Tiziano Gravier, el hijo de Valeria Mazza que debuta en los Juegos Olímpicos de Invierno: "Me paso ocho meses fuera de casa pero soy un privilegiado"


A sus 23 años ha logrado su sueño y compite por Argentina en la categoría súper eslalon gigante de esquí alpino


Tiziano Gravier, el hijo de Valeria Mazza que debuta en los Juegos Olímpicos de Invierno
13 de febrero de 2026 a las 21:04 CET

Tiziano Gravier es famoso desde la cuna. Pero hace ya unos años que el hijo de la super modelo argentina Valeria Mazza y el empresario Alejandro Gravier trazó su propio camino como deportista de alto rendimiento. Lo suyo es el esquí alpino, una disciplina en la que ya ha sido laureado en numerosas ocasiones y con la que espera seguir cosechando podios y medallas. A sus 23 años, ha logrado su sueño de participar en los Juegos Olímpicos de Invierno Milán-Cortina d'Ampezzo 2026.

Tiziano Gravier, el hijo de Valeria Mazza que debuta en los Juegos Olímpicos de Invierno© Cortesía

Tiziano es uno de los ocho deportistas que integran la delegación argentina que ha viajado a Italia y, aunque es el único de todos ellos que no nació o se crio en una ciudad de montaña —es oriundo de Buenos Aires—, el mundo olímpico no le es del todo ajeno. “Son mis primeros Juegos Olímpicos de mayores. Yo estuve en 2020 en los Juegos de Invierno de la Juventud, en Lausanne. Fue una experiencia increíble. Hace cinco años que me estoy preparando para estos juegos así que estoy bastante contento y emocionado”, nos dice desde Austria donde se ha estado preparado para llegar en la mejor forma a la competición.

Tiziano Gravier, el hijo de Valeria Mazza que debuta en los Juegos Olímpicos de Invierno© Cortesía

Al igual que sus hermanos (Balthazar, Benicio y Taína), Tiziano se puso sus primeros esquís con tres años. “A mis padres les gustaba esquiar y, cada cierto tiempo, de vacaciones, íbamos a la nieve. Nos mandaban a la escuelita, así que desde pequeños aprendimos a esquiar muy bien”, nos cuenta el segundo de los cuatro hijos de Valeria Mazza.

Fue su hermano Balthazar el que le metió el gusanillo de la competición en el cuerpo. “Él tenía ocho años cuando le ofrecieron participar en un torneo de esquí a nivel nacional. Lo pasó muy bien, además ganó, por lo que quiso hacer cada vez más. Y yo, como era más pequeño, quería pasar tiempo con él, así que empecé a esquiar con él y sus amigos, que eran más mayores, lo que me hizo aprender más rápido”, recuerda el deportista, que está acompañado por sus padres, Valeria y Alejandro, y sus dos hermanos pequeños.

Tiziano Gravier, el hijo de Valeria Mazza que debuta en los Juegos Olímpicos de Invierno© Cortesía
Tiziano Gravier, el hijo de Valeria Mazza que debuta en los Juegos Olímpicos de Invierno© Cortesía

Tras su debut el pasado miércoles en el supergigante del equipo alpino, Tiziano tendrá otras dos pruebas: el eslalon gigante del sábado y el eslalon del lunes. “Lo que cambia entre unas categorías y otras —nos explica— es la distancia entre las curvas que hacemos; por lo tanto, también cambia la velocidad a la que vamos. Las disciplinas en las que yo más compito son el gigante, que son curvas entre 23 y 30 metros, donde llegamos a ir a 90 km por hora, y el super gigante: ahí ya tienes curvas de 80-100 metros y alcanzamos una velocidad de 130 y hasta 140 km por hora a veces”.

Ese es precisamente uno de los grandes riesgos de este deporte, la velocidad, por lo que “las caídas forman parte de él”, reconoce. Tiziano señala que la que peor lo pasa es su madre, “a veces no le gusta mirar”. Y no es extraño, ya que hace tres años, su hijo tuvo una lesión fuerte: “Me disloqué el hombro y me tuvieron que operar. Pero después de eso, por suerte, no mucho más. El entrenamiento constante es fundamental en este sentido”, subraya.

Tiziano Gravier, el hijo de Valeria Mazza que debuta en los Juegos Olímpicos de Invierno© Cortesía

¿Cómo son tus jornadas de entrenamiento? ¿Cuántas horas al día le dedicas y cuántos días a la semana?

En momentos de entrenamiento como ahora, arrancamos muy temprano, hay días que a las siete de la mañana ya estamos en la pista esquiando. Tenemos entrenamiento de unas cuatro horas en pista, hasta el mediodía. Luego, bajamos, almorzamos y después de descansar una horita, vamos al gimnasio, donde pasamos dos horas. Después hacemos kinesiología, análisis de vídeo, algo de sauna o elongación muscular para recuperar y ya después a cenar y a dormir. Los días previos a las competiciones son realmente muy largos, con poco tiempo para relajarte, pero son muy interesantes.

¿Qué es lo más duro para ti como esquiador de élite?

Creo que ser esquiador es un lujo. Me considero un privilegiado de poder dedicarme a hacer lo que me gusta. Si hay algo que no es tan bueno del deporte, es la cantidad de tiempo que pasamos fuera de casa. Me paso ocho meses fuera de casa. También, lo cargados que solemos viajar, porque tenemos mucho equipaje.

Tiziano Gravier, el hijo de Valeria Mazza que debuta en los Juegos Olímpicos de Invierno© Cortesía

¿Qué es lo que más miedo te da antes de una competición?

La verdad, no tengo miedo antes de una competición, como me preparo durante todo el año, confío mucho en el trabajo que hacemos con el equipo, mi preparador físico, la kinesióloga, el entrenador principal y un técnico que me ayuda con los esquís, que los prepara cada día, tanto en la base como en los cantos, para afilarlos… Algún que otro día puedo tener más nervios o ansiedad por la competición, pero intento armarme un plan mental de cómo voy a bajar, lo visualizo e intento hacerlo lo mejor que puedo.

Tiziano Gravier, el hijo de Valeria Mazza que debuta en los Juegos Olímpicos de Invierno© Cortesía

¿Recuerdas cómo fue tu primer campeonato?

La primera vez que quedé campeón sudamericano fue muy bonito porque fue en 2022. Yo estaba muy igualado con Henrik Von Appen, que es un chileno de muy muy buen nivel, que actualmente compite en la Copa del Mundo y es de los mejores veinte esquiadores en la disciplina de descenso. Fue un campeonato que se decidió en la última prueba de todas, a la que yo llegaba segundo, pero la terminé ganando. Fue una gran alegría, un momento espectacular.

¿Cuál ha sido la victoria que más alegría te ha dado y por qué?

La victoria que más alegría me ha dado fue el año pasado, durante una de las competiciones de la Copa Sudamericana en Bariloche, que es como mi segunda casa. Era la primera vez que yo llegaba a esa prueba como favorito y como líder de la Copa Sudamericana. Tenía muchas ganas de ganar esa carrera, siempre la había querido ganar y, además, había muchos amigos míos y gente querida… Fue un día muy especial. 

Tiziano Gravier, el hijo de Valeria Mazza que debuta en los Juegos Olímpicos de Invierno© Cortesía

Tus padres ya han mostrado lo orgullosos que se sienten de tu participación en los Juegos. ¿Qué ha supuesto su apoyo para llegar hasta donde estás?

Indudablemente, sin el apoyo de mi familia no habría llegado a donde estoy ahora, creo que si no me hubieran respaldado en las decisiones que fui tomando, hubiera sido prácticamente imposible seguir desarrollándome como persona en el deporte de alto rendimiento. Mi familia me ha acompañado siempre en toda esta locura, especialmente cuando estaba creciendo: era buen esquiador pero hubo momentos de incertidumbre y ellos estuvieron ahí. Que ahora esté en estos Juegos y que ellos estén aquí acompañándome, es una linda sensación.

¿Puedes compaginar el deporte con los estudios? 

Sí, estudio Negocios Digitales en la Universidad de San Andrés, en Buenos Aires. Ya me quedan sólo siete materias, así que si todo va bien en diciembre ya termino. Cuando acabé el colegio, tenía muy claro que iba a seguir con el mundo del deporte, pero quería estudiar algo también, así que fui buscando opciones para poder hacer las dos cosas a la vez. La Universidad de San Andrés tiene un programa para deportistas y fue una gran ayuda para poder hacer las dos cosas a la vez. Ya estoy terminando, así que estoy muy contento de haber podido sacar esta carrera universitaria adelante al mismo tiempo que la carrera deportiva.