto, pero hace cuatro o cinco años empecé a dedicarle más tiempo al teatro. Me di más libertad. Tengo la mente muy abierta para ir buscando dentro del arte hacia dónde ir. También hago talleres de montaje y estudio en Anthropos, así que estoy haciendo audiciones para la obra de este año. Me formo en canto con Katie Viqueira. Y quiero estudiar guitarra; ya toco el piano y el ukelele.
¿Cuál es tu gran sueño?
T: Mi gran sueño es trabajar en un musical o en una serie. Ya no siento la presión de tener que decidir; puedo hacer musicales, actuar y, a la vez, seguir componiendo. Voy cambiando a medida que me vuelvo fanática de distintas cosas, pero lo concreto es que siempre he soñado con vivir del arte.
"Mi hija siempre tuvo mucha personalidad. Siempre fue muy decidida y muy artista. Pero no solo porque, si Dios quiere, vaya a ser su profesión, sino por su forma de ser"
¿Compones música?
T: Sí, pocos lo saben. Voy subiendo vídeos a las redes y a la gente le gusta mucho. Me encanta ese apoyo y me transmiten buena energía.
¿Tienes algún referente?
T: Siempre voy a decir que Tini, porque crecí con ella y con Violetta. Me gusta todo su recorrido musical. Está entre mis top cinco de artistas más escuchados de Spotify. Y admiro también el trabajo de Fer Dente.
"Mi gran sueño es trabajar en un musical o en una serie. Ya no siento la presión de tener que decidir, puedo hacer musicales, actuar y, a la vez, seguir componiendo"
¿Has podido conocer a Tini?
T: Sí. Fuimos a muchos de sus espectáculos, incluso en Milán. También me gustan otros artistas internacionales como Bruno Mars, Justin Bieber o Morat. Una vez, después de un concierto, terminé cenando con Morat y un grupo. Lo mismo con Sebastián Yatra. Yo escucho de todo; mamá dice que la música acompaña mis estados de ánimo.
¿Y qué compartes con tu padre? Sabemos que eres su princesa…
T: Con papá comparto un montón de cosas y creo que él es más presumido que mamá.
V: Es mi trabajo, me gusta, lo disfruto, pero no siento ese placer por dedicarle tanto tiempo a ir de compras, por ejemplo. Llega un momento en que me aburro, pero Alejandro y Taína pueden seguir eternamente. Otra cosa que tienen en común es que son tremendamente sociables, así que ella tiene grupos de todos lados.
¿Ser la única hija te da algún privilegio con tus hermanos?
T: Puede ser que de pequeña los manipulara un poquito para conseguir lo que quería. Por ejemplo, tenía ganas de un "dulcecito" y les ponía cara de "ay, por favor". Lo mismo con mis padrinos o amigos de mamá y papá. Pero era de manera inocente. Amo a mis hermanos, nos llevamos muy bien y nos apoyamos mutuamente en cada proyecto. De pequeños, a lo mejor, estábamos un poquito más separados entre los mayores y los más pequeños. Ten en cuenta que Balthu, el mayor, me lleva nueve años. O me quedaba fuera cuando eran temas de los tres chicos. Pero ya no. Hemos ido creciendo y nos acomodamos todos y pasamos mucho tiempo juntos. Es más, tenemos un grupo de los cuatro, sin papá y mamá, y hablamos un montón. Siempre me preguntan si alguno de ellos es mi favorito, pero la verdad es que no.
Benicio nos decía hace poco que ya de pequeño admiraba el trabajo de tu madre. ¿A ti también te pasó?
T: Sí, desde muy pequeña me di cuenta de todo y mis amigas me decían: "Ay, nos encanta ver las entrevistas de tu madre". Así que siempre me informé muchísimo sobre su carrera. Ella me llevaba a su armario, me enseñaba la ropa y yo me ponía los vestidos que me quedaban enormes, desaparecía en ellos. O me subía a sus tacones. Lo más divertido para mí es compartir con mamá ese lado tan femenino. Somos las dos chicas de la casa, lo disfrutamos y nos hacemos notar. [Se ríe].
"La primera vez que mi novio vino a casa tomamos un helado con papá y mamá. Imagínate la presión. Él es muy bueno, así que no se dio eso de que mis hermanos se pongan protectores"
Taína y el amor
Valeria, ¿guardas tesoros de tu guardarropa para Taína?
Por supuesto. Tengo un sector con cosas para ella. El otro día le saqué unos vestidos y al ver uno de ellos me dijo: "Ay, no lo puedo creer, hace poco mis amigas me mandaron una foto tuya con este vestido que me encanta y ahora lo tengo". [Se ríe]. Le encanta probarse todo y nos divertimos mucho juntas.
¿Cuáles son vuestros planes favoritos?
V: Nos gustan mucho las comedias románticas, así que vemos películas juntas. También nos gusta el baile, a pesar de que yo lo hago muy mal, y ahora estamos compartiendo un poco también el gimnasio o salimos a caminar. A ella le encanta el maquillaje y el cuidado de la piel; lo tiene clarísimo y me recomienda cosas. Y si estamos de viaje, empieza con que tengo que comprarme esto o aquello. Me suelta un discurso para convencerme y, una vez que me lo compro, desaparece a los dos minutos.
Tienes novio, Taína?
Sí, desde hace unos meses. Se llama Joaquín [prefiero no decir su apellido aún] y es un año mayor que yo.
¿Se puede saber algo más de él?
T: Estudia Administración de Empresas, tenemos muchos amigos en común y nos cruzábamos desde siempre, hasta que terminamos de novios.
¿Ya lo has presentado en tu casa?
T: Sí, y les encanta. La primera vez que mi novio vino a casa tomamos un helado con mamá y papá. Imagínate la presión. Él es muy bueno, así que no se dio eso de que mis hermanos se pongan protectores. Ha sabido integrarse muy bien y ahora nos hemos ido todos juntos de viaje.
Valeria: "Nos gustan mucho las comedias románticas, así que vemos películas juntas. También nos gusta el baile, a pesar de que yo lo hago muy mal, y ahora estamos compartiendo un poco el gimnasio"
Con la vida itinerante que tienen tus padres, ¿como te vas a arreglar con los viajes?
T: Para mí no hay más viajes. Imagínate, tengo una semana de vacaciones en todo el año. Tengo que enfocarme en mis estudios.
V: Y no descartas la posibilidad de ir a hacer algún curso fuera…
T: Sí, eso me encantaría. El año pasado me fui a hacer un curso con Anthropos a Nueva York; estuvimos poco más de una semana y vimos muchísimas obras. Fue una experiencia única. Tengo muchas ganas de irme a estudiar fuera, pero decidí empezar primero aquí, porque ya sabes que cuando llega el momento te entra el miedo de irte sola. Ya se dará.














