"¡Quítatela, quítatela, quítatela!", gritaban los espectadores del programa Mask Singer: adivina quién canta, que se encontraban ansiosos por conocer la identidad de la celebrity que se escondía tras la máscara de "Fregona". En 1994 fue cuando Martina Navratilova (69) se alzó con el Premio Princesa de Asturias de los Deportes y, ahora, más de dos décadas después, sorprende en el programa de Arturo Valls disfrazada de "fregona". Con un tono cercano y cómico, la leyenda del tenis bromeaba: "Siempre he querido ser una fregona desde pequeña".
El inolvidable presentador de Ahora Caigo, Arturo Valls, condujo una nueva entrega de su programa estrella, en la que rostros conocidos "pasan desapercibidos" tras cómicas máscaras. La mujer, que cuenta con una impecable carrera como deportista —y no lo digo yo, lo dicen todos y cada uno de los trofeos que colecciona en su vitrina: más de 55 títulos de Grand Slam—, Martina Navratilova no solo dejó boquiabierto al jurado —Ana Milán, Ruth Lorenzo, Juan y Medio y Boris Izaguirre—, sino que además aprovechó sus minutos de cámara para proponer un desafío a otro grande del deporte: Rafa Nadal.
"Si juego con esto puesto, seguramente me ganarías", decía la atleta a Arturo Valls entre risas, pocos segundos después de necesitar la ayuda de un guardaespaldas para quitarse la máscara. "Pero si Rafa Nadal llevara esto, yo le ganaría", continuaba. Además, aparte de lanzar el guante a Nadal, también dedicó unas palabras a otro de los grandes de su gremio, concretamente a Carlos Alcaraz. El joven, que ha demostrado ser un gran fan de Rosalía, recibió por parte de Martina Navratilova estas bonitas palabras: "Es un fenómeno, me encanta verle jugar. Pagaría por verle jugar". Y, además, de paso, aprovechó para dar un zasca: "No podría decir lo mismo de muchos jugadores, pero él, sin duda, es muy divertido; le encanta el deporte, le encanta competir y es un gran embajador para el deporte y para España".
Además, Boris Izaguirre también quiso explicar que para él Martina es muy importante: "Te considero una aliada, has hecho tanto por gente como yo que de verdad te lo agradezco y lo reconozco". Y es que la mujer que consiguió su primer título individual con 17 años en Orlando (Florida) se convirtió en una de las primeras deportistas de élite en declarar su homosexualidad.
De hecho, la invitada también quiso puntualizar un detalle de su boda: Brooke Shields "fue dama de honor de mi esposa cuando nos casamos… Chris Evert fue mi dama de honor y Brooke Shields la de Julia". La tenista cumplió uno de sus sueños a hace dos años al convertirse en madre de dos niños junto al amor de su vida, Julia Lemigova (exmodelo y Miss URSS en 1990), con la que se dio el "sí, quiero" en 2014.
No solo es un as pisando la hierba
Una de las miembros del jurado, concretamente la cantante Ruth Lorenzo, afirmó estar bastante confundida, ya que tenía serias dudas de que el artista que se encontraba bajo la máscara se dedicara al mundo de la música: "Pensaba de verdad que eras cantante". Y es que Martina, que ya ha demostrado ser una mujer bastante polifacética, reconocía: "Puedo cantar medio bien", aunque también admite que en ese sentido le puede la vergüenza, por lo que "me alegro de haber estado tapada".
Aparte de todos los títulos mencionados anteriormente, entre los que no hay que olvidar sus nueve Wimbledon, también ha atravesado una etapa marcada por momentos delicados. En 2023, la tenista fue diagnosticada de cáncer de garganta y de mama, una enfermedad a la que no se enfrentaba por primera vez, ya que en 2010 logró superarla. Sin embargo, la estrella del deporte siempre ha demostrado ser una mujer fuerte y valiente, tanto dentro como fuera de las pistas.









