Valeria Mazza (53 años) acaba de vivir uno de los días más emocionantes de su vida... y no es para menos. Su hijo ha debutado en los Juegos Olímpicos de Invierno 2026 que se celebran en Milán-Cortina d'Ampezzo, lo que para el joven supone un verdadero logro en su todavía corta carrera. Como no podía ser de otra forma, la top model argentina ha querido vivir en primera persona este acontecimiento tan importante para toda su familia, acompañando al joven esquiador en esta experiencia que guardará para siempre en la memoria.
Tiziano Gravier, que tiene 23 años pero en marzo cumplirá los 24, forma parte del equipo de ski alpino que defiende los colores de la albiceleste. Antes de la ceremonia de apertura que tuvo lugar el pasado viernes, se mostraba nervioso y muy ilusionado por lo que estaba a punto de vivir. Por si esto fuera poco, cuenta allí con el apoyo incondicional de sus seres queridos, no solo de sus orgullosos padres sino también de dos de sus hermanos, Benicio y Taína.
"La emoción y felicidad de poder ver un hijo olímpico y compartirlo en familia", dice a ¡HOLA! la que ha sido presentadora del programa Bailando con las estrellas (Telecinco). "Momentos únicos", añade al confesarnos lo que ha sentido tras ver desfilar a su vástago con la bandera de su país natal. El mundo del deporte concita su mirada estos días en todo lo ocurra en esta región de Italia, hasta donde se han desplazado también algunos miembros de la realeza europea como Guillermo y Máxima de Holanda con la princesa Amalia, Harald y Sonia de Noruega, Alberto de Mónaco o Pablo y Marie-Chantal de Grecia.
Para Valeria Mazza, además, una situación como esta supone una doble alegría, ya que también puede pasar más tiempo con los suyos, algo que no es algo tan habitual como a ella le gustaría. "Cada vez se hace más difícil poder reunirnos todos en el mismo lugar. Pero bueno, es un esfuerzo muy grande el que hacemos y le ponemos mucho tiempo a la logística para poder estar juntos", contaba el pasado noviembre en una entrevista para nuestra revista.
Explicaba la modelo que suelen estar repartidos por distintos puntos del planeta, lo que les impide coincidir más a menudo. "Están todos con muchas actividades, pero siempre tenemos el propósito de vernos", decía sobre los hijos nacidos de su matrimonio con el empresario Alejandro Gravier. "Es un placer verlos tan grandes, guapos, adultos, responsables, buena gente y llenos de valores, tomando sus propias decisiones y haciendo su camino", sentenciaba.








