Así es la casa de pueblo de Sara Carbonero en Corral de Almaguer: 400 m² de historia, decoración con alma y rincones llenos de recuerdos
La presentadora y empresaria compró una vivienda tradicional manchega en 2016 y, después de una reforma integral, ha creado un hogar con mucha personalidad y carácter en el que conviven arquitectura local, tradición y un interiorismo muy cuidado
"Hoy, esta “Carta a un amor cualquiera” no la escribo desde un lugar cualquiera, sino desde el más bonito del mundo", escribía Sara Carbonero mientras compartía una imagen de la torre de la Iglesia de Corral de Almaguer, su pueblo. Muy unida a su familia, a sus raíces y apasionada de esta localidad manchega, Sara cumplió uno de sus sueños en 2016 al comprar una tradicional vivienda con fachada de piedra y ventanas con rejas de forja situada en el centro y que se encargó de reformar íntegramente, aunque manteniendo esa esencia única y tan personal que la caracteriza.
La expresentadora de deportes en Informativos Telecinco hizo de su hogar un auténtico refugio de paz, donde el arraigo está muy presente en cada rincón. La casa, de 400 metros cuadrados, es el reflejo de su pasado, pero también de su presente, donde lo heredado y el recuerdo a los suyos están muy presentes. Tras el fallecimiento de su madre, este verano ha buscado consuelo en sus amigas, pero también en su hermana Irene y sus primas, con las que se reúne en el patio, de carácter manchego y con coloridas y vibrantes flores, que aportan una extra de energía positiva.
Torre de la Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Asunción, en Corral de Almaguer, donde se aprecia la arquitectura tradicional de las viviendas de la localidad de Sara Carbonero
Materiales como el ladrillo visto, la cal y la piedra son empleados en todos los espacios, combinados con muebles vintage y elementos pasados que no desentonan en la actualidad. Un hogar cálido, con mucho mimo y diseñado con auténtica serenidad. ¡Dale al play y descubre la casa manchega de Sara Carbonero!
Las claves 'deco' de la casa manchega de Sara Carbonero:
Un refugio con historia: más que una casa, es un espacio emocional donde Sara ha volcado sus raíces manchegas y el recuerdo de sus abuelos, creando un hogar con identidad propia
Arquitectura local: muros encalados, ladrillo visto y hierro forjado construyen una estética profundamente ligada a la tradición de los pueblos de interior
Una reforma con alma: adquirida y transformada en 2016, la vivienda fue rediseñada respetando su carácter original y potenciando su autenticidad
Materiales: madera sin tratar, fibras vegetales, piedra y cal conviven en un equilibrio natural que aporta calidez sin artificios
Decoración vivida: cada objeto parece tener un pasado, desde piezas recuperadas hasta muebles vintage que refuerzan la sensación de hogar habitado
Detalles: espejos con marcos de cuerda, cestas, macetas colgadas o sombreros en forja crean capas visuales ricas pero sutiles
Una escalera con carácter: la barandilla de madera torneada y su arranque escultórico se convierten en uno de los elementos más icónicos del interior
Equilibrio entre pasado y presente: alfombras clásicas conviven con piezas más contemporáneas como esculturas ligeras o mesas de cristal
Jardín exterior: el jardín y la piscina funcionan como extensión natural de la casa, pensados para disfrutar en familia
Clave: una mezcla medida entre herencia, funcionalidad y emoción que da como resultado una casa serena, auténtica y profundamente personal